El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, rechazó este domingo la contrapropuesta de paz enviada por Irán para finalizar la guerra en Oriente Medio, calificándola de “totalmente inaceptable” y elevando la tensión militar en una jornada marcada por ataques con drones en el Golfo y bombardeos en el Líbano.
A través de su red Truth Social, el mandatario estadounidense descartó el texto mediado por Pakistán, mientras que el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, advirtió que el conflicto no concluirá hasta que el uranio enriquecido sea retirado de suelo iraní.
“Acabo de leer la respuesta de los llamados ‘representantes’ de Irán. No me gusta. TOTALMENTE INACEPTABLE”, escribió Trump en Truth Social, después de que Irán enviara su contestación a través de Pakistán, que actúa como mediador en las negociaciones.
Esto no les gusta a los autoritarios
El ejercicio del periodismo profesional y crítico es un pilar fundamental de la democracia. Por eso molesta a quienes creen ser los dueños de la verdad.
Pese a que la agencia oficial iraní IRNA confirmó el envío de una respuesta formal a Washington enfocada en la “seguridad marítima”, Trump no mostró interés en las concesiones de Teherán, uno de los principales puntos de conflicto para Washington y Tel Aviv.
En una entrevista para el programa Full Measure with Sharyl Attkisson difundida este domingo, Trump aseguró que Irán ya está “derrotado militarmente” y sostuvo que Estados Unidos necesitaría “dos semanas” para destruir “cada uno de los objetivos restantes” dentro del territorio iraní. Además, tildó a la OTAN de “tigre de papel” por no haber acompañado a Washington en la ofensiva.
Por su parte, el presidente iraní, Masud Pezeshkian, respondió: “Nunca nos inclinaremos ante el enemigo; dialogar no significa rendición“. En sintonía, el Parlamento iraní declaró el fin de su “moderación” y amenazó con atacar bases y buques estadounidenses si sus embarcaciones comerciales son interceptadas.
Estrecho de Ormuz, el centro de la disputa
La seguridad en el Estrecho de Ormuz sigue siendo el punto de mayor fricción para la economía mundial. Reino Unido y Francia copresidirán este martes una reunión de ministros de Defensa para asegurar el tránsito de hidrocarburos.
Irán advirtió que cualquier ataque contra sus embarcaciones en aguas del Golfo desatará una respuesta “fuerte y decisiva” contra buques y bases estadounidenses.
La tensión marítima se agravó este domingo con ataques con drones en la región. Kuwait informó que repelió un ataque durante la madrugada, mientras que Catar reportó que un proyectil impactó contra un buque comercial que navegaba desde Abu Dabi hacia sus aguas, provocando un incendio menor que fue controlado sin víctimas.

En ese contexto, Reino Unido y Francia convocaron para el martes a una reunión multinacional de ministros de Defensa con países dispuestos a participar de una misión para asegurar el tránsito comercial por el estrecho de Ormuz. Londres informó que el encuentro será copresidido por el ministro británico John Healey y su par francesa, Catherine Vautrin, con la participación de más de 40 países.
La respuesta iraní fue inmediata: Teherán advirtió que cualquier presencia de buques militares franceses o británicos en la zona será respondida de manera “decisiva e inmediata”. Tras esa advertencia, el presidente francés, Emmanuel Macron, buscó bajar la tensión y afirmó que Francia nunca consideró un despliegue naval de tipo militar, sino una misión de seguridad “concertada con Irán”.
La guerra se expande
A pesar del cese al fuego nominal, la violencia no cesa. El Ministerio de Salud libanés informó que dos paramédicos del Comité Islámico de Salud, vinculado a Hezbolá, murieron en bombardeos israelíes en Qalaway y Tibnin, donde además hubo varios heridos.
La guerra también golpea el consumo energético en Asia. El primer ministro indio, Narendra Modi, pidió a la población reducir el uso de gasolina y diésel ante las perturbaciones en el suministro provocadas por la crisis en Medio Oriente.
En medio de la escalada regional, una de las pocas señales de distensión llegó desde el frente interno iraní: la activista y premio Nobel de la Paz Narges Mohammadi fue liberada bajo fianza y trasladada a Teherán para recibir tratamiento médico, luego de que creciera la preocupación internacional por el deterioro de su estado de salud durante su detención.
GD / EM








