Último fin de semana para recorrer las muestras de la Feria

Último fin de semana para recorrer las muestras de la Feria


Sin dudas, la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires es el mayor acontecimiento cultural del país y uno de los más esperados de Latinoamérica, ya que convoca a multitudes, escritores de renombre internacional y reúne lo mejor de la literatura a nivel local, continental y global en todas sus manifestaciones.

Este año, la Feria se ha convertido en un particular evento por tratarse del 50° aniversario desde su creación, en 1975 (interrumpida solamente en 2020 y 2021 por la pandemia), y además coincide con los 40 años del fallecimiento de Jorge Luis Borges (1899–1986), considerado el mejor escritor argentino de todos los tiempos.

Clarín realizó una recorrida por cada una de las muestras distribuidas entre los 45.000 metros cuadrados que dispone La Rural. Aquí hay de todo: desde homenajes a Jorge Luis Borges, Mario Vargas Llosa y Roberto Fontanarrosa –ilustres visitantes de la Feria a lo largo de su historia–, hasta una muestra de fotografías sobre los ganadores del Premio Nobel de Literatura y otra que evoca los libros prohibidos por la dictadura, entre otras.

En el Pabellón 8 se pueden ver las muestras “Censura Planificada”, Fontanarrosa, del autor al lector, El nuevo traje de Pinocho que la Feria del Libro de Bologna envió a la de Buenos Aires, El Nobel Cotidiano, 50 Ferias Dibujadas: la Feria del Libro en viñetas, entre otras. Foto: Sebastian Motta, gentileza.

“Pabellón Borges”

El Pabellón Ocre, que da la bienvenida a los visitantes que ingresan sobre Plaza Italia, debería llamarse “Pabellón Borges”. El gigantesco espacio reúne tres muestras sobre el célebre autor de Ficciones (1944) y El Aleph (1949), dos clásicos de la literatura universal.

La  muestra “Borges Nacional y Universal” con 60 tapas de revistas en las que Borges apareció en la portada en los años 60, 70 y 80.  Foto: Clarín.

Apenas ingresen a la Feria, se podrá advertir la muestra “Borges Nacional y Universal”. La expo alude a cómo Borges creció a nivel nacional y, poco tiempo después, en el ámbito internacional.

En una de las paredes hay 60 tapas de revistas en las que Borges apareció en la portada en los años 60, 70 y 80. Hay portadas de Borges en Primera Plana, una revista política dirigida por Jacobo Timerman en tiempos en que Tomás Eloy Martínez estaba a cargo de la sección de Cultura.

Hay tapas de Borges en las revistas Viva, La Nación, Somos, Siete Días, Hortencia, Gente, Atlántida, Unicornio y La Gaceta, entre otras. La mayoría son ejemplares nacionales. Hay dibujos, ilustraciones y caricaturas, como la portada de la Revista Humor.

La  muestra “Borges Nacional y Universal” con 60 tapas de revistas en las que Borges apareció en la portada en los años 60, 70 y 80.  Foto: Clarín.

¿Por qué hay tapas de Borges desde la década del 60 en adelante? “Borges empezó a ser mediático a partir de los años 60, cuando ganó el Premio Formentor junto a Samuel Beckett, en 1961. Desde entonces, tanto su nombre como su trayectoria comenzaron a cobrar trascendencia entre los lectores argentinos”, advierte Alejandro Vaccaro, secretario de Cultura de Fundación El Libro, mentor de la exposición.

Dentro de estas 60 revistas se destaca una tapa de Borges en blanco y negro. Se trata de una publicidad de El Gráfico, de tinte deportivo, con la imagen del poeta, escritor y ensayista argentino en la portada. Pero esa revista nunca salió al mercado: es una publicidad que hizo la popular revista deportiva argentina para conmemorar su 60° aniversario.

“En ese momento, Borges había dicho que no había que leer libros que no habían cumplido cincuenta años. Entonces, lo pusieron en tapa en la publicidad con la leyenda ‘ahora Borges puede leer El Gráfico, ya que la revista tenía más de 50 años”, completó la anécdota Vaccaro.

Además de las tapas de revistas, el mismo espacio exhibe vitrinas con unos 26 libros sobre Borges publicados en 26 idiomas diferentes.

Están las “Obras Completas” de Borges en francés, publicadas nada menos que por la editorial Gallimard. También hay ejemplares en coreano, árabe, hebreo; tres tomos de las Obras Completas borgeanas en ruso con sus respectivas ilustraciones y otros dos en portugués. Otra vitrina contiene tres ejemplares en chino, checo, turco, griego y polaco. También hay más publicaciones borgeanas en inglés, alemán, finés e italiano. Hasta se exhibe un ejemplar de Borges en idioma bengalí.

Tanto las revistas como los libros pertenecen a la inagotable colección privada de Vaccaro, quien aportó parte de su material para hacer posible esta exposición.

La muestra se completa con un extenso mural con las letras Borges en color gris y de fondo amarillo, el color favorito del escritor argentino. Para sacarse cualquier cantidad de fotos, selfies y videos y tenerlas para siempre de recuerdo.

“Del laberinto se sale leyendo” es una experiencia interactiva basada en el cuento El jardín de senderos que se bifurcan, de Borges. Fue desarrollada por Penguin Random House  justo enfrente de la muestra “Borges Nacional y Universal”, en el Pabellón Ocre. Foto: Clarín.

“Del laberinto se sale leyendo”

Penguin Random House rescató aquella famosa consigna asociada a la obra de Borges que suele ser utilizada con frecuencia para incentivar la lectura y celebrar su legado literario para, finalmente, realizar una exhibición particular.

“Del laberinto se sale leyendo” es una experiencia interactiva basada en el cuento “El jardín de senderos que se bifurcan”, de Borges. Este lugar se encuentra justo enfrente de la muestra “Borges Nacional y Universal”, en el Pabellón Ocre.

La idea es que el público pueda sentirse un poco perdido. Los visitantes podrán realizar el recorrido de manera libre, a criterio de cada uno, y encontrarse con recovecos que no son, precisamente, la salida, hasta finalmente poder encontrarla.

“Del laberinto se sale leyendo” es una experiencia interactiva basada en el cuento El jardín de senderos que se bifurcan, de Borges. Fue desarrollada por Penguin Random House  justo enfrente de la muestra “Borges Nacional y Universal”, en el Pabellón Ocre. Foto: Clarín.

En el interior de este laberinto se encuentra un fragmento de un documental de Borges en una TV que alude a los laberintos, a los laberintos en el espacio, los de sus cuentos y al minotauro. También hay una experiencia sonora en su interior: su voz aparece a medida que los visitantes recorren este embrollo borgeano.

Esta experiencia forma parte del tributo a los 40 años de la muerte de Borges (falleció el 14 de junio de 1986 en Ginebra). Por eso, editorial Sudamericana, que pertenece a PRH, lanzó Ensayos Completos (una composición de relatos y textos inéditos) junto con una nueva edición de Cuentos Completos y Poesía Completa, para volver a disfrutar de su riqueza literaria. Los tres libros están disponibles en el stand de Penguin (1017, Pabellón Verde).

“Borges inmersivo”

Pegado al laberinto, se encuentra “Borges inmersivo”, una expo que resume el espíritu y el alma borgeana en todos sus sentidos. Para ello, habrá que sumergirse en esta sala oscura que emite imágenes de Borges en las paredes y en el suelo. También está su firma y su voz original acompañada por una videosecuencia de unos 10 minutos que proyecta más imágenes como bibliotecas, el universo, el tigre, el color amarillo, el tango arrabalero y la ceguera, entre otros temas. Esta muestra fue realizada por Fundación El Libro en colaboración con el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.

Pegado a Borges inmersivo está el stand 3213 de la Asociación de Dibujantes de la Argentina (AdA), que exhibe dibujos e ilustraciones de Jorge Luis Borges e invita al público a participar con sus creaciones a todo color.

“Borges es el escritor más importante de nuestra lengua. Para nosotros es inevitable recordarlo, sobre todo en una Feria como esta al cumplirse el 50° aniversario. Es inevitable no hablar de Borges”, explicó Vaccaro.

Muestras múltiples en el Pabellón 8

Este lugar, que solía ser el famoso “Firmódromo”, se convirtió en un multiespacio cultural que reúne muestras de todo tipo en la Feria del Libro.

En el Pabellón 8 se pueden ver las muestras “Censura Planificada”, Fontanarrosa, del autor al lector, El nuevo traje de Pinocho que la Feria del Libro de Bologna envió a la de Buenos Aires, El Nobel Cotidiano, 50 Ferias Dibujadas: la Feria del Libro en viñetas, entre otras. Foto: Sebastian Motta, gentileza.

Es fácil reconocerlo: sólo hay que acercarse a la puerta que tiene el número “50”, que alude al medio siglo de la Feria del Libro, con este pintoresco símbolo donde todos se sacan fotos a rabiar, para después ingresar y explorar qué hay en su interior.

El pabellón cuenta con más de 2750 metros cuadrados dedicados a explorar el universo literario contemporáneo, que ofrece un conjunto de exposiciones de arte, historia, literatura, historietistas, ilustradores e impresoras gráficas, acompañadas por carteles que explican su técnica de impresión. También hay charlas y talleres de artistas dibujando en vivo.

Aquí mismo, los visitantes podrán descubrir cómo es la Bitácora de Leyendas, el emblemático Libro de Visitantes Ilustres de la Feria; además de conocer las muestras “Censura Planificada” (una exhibición que reivindica aquellos libros prohibidos, censurados y secuestrados por la última dictadura al cumplirse los 50 años del Golpe Cívico–Militar en Argentina (1976–1983)).

Hay varias vitrinas que exhiben los libros prohibidos por los militares, como La Patagonia Rebelde (de Osvaldo Bayer); Operación Masacre (Rodolfo Walsh); Literatura de la pelota (Roberto Santoro); La patria fusilada (Francisco Urondo); Para hacer el amor en los parques (Nicolás Casullo, un libro prohibido y quemado en la dictadura); Los dueños de la tierra (David Viñas) y Verano del 42 (Herman Raucher), entre otros títulos. La muestra es un refugio para la literatura. También para la verdad, justicia y memoria.

Más adentro, está la muestra Fontanarrosa, del autor al lector. El humorista gráfico rosarino, el más querido por todos, fallecido el 19 de julio de 2007, ha sido un ilustre visitante de la Feria, como en la edición de 1997, cuando dio cátedra sobre el humor, y en la de 2006, en la que dejó su imborrable huella, a un año de su muerte.

Y en esa línea, la periodista Judith Gociol recopiló las viñetas que se exhiben en la muestra, en su mayoría, con Inodoro Pereyra como protagonista y otros personajes que quedarán por siempre en la memoria de sus lectores y fanáticos. También hay un espacio para dejar un mensaje al querido “Negro” que, por estos días, parece ser “eterno”.

En el Pabellón 8 se pueden ver las muestras “Censura Planificada”, Fontanarrosa, del autor al lector, El nuevo traje de Pinocho que la Feria del Libro de Bologna envió a la de Buenos Aires, El Nobel Cotidiano, 50 Ferias Dibujadas: la Feria del Libro en viñetas, entre otras. Foto: Sebastian Motta, gentileza.

Otra de las expos del Pabellón 8 es la exhibición El nuevo traje de Pinocho que la Feria del Libro de Bologna envió a la de Buenos Aires en homenaje al bicentenario de Carlo Collodi, con dibujos e ilustraciones a todo color para disfrutar entre grandes y chicos.

Del mismo modo, también se destaca la muestra fotográfica El Nobel Cotidiano: consiste en un recorrido por los últimos 30 años de los ganadores del Premio Nobel de Literatura retratados por Kim Manresa y entrevistados por Xavi Ayén.

Están los retratos del escritor sudafricano J. M. Coetzee y el del chino Mo Yan (ambos, invitados especiales para disertar en la 50° edición de la Feria del Libro); también el de Mario Vargas Llosa (Premio Nobel en 2010); el francés Patrick Modiano (Nobel 2014); el austriaco Peter Handke (Nobel 2019), cuestionado por su posición ultraderechista vinculada al nazismo; el noruego Jon Fosse (Nobel 2023); la escritora surcoreana Han Kang (Nobel 2024) y el húngaro László Krasznahorkai, último ganador del Nobel de Literatura en 2025, entre otros.

En el mismo camino, está la posibilidad de disfrutar de 50 Ferias Dibujadas: la Feria del Libro en viñetas, con trabajos de reconocidos ilustradores como Ian Debiase, Júlia Barata, Alejandra Lunik, Frank Vega, Ignacio Minaverry, Macarena García Cuerva, Max Aguirre y muchos más. Mientras, en paralelo, un dibujante o ilustrador realiza sus creaciones en público, a la vista de todos.

En el Pabellón 8 se pueden ver las muestras “Censura Planificada”, Fontanarrosa, del autor al lector, El nuevo traje de Pinocho que la Feria del Libro de Bologna envió a la de Buenos Aires, El Nobel Cotidiano, 50 Ferias Dibujadas: la Feria del Libro en viñetas, entre otras. Foto: Sebastian Motta, gentileza.

También hay una obra especialmente realizada por el artista Macchi –curada por el Malba–, con motivo de los 50 años de la Feria del Libro.

Por último, está el Espacio Gutenberg, de la Fundación Gutenberg, que exhibe técnicas de impresión de libros, folletos y otros materiales de publicación de la industria gráfica. Este lugar cuenta con una gigantesca impresora para mostrar cómo se imprimen los ejemplares on demand. La máquina impresora se encuentra en exhibición.

Recordando a Vargas Llosa

Como no podía ser de otra manera, la Feria del Libro 2026 cuenta con una exposición inmersiva, El viaje de Vargas Llosa: cómo el mundo se vuelve literatura.

La exposición inmersiva El viaje de Vargas Llosa: cómo el mundo se vuelve literatura. Foto: gentileza.

Allí, se presenta al célebre escritor peruano (falleció el 13 de abril de 2025 en Arequipa, su país natal) como un viajero y observador del mundo, cuya obra nace de todo lo que vio, vivió e investigó en distintos países, culturas y realidades.

La muestra tiene como propósito mostrar cómo sus viajes y experiencias reales se transformaron en novelas, crónicas y ensayos, convirtiendo el mundo en literatura. El recorrido cuenta con imágenes creadas por IA y mucha tecnología.

La exposición inmersiva El viaje de Vargas Llosa: cómo el mundo se vuelve literatura. Foto: gentileza.

“La exposición inmersiva propone una experiencia sensorial inolvidable. Su carácter inmersivo reside en la capacidad de envolver al visitante mediante proyecciones, sonidos y un archivo fotográfico excepcional –proveniente de la familia del autor y de la revista Caretas– que reconstruye los escenarios donde la realidad se convirtió en ficción”, aseguró Medalie Reyes, coordinadora General de la Dirección del Libro y la Lectura.

“En este espacio, el visitante dejará de ser un observador externo y se convertirá en un compañero de ruta de nuestro premio Nobel. A través de estos archivos, el público tiene la oportunidad de sentir el pulso de los lugares que forjaron el imaginario de Vargas Llosa y ser testigos de cómo el asombro se fue transmutando en un lenguaje tan vivo como las realidades que él reflejó”, cerró.

La expo inmersiva es organizada por el Gobierno del Perú, el Ministerio de Cultura de Perú y la Biblioteca Nacional del Perú en colaboración con la Cátedra Vargas Llosa y la revista peruana Caretas.

Más muestras en el stand de Perú

Entre las numerosas actividades que propone Perú en el stand (primer país Invitado de Honor), está la adaptación de la exposición Vanguardias del sur. Idea, arte y polémica desde los Andes, producida originalmente por la Casa de la Literatura Peruana.

La exposición Vanguardias del sur. Idea, arte y polémica desde los Andes, producida originalmente por la Casa de la Literatura Peruana, en el stand de Perú. Foto: gentileza.

La muestra forma parte del lema “Caminos que nos unen”, un concepto que celebra la integración histórica, cultural y literaria entre Perú y Argentina, y documenta los vínculos entre Perú y la Argentina durante el desarrollo de las vanguardias latinoamericanas, haciendo foco en las revistas del grupo Orkopata, donde confluyeron autores como Jorge Luis Borges, Oliverio Girondo y Macedonio Fernández.

Se destacan textos de los pensadores y escritores Gamaliel Churata, Francisco Chukiwanca Ayulo, Julián Palacios y Alberto Hidalgo (quien vivió en Buenos Aires hasta su muerte), quienes provenían de las zonas andinas de Puno, Cuzco y Arequipa, y quienes durante los años 1920 y 1940 vivieron una efervescencia cultural que desafiaba las ideas dominantes de la literatura, el arte, la educación y la política.

La exposición Vanguardias del sur. Idea, arte y polémica desde los Andes, producida originalmente por la Casa de la Literatura Peruana, en el stand de Perú. Foto: gentileza.

Además de la expo, el stand 1809 ubicado en el “Pabellón Perú” (Pabellón Amarillo) cuenta con una delegación de 60 referentes de las letras de diversas partes del país y más de 770 títulos de más de 130 editoriales, con un total superior a los 4.300 ejemplares.

Hay visitas guiadas al stand durante los fines de semana, desde las 16:30. La muestra está disponible hasta el 11 de mayo, fecha de cierre de la Feria, conjuntamente con el resto de las actividades y activaciones que propone el stand de Perú.