Putin logra una breve tregua con Ucrania para conmemorar el Día de la Victoria

Putin logra una breve tregua con Ucrania para conmemorar el Día de la Victoria

El presidente ruso, Vladimir Putin, podrá realizar este sábado su gran desfile en la Plaza Roja para conmemorar el Día de la Victoria, una ceremonia de gran contenido simbólico para recordar la rendición del nazismo en la Segunda Guerra Mundial, y lo hará sin la presión de los ataques de Ucrania.

Ayer, después de intensas negociaciones, el presidente estadounidense Donald Trump se encargó de anunciar un alto el fuego de tres días a partir del sábado entre ambos países en guerra, una noticia confirmada tanto por Moscú como por Kiev.

Moscú ya había adelantado previamente una tregua unilateral con motivo de las conmemoraciones del 9 de mayo en Rusia, pero ambos países la violaron con ataques cruzados de drones.

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Tras el anuncio de Washington, el asesor de política exterior del Kremlin, Juri Ushakov, ratificó el pacto. “Rusia acepta la iniciativa recién propuesta por el presidente estadounidense Donald Trump, relativa a un alto el fuego para un intercambio de prisioneros de guerra entre Rusia y Ucrania”

El presidente ucraniano Volodimir Zelenski, por su parte, ordenó al ejército no atacar Moscú durante este sábado. “El área de la Plaza Roja se excluirá del plan para el uso de armas ucranianas”, dice el decreto presidencial.

Reactivan las negociaciones. “Esperemos que sea el principio del fin de una guerra muy larga, mortífera y difícil”, escribió Trump en su plataforma Truth Social, precisando que la tregua incluiría en particular “un intercambio de prisioneros de 1.000 detenidos de cada país”. Es más, consideró que el desenlace de la guerra estaba “cada vez más cerca”.

Las negociaciones se reanudaron esta semana entre negociadores ucranianos y estadounidenses en Florida. Este diálogo había pasado a un segundo plano desde el inicio de la guerra en Oriente Medio.

Ayer, Zelenski dijo que espera la llegada a Ucrania de los negociadores estadounidenses en las próximas semanas para reanudar las conversaciones sobre el fin de la invasión rusa. Estas declaraciones se produjeron tras las reuniones celebradas esta semana en Estados Unidos entre representantes estadounidenses y el principal negociador de Ucrania, Rustem Umerov.

“Estamos coordinando el calendario de las visitas necesarias y esperamos la llegada de representantes del presidente estadounidense a finales de la primavera y principios del verano”, escribió Zelenski en un

comunicado publicado en las redes sociales. “Esperamos que esta vez sea posible llevar a cabo los planes y reactivar la diplomacia”, remarcó.

Kiev y Moscú discrepan en una serie de cuestiones que se debaten en las conversaciones, en particular sobre el destino de la región oriental del Donbás, que el Kremlin reclama como parte de Rusia, a pesar de que Ucrania mantiene el control sobre amplias zonas de ese territorio industrial.

Cruces de ataques. En las horas previas al acuerdo temporal de alto el fuego de este fin de semana, hubo un gran intercambio de ataques entre ambos países.

El Ministerio de Defensa ruso dijo que había derribado 264 drones ucranianos durante la noche del jueves, 20 de ellos en el centro de Moscú. El presidente ucraniano Volodimir Zelenski, por su parte, replicó que los rusos habían lanzado “más de 850 ataques con drones de diversos tipos”, junto con más de 140 ataques contra las posiciones de primera línea de Kiev.

Ante este panorama, que amenazaba el acto central en Moscú donde están invitados mandatarios de varios países aliados, Putin intensificó las negociaciones con Estados Unidos y logró detener el conflicto, aunque sea hasta el domingo.

En las últimas semanas, Kiev, que amplió sus capacidades con drones, ha intensificado sus ataques contra Moscú y en lo más profundo de Rusia, alcanzando objetivos a cientos de kilómetros.

Se espera que hoy acudan al acto central de la Plaza roja varios invitados extranjeros fieles al Kremlin, entre ellos los líderes de Bielorrusia, Malasia y Laos. En esta edición, y por primera vez en casi 20 años, el desfile no incluirá material militar.

Esta conmemoración es uno de los acontecimientos patrióticos más importantes para Putin, quien lo convirtió en eje central del relato de sus 25 años en el poder y la ha invocado para justificar su invasión de Ucrania.