Qué vapeadores estarán autorizados, cuáles no y qué opinan los expertos sobre la nueva regulación del Gobierno

Qué vapeadores estarán autorizados, cuáles no y qué opinan los expertos sobre la nueva regulación del Gobierno


No falta mucho para que se venda en Argentina el primer vapeador legal. Vapear, ya se vapea (y mucho entre los más jóvenes), pero el lunes el Gobierno reguló su venta, al igual que la de las bolsitas de nicotina y el tabaco calentado. La norma establece un plazo de 45 días para que se cree el registro que permita que determinados dispositivos y productos (y no otros) pasen del plano de la ilegalidad, al de la libertad del mercado.

Días después de que el Reino Unido aprobara la ley más ambiciosa del mundo contra el tabaco, para dar lugar a la primera generación libre de humo, nuestra flamante norma local reabre el debate sobre cómo enfrentar este consumo y suma dudas sobre qué estará permitido desde ahora.

Según detallaron a Clarín desde el Ministerio de Salud de la Nación, una vez que esté creado el Regristro de Productos de Tabaco y Nicotina (RPTN), se podrá anotar a un producto vía TAD (Trámites a Distancia), y sólo así venderlo en la legalidad. “El trámite es de autorización automática, a los 5 días hábiles de presentado el TAD con las declaraciones juradas”, explicaron.

Como expresa la resolución publicada en el Boletín Oficial, “ningún producto del tabaco es inocuo”, así que se exigirá una regulación específica para cada ítem, acorde a sus características.

Los límites a los vapeadores

Entre tanta oferta ya disponible, ¿qué tipo de vapeadores, calentadores de tabaco y bolsitas de nicotina se podrán vender y cuáles no en el país?

La resolución autoriza Cigarrillos Electrónicos (DCE) o vapers, Soluciones Líquidas para DCE, Dispositivos de Tabaco Calentado (DPTC), Bolsas de Nicotina (BN) y Sticks.

Eso es bastante general, pero en las declaraciones juradas que firmen quienes anoten uno de estos dispositivos o productos para su comercialización, darán fe de que se ajustan a los estrictos límites que desde el Ministerio adelantaron a Clarín.

“Habrá un tope máximo de 5 mg de nicotina por stick”, y en el caso de las bolsitas de nicotina (que se deshacen poniéndolas en las encías), “no tiene que superar los 8 mg“.

Uno de los puntos sensibles de la nueva regulación es la protección de los chicos y adolescentes. El Gobierno reconoce que el consumo crece especialmente entre los jóvenes. Por eso, la normativa incluye una prohibición clave: la “eliminación de sabores en los vapeadores”.

¿Cómo estará estipulado eso en el registro para su aprobación? “Se autoriza el aroma a tabaco para líquidos y sticks, y mentol o tabaco para las bolsas de nicotina”, aclaran desde Salud.

Entre vapeadores y bolsitas, más sticks

El registro oficial contendrá las categorías Dispositivo Cigarrillo Electrónico (DCE); Soluciones Líquidas para DCE, Dispositivo Productos de Tabaco Calentado (DPTC); Sticks y Bolsas de Nicotina (BN).

Los calentadores de tabaco son dispositivos que, con sistema eléctrico, calientan un cigarrillo especialmente diseñado que contiene tabaco reconstituido, generando un aerosol que es inhalado por el usuario.

sticks descartables, con hasta 40.000 puffs

Los cigarrillos electrónicos son dispositivos que, con una batería y una resistencia, calientan un líquido para producir un aerosol que se inhala a través de una boquilla. Ese líquido puede tener distintas concentraciones de nicotina o químicos análogos que imitan su efecto farmacológico.

Las bolsas de nicotina son bolsitas de celulosa permeable que contienen nicotina, de origen natural o sintético, junto con otras sustancias, destinadas a su colocación entre la encía y el labio, sin producir combustión ni aerosol. A diferencia de los demás productos y del cigarrillo convencional, no provocan daño a terceros.

Vapeadores que se venden por Mercado Libre

En Mercado Libre, por ejemplo, se puede conseguir un vapeador de la marca Eleaf Istick Power Nano, un “Kit Cerrado Sellado”, por $ 195.000; los sticks descartables, como de la marca Ignite, con carga USB, que dan hasta 40.000 puffs, parten de los $ 60.000, y las bolsitas de nicotina de la marca Velo, que contienen 6 mg, en un latita redonda en la que vienen 15 unidades, están desde $ 5.500 en Rappi.

Vapeadores: la opinión de los expertos

Desde la Asociación Argentina de Medicina Respiratoria (AAMR) rechazan la apertura a nuevos productos de tabaco y nicotina y piden suspender la resolución, porque “abre la puerta a la expansión de un mercado de productos adictivos, promovidos globalmente mediante estrategias comerciales que apelan a la innovación tecnológica, el diseño atractivo, la percepción de menor daño y la captación de nuevos consumidores”, afirmaron en un comunicado.

Sostienen falencias graves en esta aprobación, como “abandonar la protección preventiva y convertir a la población en campo de prueba: autoriza la venta antes de contar con evidencia suficiente de seguridad”. También critican el registro rápido,que “se apoya en declaraciones juradas de fabricantes e importadores, e invoca la necesidad de desalentar el comercio ilícito, pero no establece un sistema operativo para alcanzar ese objetivo”.

Y esta cámara de médicos también apunta contra el sabor mentol en bolsas de nicotina, porque “no establece controles suficientes sobre marketing digital y canales online, y contempla mecanismos de confidencialidad comercial sobre información clave para la vigilancia sanitaria”.

Al médico Gerardo José Kaip, de la Fundación de Pacientes con Cáncer de Púlmón, la regulación le parece “fantástica”, porque, dice, “lo peor que puede existir en cualquier producto que fuera para la inhalación es la incertidumbre”.

Bolsitas de necotina

¿Cómo lo vive desde el consultorio? “Cuando comenzó el vapeo, algunos pacientes se lo planteaban como un alternativa sana al uso del cigarrillo, algunos comenzaban al poco tiempo con tos y llegué a ver imágenes similares a neumonía en algunos de ellos. Con el tiempo, empezamos a aprender que algunos aditivos (como el acetato de vitamina E), podían producir enfermedad pulmonar aguda, neumonías (sobre todo los que tenían bases aceitosas) o problemas bronquiales (bronquiolitis tipo obliterante)”, comenta Kaip.

Una de las críticas en los primeros años de vapeo, recuerda, es que proceso de termólisis del líquido quemado y degradación de las resistencias puede producir formaldehído, acroleína, sustancias con potencial carcinogénico y citotóxico.

“Los nuevos dispositivos ya usan sales para menor toxicidad y mejor absorción de la nicotina, pero aún estamos administrando una sustancia que por sí produce dependencia. Muchos pacientes me muestran el líquido para vapear, la etiqueta que lleva y aparatos; para mí es similar a mostrar una pastilla, creer en el contenido, sin saber todos los procesos y garantías a cómo se llegó”, puntúa. Por eso, considera que la única forma de garantizar lo que se va a inhalar, “es el registro y trazabilidad de todos los componentes”.

Las bolsas de nicotina se ponen en la boca entre el labio y la encía.

Diego Verrastro, medico cirujano y cofundador de la Red Latinoamericana por la Reducción de Daños Asociados al Tabaquismo (Reldat), defiende medidas menos prohibicionistas que las del Reino Unido, y más parecidas a la que ahora tomó Argentina.

“La prohibición tiene como mayor riesgo la posibilidad de que se incentive el mercado informal, además de que el control y fiscalización implican un enorme desafío. El mismo Reino Unido tiene por otro lado una visión que a mi criterio es más valiosa: incorporar la reducción de daños en la lucha antitabáquica, poniendo al paciente en el centro”, describe a Clarín.

Verrastro marca que desde hace casi una década el gobierno británico tiene un plan de lucha contra el tabaquismo que considera alternativas como el vapeo, por ser “menos dañino que fumar”. Al no combustionar tabaco, explica, si no calentar un líquido, “se elimina la combustión y eso reduce drásticamente los tóxicos que se ingieren versus el humo del cigarrillo, que es lo que ocasiona las enfermedades derivadas del consumo de cigarrillos”.