La salud global atraviesa un momento delicado. La situación geopolítica mundial y el recorte sin precedentes de la financiación internacional en salud amenazan décadas de avances en la lucha contra epidemias y enfermedades infecciosas. La ayuda al desarrollo para la salud cayó un 21% entre 2024 y 2025, el nivel más bajo en más de 15 años, y se espera que disminuya aún más hacia 2030.







