Un mes después de ser detenida por conducir bajo los efectos del alcohol, este lunes, 4 de mayo, Britney Spears se ha declarado culpable de un delito menor por conducir bajo los efectos de drogas y alcohol. Una asunción de culpabilidad con la que evitará entrar en la cárcel. No ha sido un mes sencillo para la cantante. Tras su detención en marzo, el pasado viernes se supo que la intérprete de Womanizer, de 44 años, había sido acusada formalmente por la Fiscalía del condado de Ventura —al norte de Los Ángeles, donde se produjo el suceso— de conducir bajo la influencia del alcohol y las drogas. Además, a mediados de abril la cantante decidió, motu proprio, ingresar en una clínica de rehabilitación durante un par de semanas.
Britney Spears se declara culpable de un delito menor por conducir bajo los efectos de drogas y alcohol








