Cherie DeVaux se convirtió en la primera mujer en ganar como entrenadora gracias al batacazo de Golden Tempo

Cherie DeVaux se convirtió en la primera mujer en ganar como entrenadora gracias al batacazo de Golden Tempo

Churchill Downs, ese templo centenario donde las tradiciones pesan tanto como los caballos, vivió una escena que hasta ahora parecía imposible. Cherie DeVaux, de perfil bajo y carrera en construcción paciente, se convirtió en la primera mujer en entrenar al ganador del Derby de Kentucky. Lo hizo con Golden Tempo, un outsider que pagaba más de 20 a 1 en las taquillas y que atropelló desde el fondo para firmar una de las definiciones más impactantes de los últimos años.

La imagen final tuvo todos los condimentos: el caballo lanzado por afuera, el duelo cerrado con Renegade -montado por Irad Ortiz Jr.-y el grito contenido que explotó recién en el disco. En la montura, el puertorriqueño José Ortiz, que también escribió su propia historia con su primer Derby en el undécimo intento y apenas un día después de haber ganado el Oaks.

En el centro de todo, DeVaux, que tardó unos segundos en entender la dimensión de lo que acababa de lograr. “No tengo palabras… no puedo. Estoy tan feliz por Golden Tempo. José hizo un trabajo maravilloso, mágico, porque estaba completamente fuera de carrera”, dijo, todavía con la emoción a flor de piel.

El dato no es menor: el Derby de Kentucky, la carrera más famosa de Estados Unidos y primera escala de la Triple Corona, nunca había tenido a una mujer en lo más alto como entrenadora. DeVaux rompió esa barrera en su debut en la prueba, ocho años después de haber lanzado su propio establo, en un recorrido que incluyó años de formación en estructuras top del turf norteamericano.

Durante la semana había esquivado el foco sobre el aspecto histórico. Prefirió hablar del caballo, del plan de carrera, de la estrategia. Pero el sábado, con el resultado consumado, asumió el lugar que inevitablemente le toca. “Me alegra poder ser una representante de todas las mujeres y demostrar que podemos lograr cualquier cosa que nos propongamos”, sostuvo.

La carrera, que se disputó con 18 ejemplares tras algunas bajas de último momento, tuvo un desarrollo cambiante, pero encontró su punto de quiebre en la recta final. Golden Tempo, que venía lejos, encontró espacio y velocidad para superar a los favoritos en los últimos metros y sellar el golpe. Detrás llegaron Renegade y Ocelli, completando un podio que también tuvo aroma a sorpresa.

Para DeVaux, el impacto va más allá del resultado. Es apenas la 18ª mujer en ensillar un caballo en el Derby y solo la segunda en ganar una prueba de Triple Corona, después de Jena Antonucci en el Belmont Stakes 2023. Pero lo suyo tiene otro peso: ocurrió en la carrera más simbólica, en el escenario más expuesto.

“Siento que esto también era su sueño”, dijo José Ortiz sobre la entrenadora, en medio de una jornada perfecta que también incluyó el triunfo del viernes en el Oaks. “Pero hoy era mi día”, agregó, tras ganarle el duelo final a su propio hermano.

El calendario seguirá —Preakness en Maryland, Belmont en Nueva York—, pero lo que pasó en Louisville ya quedó marcado. Porque en un deporte donde la historia suele escribirse con letra conservadora, Cherie DeVaux encontró la forma de cambiar el guion.