A sus 76 años, y pese a que reconoce que vivimos tiempos “realmente oscuros”, la gran cronista mexicana Alma Guillermoprieto sigue manteniendo la esperanza en América Latina, la región compleja y diversa que lleva contando durante más de cuatro décadas con todos sus matices a la audiencia estadounidense en las páginas de The New Yorker, The New York Review of Books o The Washington Post, entre otros medios. “Parece como que todo estuviera mal en el mundo. Lo único que está bien, a pesar de todo, es la gente, que es la que me mueve y la que me hace persistir. Porque uno puede pensar que todos los mexicanos son narcos. Pero la mayoría somos gente decente. Somos gente muy luchona, muy fiestera, y eso he querido captarlo para Colombia, para Cuba… esa capacidad de resistir alegremente en nuestros países”, ha dicho este sábado en la mesa del Festival de EL PAÍS Crónica de un continente.








