vuelve a competir al atletismo a los 40 años y con el sueño de ser olímpica en Los Ángeles 2028

vuelve a competir al atletismo a los 40 años y con el sueño de ser olímpica en Los Ángeles 2028

Los Ángeles 2028 podría marcar el regreso a las pistas de una leyenda del atletismo. Porque Allyson Felix, la mujer con más medallas olímpicas de la historia en ese deporte, anunció su deseo de volver a competir oficialmente con la intención de clasificarse para los Juegos Olímpicos que se celebrarán dentro de dos años en su ciudad natal. “Vamos por ellos”, comentó en una entrevista con la revista Times la estadounidense, de 40 años y madre de dos hijos, que quiere ser olímpica por sexta vez.

“A muchas de nosotras nos han dicho que no hagamos cosas grandes y atrevidas. A esta edad, probablemente debería quedarme en casa y cuidar de mis hijos, hacer todo eso. Pero, ¿por qué no? Démosle la vuelta a la situación. Seamos vulnerables”, comentó. “Sé que, a los 40, no estoy en mi mejor momento. No me hago ilusiones con eso. Tengo muy claro qué es esto y qué quiero ver. Y espero que se vea de esa manera”.

Y agregó: “Este regreso (de los Juegos) a casa es una oportunidad irrepetible. Es lo único lo suficientemente fuerte como para impulsarme a regresar. Cuando competía, había un rugido especial para los atletas del país anfitrión en los Juegos Olímpicos. Me encantaría revivir esa experiencia. Probablemente me arrepentiría de no haberlo intentado. Pase lo que pase, estaré allí con mis hijos, animándolos a todos”.

La historia olímpica de Allyson arrancó en Atenas 2004 y finalizó (al menos por ahora) en Tokio 2020. En los cinco Juegos que disputó sumó once medallas. De las siete de oro que se colgó, solo una fue en una prueba individual, en los 200 metros de Londres 2012. Además ganó la posta 4×100 en la capital británica y en Río 2016 y la 4×400 en Beijing 2008, en la cita londinense, la brasileña y la japonesa, que se realizó en 2021 tras la postergación por la pandemia de coronavirus. Ese último relevo es el que apunta a correr en Los Ángeles.

Su cosecha se completa con tres platas (dos en 200 metros y uno en 400) y un bronce (también en 400). Así, es la segunda máxima medallista olímpica de la historia del atletismo, detrás del el finlandés Paavo Nurmi, dueño del récord con 12 doradas y siete plateadas en pruebas de media y larga distancia. Su compatriota Carl Lewis completa el podio de más ganadores, con nueve oros y un bronce en competencias de velocidad y salto en largo.

Felix también ostenta el récord (para ambos géneros) de 20 medallas en campeonatos del mundo de atletismo al aire libre. En su palmarés tiene 14 títulos. El último lo consiguió en el relevo 4×400 en el campeonato que se disputó en Eugene en julio de 2022, dos años antes del nacimiento de su segundo hijo, Trey. Unos meses antes había anunciado que se retiraría a fines de esa temporada, sorprendiendo al mundo que ya la imaginaba corriendo en las pistas de París 2024.

“De niña me llamaban patas de pollo, ni en mis sueños más locos hubiera imaginado que tendría una carrera como esta. Tengo tanta gratitud por este deporte que ha cambiado mi vida. He dado todo lo que tengo”, comentó en ese momento. “Esta temporada correré por las mujeres. Correré por un futuro mejor para mi hija. Correré por vos. Voy a estar publicando una serie de anuncios que espero hagan del mundo un lugar mejor para las mujeres”, agregó.

En esas palabras se reflejó otra faceta de Felix, que la transformó en leyenda tanto como sus hazañas sobre el tartán. Es que a partir de lo que vivió en carne propia con su primer embarazo, se convirtió en una defensora de las atletas que se convierten en madres y quieren mantener sus carreras.

Todo comenzó en 2018, cuando le contó al mundo que estaba esperando a su primera hija. Nike, su principal patrocinador, le ofreció un contrato a la baja, con una reducción de 70 por ciento. Y ella, lejos de aceptar en silencio, denunció al gigante de la ropa deportiva en un artículo que escribió para The New York Times, en el que aseguró que, en el mundo del atletismo, un embarazo es considerado “el beso de la muerte” para una carrera. Así, instaló el debate sobre el trato que reciben las mujeres en el atletismo y en el deporte en general y generó un cambio radical en la “política de maternidad” de las grandes empresas que las sponsorean.

“Han contado historias que las atletas sabemos que son verdad, pero tenemos demasiado miedo de hablar: si tenemos hijos, tenemos el riesgo de que nos recorten (dinero) de nuestros patrocinadores durante el embarazo y después. Es un ejemplo de una industria deportiva donde las reglas están hechas mayoritariamente por hombres”, escribió.

Tanto revuelo causó su artículo que obligó a Nike a comprometerse públicamente a no discriminar a las atletas que quieren tener hijos. Felix rompió su contrato con la marca de la “pipa” y en Tokio ganó su bronce con unas zapatillas que ella misma diseñó para la compañía que fundó y lo celebró con su hija Camryn en brazos. Fue la última medalla de su historia olímpica, que ahora quiere reavivar en Los Ángeles.