Un cargamento de 300 ampollas de fentanilo fue decomisado por una patrulla de Gendarmería Nacional en un camino secundario del norte de la provincia de Corrientes. Este poderoso opioide era transportado por un taxista de la ciudad de Posadas y se estima que utilizaba esa ruta para eludir uno de los controles fijos que la fuerza tiene sobre la ruta nacional 14, en el límite con Misiones.
El procedimiento fue llevado a cabo por personal del Escuadrón 47 que montó un puesto de vigilancia sobre la ruta provincial 34, que vincula a la capital misionera con la localidad correntina de San Carlos.
El retén de los gendarmes se instaló a la altura del Cementerio Santo Tomás, a unos 30 kilómetros del centro de la ciudad de Posadas y a sólo cinco de la límite interprovincial. Sobre esa ruta -no está asfaltada- el tránsito es escaso, por lo que les llamó la atención cuando advirtieron que se aproximaba un taxi con licencia de la ciudad de Posadas.
El conductor viajaba solo y acató las señas de la patrulla para que se detuviera a un costado de la ruta. Uno de los gendarmes no tardó en divisar a través de una de las ventanillas traseras del Chevrolet Corsa Classic que en el piso había tres pequeñas cajas que en la parte superior tenían la inscripción “Fentanilo”.
Tras dar intervención a la fiscalía federal de turno se dispuso la requisa del vehículo por parte de personal especializado de la fuerza. Así se estableció que cada caja contenía 100 ampollas de fentanilo, un potente fármaco de alta peligrosidad que se comercializa bajo estricto control en el país.
Las ampollas del opioide sintético correspondían a un laboratorio de Paraguay y se cree que habrían sido desviadas del circuito ilegal. Hasta ahora no se pudo establecer el destino del cargamento que era transportado en el taxi.
El fentanilo es un medicamento de 50 a 100 veces más potente que la morfina y en los centros asistenciales es utilizado para tratar dolores intensos. Pero también existe un mercado ilegal donde es conocido como “la droga de los zombies”, ya que causa sedación extrema, confusión y comportamientos inactivos.
La Justicia dispuso la prisión preventiva del taxista y las averiguaciones en torno al ingreso, y el depósito del cargamento en el Área de Investigación y Litigio de Casos Complejos de la Unidad Fiscal de Corrientes, a cargo de la Tamara Pourcel.
Fuentes vinculadas al procedimiento indicaron que es la primera vez que se decomisa un cargamento de fentanilo en la provincia de Corrientes.
El año pasado, en Misiones, se realizaron tres operativos que permitieron sacar de circulación más de 650 ampollas de ese medicamento. En ambos casos habían ingresado ilegalmente desde Paraguay.
En agosto, una patrulla de la Prefectura Posadas decomisó 300 ampollas en la zona costera de Garupá, a pocos kilómetros de Posadas. Ocurrió cuando una patrulla advirtió el arribo de una embarcación desde Paraguay. El timonel dejó un paquete a la altura del barrio Santa Clara y retornó al vecino país. Tras un rastrillaje, los prefectos hallaron el envoltorio, que contenía 300 el opioide.
En septiembre de 2025, en Wanda, la Policía Federal decomisó otros 200 frascos de la misma droga tras detectar el cruce de una lancha con dos ocupantes a bordo.
Unos días después, en cercanías de Corpus, también en Misiones, la Prefectura decomisó un cargamento de 173 kilos de marihuana y 177 ampollas de fentanilo.
En 2025 las fuerzas federales secuestraron más de 1.628 ampollas de fentanilo y remifentanilo desviadas del sistema de salud o contrabandeadas de Paraguay.
En 2024 apenas se habían secuestrado 18 unidades y en 2023 unas 500, pero en un solo operativo.








