Esteban Andrada enloqueció y le dio una salvaje trompada a un rival en un final escandaloso la B de España

Esteban Andrada enloqueció y le dio una salvaje trompada a un rival en un final escandaloso la B de España

Esteban Andrada protagonizó este domingo un escándalo de repercusión mundial tras agredir con una salvaje trompada a Jorge Pulido en el final del partido que su equipo, Zaragoza, perdió 1-0 como visitante ante Huesca por la Segunda División de España. El ex arquero de Lanús y Boca, hoy en el conjunto maño, reaccionó con violencia y atacó al capitán rival en medio de un cierre cargado de tensión en un duelo clave para evitar la pérdida de categoría. Y, para completar el combo, se expone a recibir una severísima sanción más allá de su rápido ofrecimiento público de disculpas.

El hecho ocurrió en el quinto minuto de descuento del segundo tiempo. Con el conjunto local arriba en el marcador gracias al gol de penal de Óscar Sielva a los 20 minutos del complemento, Andrada y sus compañeros buscaban en forma desesperada la igualdad para evitar ser sobrepasados por Huesca en la tabla de posiciones.

Fue entonces cuando llegó el momento de quiebre para el hombre con pasado en la Selección, que había atajado un penal en el inicio primer tiempo -en otro mano a mano con Sielva- y que a esa altura ya estaba amonestado “por encararse con un adversario sin llegar al insulto o la amenaza”, según el informe del árbitro Dámaso Arcediano Monescillo.

Cuando se aprestaba a ejecutar un tiro libre en el tiempo adicionado, el referí paró el juego para observar una jugada en el VAR por un entrevero en el área de Huesca. Pulido se acercó a decirle algo al juez y Andrada, fuera de sí, lo sacó con un empujón. Fue entonces cuando el árbitro dio media vuelta, le mostró la segunda tarjeta amarilla y la consecuente roja. El castigo fue por “por empujar de forma temeraria a un adversario, encontrándose el juego detenido”. Pero la historia estaba lejos de terminar allí.

Segundos después de ser expulsado, el ex Boca perdió el control: fue corriendo hacia Pulido y, sin mediar palabra, le propinó un derechazo en el rostro que lo derribó sobre el césped. El jugador de Huesca quedó con la cara hinchada y un ojo morado producto del impacto. Dejó la cancha con una bolsa de hielo.

La agresión desató una batalla campal. Jesús Álvarez intentó contener a Andrada, pero rápidamente se sumaron futbolistas de ambos equipos y empezaron los empujones y forcejeos.

El árbitro, una vez que se calmaron las cosas, expulsó con roja directa a Tasende -por pegarle una patada un jugador de Huesca cuando la pelota no estaba en juego- y a Dani Jiménez -por agredir a Andrada en plena tangana-. El partido en el estadio El Alcoraz terminó con dos jugadores de campo -uno de ellos Pulido- ocupando los arcos y con el triunfo asegurado para Huesca.

“En el minuto 99, tras ser expulsado por doble amonestación Esteban Maximiliano Andrada, antes de abandonar el terreno de juego se dirigió de forma violenta al jugador número 14 de la SD Huesca, Jorge Pulido Mayoral, corriendo y saltando hacia él, a la vez que le propinaba un puñetazo en la cara con uso de fuerza excesiva, derribándole al suelo y originándole un hematoma en el pómulo izquierdo”, dice Arcediano Monescillo en su informe que complica a Andrada.

Y sigue: “Como consecuencia de estos hechos se produjo una tangana entre jugadores, teniendo que ser sujetado por miembros de ambos equipos y por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado para ser conducido a vestuarios”.

Desde el punto de vista disciplinario, Andrada se expone a una sanción severa. La pena podría ir de 4 a 12 fechas de suspensión en base al artículo 103 del reglamento, que castiga las agresiones sin lesión cuando el juego está detenido.

Está a mano el antecedente reciente de otro arquero argentino, Germán Burgos, quien debió purgar once fechas de suspensión por un protagonizar una situación similar. Fue en la temporada 1999/2000 cuando el ex Ferro y River jugaba para Mallorca y le propinó un puñetazo a Manolo Serrano, delantero de Espanyol, dejándolo inconsciente.

“Respecto a nuestro jugador Esteban Andrada, el club analizará los hechos acaecidos y tomará las medidas disciplinarias pertinentes”, escribió Real Zaragoza tras la agresión del arquero en España. “Hay líneas que no se pueden traspasar; no sólo como profesionales, sino también como seres humanos”, declaró el entrenador, David Navarro, tras ser preguntado en rueda de prensa por la salvaje conducta del argentino.

¿Qué dijo Andrada? “No lo volvería a hacer. No es una buena imagen para el club, para la gente y para un profesional, como lo soy. Así que estoy muy arrepentido. A lo largo de mi carrera he tenido una sola expulsión solamente, cuando la he tocado fuera del área con la mano”.

Y siguió: “No es una buena imagen para el club, para la gente y para un profesional, como lo soy. Así que estoy muy arrepentido. A lo largo de mi carrera he tenido una sola expulsión solamente, cuando la he tocado fuera del área con la mano”.

En este mismo comunicado, Andrada habló sobre una “situación límite” en la que “me salí de contexto”. A pesar de esto, afirmó que “no lo volveré a hacer porque sé que soy una persona pública y un profesional de muchos años de carrera”.

“También quiero pedirle disculpas a Jorge Pulido, porque somos colegas y sinceramente fue un acto mío, en el que me desconecté. Acá estoy para las consecuencias que me dé la liga o si quiere que le vaya a dar explicaciones, estoy disponible para ello”.