Marc Márquez baila entre tormentas en Jerez: ‘pole’ y triunfo al ‘sprint’ en un sábado caótico en el GP de España | Motociclismo | Deportes

Marc Márquez baila entre tormentas en Jerez: ‘pole’ y triunfo al ‘sprint’ en un sábado caótico en el GP de España | Motociclismo | Deportes

Marc Márquez dijo el viernes que no bailaba encima de la moto desde el GP de Japón del año pasado, cuando ganó su séptimo título mundial en MotoGP. “¿Me habré olvidado, quizás?”, bromeaba. Este sábado quedó claro que no. En una jornada caótica, el campeón del mundo desplegó su navaja suiza de habilidades para llevarse la pole y la victoria al sprint, superando incluso una caída. Ante la afición entregada, que aguantó primero el chaparrón matutino y luego otro vespertino en Jerez, el piloto español de Ducati bailó de lo lindo sobre el asfalto mojado y pilotó de manera espectacular y astuta para ponerse a tiro este domingo (14.00 horas, DAZN y Telecinco) de su victoria mundialista número 100.

Creo que es la primera vez que gano después de caerme, hemos tenido mucha suerte”, explicó tras remontar su revolcón por la grava en plena tormenta. Efectivamente, la suerte de los campeones estuvo de su lado, ya que cayó en la última curva del trazado a cinco vueltas del final y pudo recuperar su moto para ir directo al garaje y cambiar de máquina, esta vez con gomas de lluvia. “Me caí en la mejor curva y en el momento idóneo. Estaba pensando en entrar, pero cometí el error de seguir a Álex, el líder, y luego alguien me ayudó desde allí arriba. Cuando pasé tercero por meta en la siguiente vuelta, decidí volver a apretar e ir a por el triunfo”, ahondó el 93 después de festejar por todo lo alto en Nieto-Peluqui y provocar el éxtasis de las gradas.

Márquez empezó firme desde la primera plaza y estuvo cómodo mientras por detrás se peleaban todo el resto. Pero luego vio como su hermano confirmaba su propia intuición y le superaba en la séptima vuelta con un mejor ritmo mientras las nubes amenazaban desde el cielo. De repente, se levantó un vendaval y la lluvia entró con fuerza para desatar el caos. Él emergió de todo el tinglado, caída incluida, en decimoséptima plaza. Aunque estaba a nueve segundos del líder por aquel entonces, tiró como un poseso para intentar darle caza y en meta se vio de repente tercero.

Alcanzar la KTM de Brad Binder y la Ducati de su compañero Pecco Bagnaia, quienes mejor parados salieron del lío en boxes, parecía una quimera. Una caída del sudafricano, sin embargo, le allanó el camino en otro golpe de suerte. No lo fue su adelantamiento sobre el tricampeón italiano, al límite y para quitarse el sombrero. Una vez más, y ya son muchas, todo agallas

Aprovechando el asfalto mojado y las condiciones difíciles que siempre ha sabido aprovechar mejor que nadie, el campeón del mundo sacó los colores a la mayoría de la parrilla con un 1.48,087 en la cronometrada. Tan solo el francés Johann Zarco, notorio segundo con la Honda LCR, fue capaz de seguirle el ritmo, el resto de pilotos a más de un segundo del cabecilla de la parrilla. “Las condiciones han ayudado, en seco Álex estaba un paso por delante del resto. En agua tienes que fluir más, sin exagerar tanto ni empujar tanto, y ahí me encuentro más cómodo”, apuntó Márquez, cauto todavía sobre sus posibilidades de cara a la carrera del domingo, donde brillará el sol.

Su hermano pequeño, el mejor del viernes, sufrió una caída durante su mejor giro y solo pudo finalizar quinto en la cronometrada. Luego se cayó también cuando lideraba la carrera, sin tener la suerte de hacerlo en posición idónea para reincorporarse y salvar los muebles con el cambio de moto en el garaje. Víctimas del aguacero hubo muchas: Jorge Martín tuvo un mal día entre caídas y luego un problema técnico le dejó en fuera de juego. Su compañero y líder del certamen tampoco puntuó tras caerse a tres giros del final de la carrera corta.

Con todo, el defensor de la corona dio un mordisco de 12 puntos en la tabla y es ahora cuarto a 24 puntos de la Aprilia de Marco Bezzecchi. “Estaremos muchos ahí en cabeza, así que será una bonita lucha”, avisó Fabio Di Giannantonio sobre la carrera del domingo. El ambiente en el Circuito de Jerez-Ángel Nieto, que celebra este año su 40 aniversario convertido desde hace ya mucho en patrimonio (material e inmaterial) del motociclismo y el deporte en general, fue maravilloso desde primera hora de la mañana.

Márquez, que ha vivido ante la afición más vibrante del certamen algunos de sus mejores y peores momentos, logró su tercera pole en el trazado y su segunda victoria al sprint. Buscará ahora una victoria que se le resiste desde 2019, un año antes de que empezara en el mismo escenario su calvario de lesiones que le han llevado a operarse hasta en siete ocasiones el brazo derecho. Aquí también empezó a renacer en 2024 con su pole y primer podio de domingo tras abandonar Honda.

El 93 negocia ahora mismo su tercera peor sequía de victorias en MotoGP (en domingo): lleva nueve grandes premios y siete meses sin subirse a lo más alto del podio, y hacía ocho (desde Hungría 2025) que no firmaba el mejor tiempo en la lucha contra el crono. Después de este sábado, queda claro que no solo vuelve a estar en estado óptimo para competir al máximo nivel, sino que vuelve a bailar encima de la moto.