Treinta y tres jornadas después, el Manchester City es líder de la Premier League. Después de 21 fechas por detrás del Arsenal en la tabla, los de Pep Guardiola vencieron este miércoles al Burnley, que cristalizó su descenso al Championship, para trepar a la cima con cinco partidos por jugar. La presión es total para los ‘Gunners’, que ya no tienen margen de error ante un City que sumó su séptima victoria en los últimos nueve partidos. Empatados a puntos, la diferencia de goles da el liderazgo a los de Manchester.
Los hinchas más optimistas del Arsenal deseaban un pinchazo contra el Burnley, pero la estadística mostraba que esto era casi irreal. Desde la última vez que el Burnley rascó un empate en casa contra el City en 2018, los ‘Sky Blues’ habían ganado los últimos catorce enfrentamientos con un total de 51 goles a favor y solo tres en contra.
Ese optimismo duró cinco minutos, lo que tardó Erling Haaland en ganar una carrera entre los centrales y picar la pelota ante la salida de Martin Dubravka. Instantes antes, Rayan Cherki ya había estrellado un balón en el travesaño, por lo que el gol tampoco agarró por sorpresa a un Burnley que pudo recibir varios goles más en la primera mitad, pero que, por fortuna y por falta de puntería del City, tuvo el privilegio de irse vivo al descanso.
Tampoco les cambió mucho la vida irse 0-1 o 0-3, porque su plan poco cambió con miras a la segunda mitad. El City no sentenció y ellos siguieron dentro del encuentro, pero sin colmillo para hacer daño y tratar de atrasar su descenso al Championship.
El City, que sí buscó con algo más de ahínco el 0-2, tampoco perdió la cabeza. Ya habrá más partidos para engordar la diferencia de goles, pensaron los ‘Sky Blues’, que a falta de cinco encuentros para el final ya han logrado el primer objetivo, reducir a cero la diferencia con el Arsenal.
Este fin de semana, mientras los de Mikel Arteta reciben al Newcastle United, el Manchester jugará las semifinales de la FA Cup. La presión vuelve a estar del lado del Arsenal.








