Hasta 2023, Robert de Niro se mantuvo fiel al cine y no había participado en ninguna serie de televisión. Ese camino lo habían transitado ya con éxito varios de sus colegas de estrellato. Incluso, su amigo Martin Scorsese dio una especie de lección magistral en HBO con Boardwalk Empire. Pero hasta aquel año, a la leyenda que había trabajado a las órdenes de este último en Taxi Driver, Toro salvaje, Uno de los nuestros o Casino, entre otros títulos, no le habían atraído las ofertas en ese sentido.
Cuando uno piensa en el enrevesado entramado del negocio audiovisual a escala norteamericana, imagina un kafkiano recorrido de contratos, ofertas y exigencias para determinados actores de nivel. Sin embargo, todo esa parafernalia se diluye en el caso de dos grandes amigos como fueron De Niro y el actor argentino Luis Brandoni.
Este domingo saltaba en Buenos Aires la noticia de su fallecimiento tras un accidente doméstico. Y van apareciendo detalles de su biografía que engrandecen al actor suramericano. Como este sencillo pero cabal pacto entre caballeros que surgió tras una carta escrita por Brandoni como invitación a participar juntos en la serie Nada (Disney+), de Mariano Cohn y Gastón Duprat.
Los directores han revuelto entre los cajones y han encontrado esta misiva de Brandoni. “Querido Bob: Soy tu amigo Beto, de Buenos Aires. Te escribo esta carta dado el cariño y la admiración que te tengo, de otro modo no me hubiera atrevido…”.
Acto seguido le informa de que se dispone a rodar Nada en 2022 y le invita a participar en ella: “El personaje pensado para vos es muy activo y tiene varias escenas con el mío. Me hace mucha ilusión que finalmente podamos actuar juntos, además de compartir charlas, comidas, tragos y paseos por esta ciudad única”. Eso y unas cuantas palabras de despedida fueron fundamentales para que el norteamericano aceptara por primera vez en su vida participar en una serie de televisión.

En Nada, Brandoni construye un personaje que encarna como pocos el espíritu bonaerense. Manuel Tamayo Prats, se llama, un crítico gastronómico con spleen parisino, aroma de vividor mediterráneo, costumbre de comer en los mejores sitios por la cara y mala baba italiana. Un puro paradigma irredento, irreverente, arruinado, rebelde e iconoclasta, vividor y tierno, que pasea su displicencia perezosa y su necesidad de convertirse en Pigmalión urgente entre la decadencia y las corrientes de la ciudad. De Niro es Vincent, un amigo neoyorquino que viene a socorrerle de apuros, pero redondea la serie mientras explica un diccionario muy personal de secretos y expresiones porteñas.
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Tráiler de la serie ‘Nada’
Ambos lograron trabajar juntos, algo que se habían prometido años atrás, al conocerse, y llenaron la pantalla con su maestría para una serie que es una de esas joyas que perdurarán. De Niro pasó una semana en Buenos Aires para las escenas conjuntas y revolvió el panorama de la capital. Cumplió con su papel y disfrutó junto a su amigo, pero ahí quedó su colaboración. Cohn y Duprat, de hecho, como cuentan en el artículo dedicado a Brandoni en EL PAÍS, rodaron también una segunda temporada, esta vez sin el norteamericano y a modo de cierre para el personaje de Brandoni, con un título que cierra el círculo: Todo. El estreno está previsto para el próximo septiembre.








