Entre las 22 disciplinas de los Juegos Suramericanos de la Juventud de Panamá 2026 hay una que es poco conocida para el común del público argentino. Es el flag football, una modalidad del fútbol americano, sin contacto ni tackles, que apareció en el escenario olímpico cuando fue elegido como uno de los cinco deportes que se incorporarán al programa para Los Ángeles 2028 y que ahora está haciendo su debut en la cita continental para atletas de entre 14 y 17 años.
En Panamá, se entregarán medallas en la rama femenina y la masculina, en un torneo de cuatro equipos, que fueron invitados a la cita (en Sudamérica recién están empezando a formarse las selecciones juveniles) y con presencia argentina. El seleccionado celeste y blanco no tuvo mucho tiempo para prepararse para esta competencia, pero igual apunta bien alto.
“La invitación y la inclusión en los Suramericanos salió un poco en el límite de las fechas, entonces no tuvimos tanto tiempo de trabajo como me hubiera gustado”, explicó en charla con Clarín Juan Manuel Sesto, Jefe del Equipo en estos Juegos y presidente de la FAA, la federación nacional de este deporte.
“Tenemos muchos chicos jugando en nuestra liga de flag football, así que muchos de los integrantes del seleccionado salieron de ahí. Y además se sumaron algunos otros que conocieron el deporte en ese momento y que cuando empezaron a entenderlo, no pararon más. Y se formó un lindo grupo, que viene entrenando continuamente desde diciembre”, agregó.
El torneo se jugará en un grupo único, con partidos todos contra todos de ida y vuelta y con equipos de cinco jugadores. El primero de la tabla chocará luego con el cuarto en una de las semifinales y en la otra se enfrentarán el segundo y el tercero. Y el podio se definirá con un partido por el tercer puesto y uno por el oro, el domingo.
El objetivo de cada partido es sumar la mayor cantidad de puntos mediante touchdown, que consiste en llevar la pelota a la zona de anotación. Y como no hay contacto, en lugar de derribar al oponente para evitar una anotación, basta con quitarle alguna de las bandas (o banderas) que tiene atadas a cada lado de su cintura.
El seleccionado argentino chocará este viernes a las 10 con Uruguay, a las 13:45 con Brasil y a las 18:45 con Panamá, una de las potencias continentales. El sábado, se medirá primero con los brasileños (11:15), luego con los dueños de casa (15) y cerrará con los uruguayos (17:30).
“La realidad es que no conocemos mucho a los otros países, pero los chicos están aprendiendo verticalmente. Las dos primeras jornadas van a ser claves para el crecimiento y para corregir errores. Nuestro objetivo es estar en el medallero y traer una medalla para Argentina”, contó Sesto.
Una buena actuación de los chicos argentinos podría potenciar el desarrollo de un deporte que se practica en el país hace mucho, pese a no ser tan conocido -hay equipos y competencias en Buenos Aires, Mar del Plata, Rosario, Córdoba, Mendoza, Concepción del Uruguay, Paraná y Tucumán-, y que viene creciendo constantemente año a año.
“El deporte te atrapa cuando lo empezás a entender”, afirmó Sesto. “Es atractivo por la modalidad de juego, tiene mucha estrategia, y la facilidad para practicarlo. Necesitás una pelota, unos flags que van al costado con un cinturón y ya está. Tampoco necesitás tanto espacio. Lo pueden jugar todas las edades. Y es bastante sencillo”.
Como contó el presidente de la FAA, el flag football llegó a Argentina entre 1993 y 1994, aunque en modalidades diferentes (con más contacto) a la que será olímpica dentro de dos años. Pero después de la pandemia empezó a crecer mucho más y esa asociación empezó a promover el “5 contra 5”, que debutará en Los Ángeles 2028.
“A partir de ese momento hubo un crecimiento vertical. Y aunque ya habíamos representado al país en otras modalidades en torneos internacionales, en 2022 arrancó el camino del seleccionado de flag como se practica hoy. Ese año disputamos el Sudamericano de Brasil, en el que fuimos subcampeones. Después participamos en un torneo continental en Charlotte, Estados Unidos, en el que fuimos quintos, un gran resultado; y en el Mundial de Finlandia en 2024 (NdR: Terceros en el grupo con récord 1-2). Y el año pasado jugamos el continental en Panamá, en el que estuvimos peleando cabeza a cabeza con Brasil“, agregó quien está hoy en Panamá acompañando a los jugadores argentinos.
A nivel sudamericano, Argentina pelea el primer puesto codo a codo con Brasil. “Hemos competido con Chile, Uruguay, Colombia y pudimos ganarles. Pero con Brasil estamos ahí, los partidos que jugamos son siempre parejos, cerrados”, explicó Sesto. A nivel continental, Panamá, México, Estados Unidos y Canadá sacan una gran ventaja, porque son los fundadores del deporte y tiene una cultura más arraigada. Aunque se viene “creciendo del lado técnico, atlético y en las bases del deporte” y “achicando la brecha con los países más fuertes”.
El plantel argentino. Foto @faargonlineLos doce jóvenes jugadores, de 15 y 16 años, que llevan la bandera argentina en los Suramericanos son Francisco Steinborn, Lucas Seeling, Felipe Lisazo, Valentino Volgin, Daniel Argerich, Valentín López Bige, Benjamín Viale, Isao Gil, Mateo Liatti, Santino Catena, Joaquín Sueiro Martín y Tomás Bosco. Hay varios con una buena proyección de cara a Los Ángeles 2028. No para ir por la clasificación el año que viene, para lo que deben tener 18 años o más; pero quizás sí para sumarse al seleccionado mayor si se consigue el boleto a los Juegos, el sueño máximo del flag football nacional.
“Soñar se puede soñar. Está lindo tener esa zanahoria adelante para perseguirla. La realidad es que está muy difícil, pero no lo pensamos de esa manera”, reconoció Sesto.
“El próximo año es vital para nosotros, porque se juega el Continental que clasifica para los Juegos Olímpicos. Es difícil, pero no imposible. Hace varios años nos estamos preparando y creo que vamos a estar a la altura de la competencia. Vamos a tratar de llegar en nuestra mejor versión a ese torneo, competir y ver qué resulta. Siempre una chance hay y vamos a ir hasta el final. Ojalá se de y si no, sabremos que dimos lo mejor. Con Brasil somos países relativamente nuevos en el deporte, pero sabemos que estamos por el camino correcto”. cerró.








