Segunda oportunidad: Policía Ambiental devolvió fauna silvestre a su hábitat natural

Segunda oportunidad: Policía Ambiental devolvió fauna silvestre a su hábitat natural


En la zona rural de Cosme, departamento Santa María, la Policía Ambiental y el Parque de la Biodiversidad liberaron ejemplares de fauna silvestre. Los animales habían sido recuperados en operativos contra el tráfico ilegal y el mascotismo, completando así varios meses de rehabilitación veterinaria.

La reinserción de estos ejemplares es parte del programa de manejo de fauna que busca mitigar los efectos del tráfico y la tenencia ilegal de especie. Adrián Rinaudo, secretario de Policía Ambiental, enfatizó que estas acciones son posibles gracias a alianzas estratégicas con centros de rescate, cuyo objetivo primordial es devolver a los individuos al entorno del que nunca debieron ser retirados.

En diálogo con Perfil Córdoba, Rinaudo detalló que se trata de cuatro chimangos, una torcaza, dos gatos del monte y un jote cabeza negra y señaló: “Los ejemplares fueron recuperados en el Ente Bio Córdoba, y se hizo un trabajo en conjunto entre varias instituciones para que estos animales tengan una segunda oportunidad”.

El proceso de recuperación es una tarea sumamente minuciosa. Los animales llegan a los centros con realidades diversas: algunos presentan lesiones físicas que requieren cirugías o tratamientos prolongados, mientras que otros son crías que fueron extraídas de sus nidos y necesitan cuidados intensivos para completar su desarrollo. En muchos casos, el problema no es físico sino conductual, producto del desconocimiento de ciudadanos que los retiran innecesariamente de su ambiente.

El desafío de la supervivencia

Uno de los pilares más críticos de la rehabilitación es evitar la impronta. Según explicó Melody Bayro, responsable de Bienestar Animal del Parque de la Biodiversidad, el éxito del proceso radica en que los animales no se habitúen a la presencia humana. El equipo trabaja para que los ejemplares desarrollen una aversión natural al hombre, garantizando que conserven su capacidad de alimentarse, trasladarse y defenderse por sus propios medios una vez que retornan a la vida silvestre.

Antes de la liberación, el protocolo exige una cuarentena sanitaria rigurosa. Este paso es indispensable para descartar la presencia de enfermedades o bacterias que podrían poner en riesgo a las poblaciones de animales que ya viven en libertad. Solo cuando los técnicos obtienen el alta veterinaria y comportamental, se procede a estudiar y seleccionar el sitio más apto para la reinserción.

FAUNA S3

Un llamado a la conciencia colectiva

A pesar del éxito de estas jornadas, la realidad de la fauna rescatada tiene matices sombríos. Las autoridades advierten que no todos los animales logran superar el proceso; algunos fallecen debido a la gravedad de sus heridas o quedan condenados a vivir en cautiverio permanente al haber perdido sus instintos naturales.

En este marco, la Policía Ambiental recordó que el cuidado del ambiente es un derecho colectivo y un deber ciudadano fundamental. La protección de la biodiversidad y el cumplimiento de la normativa vigente son las únicas herramientas capaces de garantizar el equilibrio de los ecosistemas y asegurar un entorno saludable para las generaciones presentes y futuras.