En una cita marcada por la desconfianza y que genera discreta esperanza internacional, delegaciones de Estados Unidos e Irán están reunidos este sábado en Pakistán para tratar de avanzar en conversaciones de paz, aunque en las declaraciones previas se muestran distantes en cuestiones cruciales de los enfrentamientos en Medio Oriente.
La delegación iraní, con más de 70 personas y encabezada por el presidente del Parlamento, Mohamad Baqer Qalibaf, fue la primera en llegar a Islamabad. “Tenemos buenas intenciones pero no confiamos en los estadounidenses”, declaró Qalibaf citado por la televisión estatal iraní al llegar a la capital de Pakistán.
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“Sucede que nuestra experiencia en negociar con los estadounidenses siempre ha enfrentado fracasos y promesas incumplidas”, afirmó el representante iraní.
En tanto, el vicepresidente JD Vance lidera la representación, y consultado por la prensa de su país también se mostró receloso de los posible sresultados antes de partir de Washington.
“Si los iraníes están dispuestos a negociar de buena fe, nosotros, desde luego, estamos dispuestos a extender la mano abierta”, afirmó Vance, cuya delegación incluye al enviado especial Steve Witkoff y a Jared Kushner, yerno del presidente Donald Trump.
“Si van a intentar engañarnos, entonces verán que el equipo negociador no es receptivo”, señaló Vance, quien tiene previsto llegar este sábado por la mañana a la capital pakistaní.

Irán exige una tregua en Líbano, luego de los feroces bombardeos israelíes que destrozaron el precario “alto el fuego” que habían alcanzado, con la intermediación también de Pakistáin, la Casa Blanca y Teherán.
Como se sabe, Trump exige que Irán abra el estrecho de Ormuz al tránsito naval como condición para la tregua de dos semanas que permitió el diálogo. Pero su prioridad en Islamabad es asegurar que la república islámica no tenga una arma nuclear. “Nada de arma nuclear. Eso es 99% de la negociación”, afirmó Trump.
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“Etapa difícil”
Entretanto, Israel continuó este viernes sus bombardeos en Líbano contra el movimiento proiraní Hezbolá, pese a la exigencia de Teherán de que los detenga de inmediato.
Pero Israel afirma que el alto el fuego que habían alcanzado hace unos días Estados Unidos e Irán “no cubre al Líbano”. El embajador israelí en Estados Unidos, Yechiel Leiter, dijo que su país conversará con el gobierno libanés en Washington, pero que no aceptará una tregua con Hezbolá.
“Israel se niega a negociar un alto el fuego con la organización terrorista Hezbolá, que sigue atacando a Israel y es el principal obstáculo para la paz entre ambos países”, afirmó Leiter en un comunicado.
Israel lanzó ataques masivos y una invasión terrestre en Líbano, y mató a Ali Youssef Kharshi, secretario personal del secretario general de Hezbolá, Naim Qassem.
La presidencia libanesa confirmó que el martes se celebrará el diálogo con Israel en Washington, luego de que el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, dio luz verde a esas “negociaciones directas”.
Hezbolá rechazó las conversaciones de paz y pidió a Líbano no hacer “concesiones gratuitas a Israel”.
Las autoridades libanesas afirman que las semanas de hostilides han dejado más de 1.950 muertos. Solo el miércoles murieron 350 personas en los ataques israelíes, el primer día de la tregua entre Estados Unidos e Irán.
Por su parte, el primer ministro pakistaní, Shehbaz Sharif, admitió la dificultad de lograr avances en Islamabad.
“Se anunció un alto el fuego temporal, pero ahora viene una etapa aún más difícil: la etapa de lograr un alto el fuego duradero, de resolver temas complicados mediante las negociaciones”, declaró. el líder pakistaní.
En Islamabad, todos los caminos al Hotel Serena, sitio previsto para las negociaciones, fueron cerradas con seguridad reforzada, mientras una pancarta enorme y letreros digitales a lo largo de la carretera anuncian las “Conversaciones de Islamabad”.
Hamás denuncia bombardeos israelíes en Gaza
La Defensa Civil de Gaza denunció este sábado a la AFP que siete personas murieron víctimas de unos ataques israelíes en el centro de la Franja de Gaza, destruida por dos años de guerra entre el Estado hebreo y el movimiento islamista palestino Hamás.
Hacia las 01H40 del sábado (22H40 GMT del viernes), siete personas murieron y varias más resultaron heridas, “cuatro de ellas en estado crítico”, después de que un dron israelí disparara dos misiles cerca de un puesto de policía del campo de refugiados de Al Bureij, indicó Mahmud Basal, portavoz de esta organización de rescatistas bajo autoridad de Hamás.
El hospital Al Aqsa dijo haber recibido los cadáveres de seis personas, “así como siete heridos, de los cuales cuatro en estado crítico por impactos directos en el rostro, el pecho y otras partes del cuerpo”.
Según esta fuente, los bombardeos israelíes apuntaron a una “concentración de civiles desplazados cerca de una mezquita”.
Otro centro cercano, el hospital Al Awda, recibió un cadáver y atendió a dos heridos.
Contactado por AFP, el ejército hebreo dijo haber “atacado a una célula armada de Hamás, que se había acercado a la línea amarilla [que marca el límite del repliegue de las tropas israelíes en la Franja de Gaza], y que planeaba atacar a las fuerzas israelíes de forma inminente”.
Israel y Hamás se acusan mutuamente de vulnerar el alto el fuego instaurado el 10 de octubre de 2025 tras dos años de guerra, desatada por el ataque de los islamistas en el sur de Israel el 7 de octubre de 2023.
AFP/HB







