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El secretario general de la Conferencia Episcopal Peruana (CEP), monseñor Antonio Santarsiero Rosa, ha solicitado ser apartado del cargo tras hacerse pública una denuncia de abuso sexual y maltrato psicológico a un menor y a un sacerdote. Santarsiero, de nacionalidad italiana y residente en Perú desde hace décadas, es también obispo de Huacho.
La CEP ha explicado que están realizando todos los esfuerzos para esclarecer los hechos denunciados, conforme a los protocolos de la legislación canónica y civil. En un comunicado, el episcopado precisa que el obispo “ha solicitado ser apartado del cargo de secretario general como un acto de responsabilidad con la misión institucional”. Asimismo, añade que esta decisión busca facilitar el proceso de investigación para “el esclarecimiento de la verdad”.
En el documento, firmado por el presidente de la CEP, Carlos García Camader, se señala que se están siguiendo de manera rigurosa las directrices establecidas por la Santa Sede para la protección de los menores y personas vulnerables.
La decisión se produce tras la publicación de una denuncia por presuntos abusos sexuales y maltrato psicológico contra personas bajo su autoridad, según informó el portal InfoVaticana. Los hechos habrían ocurrido entre 2011 y 2013 en el seminario de Huacho, una ciudad costera al norte de Lima.
De acuerdo con el medio, un documento notarial —fechado el 26 de marzo y entregado a la Nunciatura Apostólica de Lima el 31 del mismo mes— recoge la denuncia formal contra Santarsiero. Sin embargo, también indica que los hechos fueron comunicados a las autoridades vaticanas hace dos años.
El documento recoge dos testimonios principales, el primero menciona a un joven laico, actualmente de cerca de 30 años, procedente de una zona rural de la sierra nororiental del Perú. En su relato cuenta una serie de abusos que comenzaron cuando era menor de edad, poco después de ingresar al seminario menor de la diócesis de Huacho y que se prolongó durante varios años, según indica el mismo portal.
El segundo testimonio es el de un sacerdote, quien convivió con el obispo, y describe conductas que incluían manipulación psicológica, caricias no consentidas y comportamientos de carácter sexual explícito, así como prácticas de difamación interna.
La relación de Santarsiero con el Perú viene de lejos. Nació en Roma en 1951 y llegó al país por primera vez en 1973. Estudió Teología en Lima y, tras idas y vueltas a Italia, regresó en 1980, donde desempeñó diversos cargos. Desde hace 22 años ejerce como obispo de Huacho y, desde 2017, forma parte de la dirección de la Conferencia Episcopal Peruana. En 2024, asumió el cargo de secretario general.
La misma página de la CEP resume su trayectoria en el país: “Una presencia continua y relevante en la Iglesia peruana desde su llegada hace más de 50 años”.
Ante la publicación de la denuncia, el obispo Santarsiero ha negado las conductas que se le atribuyen: “Las acusaciones de abuso sexual y maltrato psicológico contradicen totalmente mi trayectoria y principios como sacerdote y obispo”, indica en una respuesta al mismo portal. Y menciona que no ha recibido una notificación formal de la denuncia.
El Presbiterio de Huacho se ha pronunciado en defensa de su autoridad eclesiástica. “Somos testigos directos de su vida sacerdotal y pastoral. Damos testimonio de su recta conducta moral, de la firmeza de sus principios de fe”, indican en un comunicado. Los sacerdotes de la zona también han expresado su respaldo a Santarsiero. Por su parte, la CEP recuerda que las personas afectadas pueden acudir a los canales de escucha que brinda la institución.








