debuta con Rosario Central 20 años después de su primer partido

debuta con Rosario Central 20 años después de su primer partido

El Gigante de Arroyito será escenario del regreso de un campeón del mundo a la Copa Libertadores. Ángel Di María, a sus 38 años, se prepara para reencontrarse con el certamen más importante de América, un torneo del que se separó hace dos décadas, cuando se marchó de Rosario para conquistar el fútbol de Europa. La última vez fue el 13 de abril de 2006, cuando ingresó en el segundo tiempo de la derrota contra Atlético Nacional de Colombia, que lo eliminó en fase de grupos de la competencia.

Este jueves 9 de abril, el Canalla abre su camino en el Grupo H frente al ecuatoriano Independiente del Valle. La presencia de Fideo hace que no sea un partido más, sino un nuevo punto de partida para un futbolista que supo ganarlo todo pero que aún conserva una asignatura pendiente en el fútbol que lo vio nacer.

El extremo, acaso el futbolista más trascendente del fútbol argentino en los últimos veinte años después de Lionel Messi, salió a la cancha en casi todos los partidos que el conjunto rosarino disputó desde su regreso a mediados de 2025. Sin embargo, una lesión en el aductor izquierdo lo complicó en el último mes y medio, en el que solo jugó el clásico ante Newell’s y poco más de media hora ante Banfield. Sin embargo, a pesar de sus dificultades físicas, fue clave en ambos triunfos.

Desde ese entonces, el club se enfocó en la recuperación del jugador para que pudiera ponerse a punto antes de su reestreno en la Libertadores, aquella competición que lo vio apenas asomar en 2006, antes de su partida al Viejo Continente para brillar en equipos de primer nivel como Real Madrid, Manchester United, Paris Saint-Germain, Juventus y Benfica.

En aquel momento, el ídolo rosarino actuó en cuatro partidos coperos, todos como suplente de un Rosario Central que acabó último en su grupo, por detrás de Atlético Nacional de Colombia, Palmeiras de Brasil y Cerro Porteño de Paraguay. Hoy, llega como el líder futbolístico y emocional de un equipo que sueña en grande. Con cuatro goles y dos asistencias en nueve encuentros del Torneo Apertura.

Ángel siempre es importante para el equipo, pero preferimos cuidarlo para que llegue al jueves“, explicó el DT Jorge Almirón, tras el triunfo sobre Atlético Tucumán (2-1) el sábado por el campeonato local. Central, que accedió a esta edición como el mejor equipo de la tabla anual 2025, intentará replicar sus campañas más memorables en la Libertadores, aquellas en las que rozó la gloria alcanzando las semifinales en 1975 y 2001.

El rival no será tarea sencilla. Un Independiente del Valle campeón de la Sudamericana en 2019 y 2022 que supo ganarse el respeto continental y llega a Rosario con la convicción de ser la piedra en el zapato de Di María. El llamado Matagigantes protagoniza una muy buena campaña en el ámbito local. Ocupa el primer puesto luego de siete fechas, con cuatro puntos de ventaja sobre Universidad Católica y Barcelona. Además, el delantero paraguayo Carlos “Cocoliso” González, de reciente paso por el fútbol argentino como jugador de Newell’s, clásico rival de Central, podría ser titular.

Va a ser un partido muy duro y muy importante por cómo está conformado el grupo“, anticipó el delantero ecuatoriano Djorkaeff Reasco, sobre una zona que completan Universidad Central de Venezuela y Libertad de Paraguay. “Central es un rival muy complejo de local, Di María es una figura mundial, y con su hinchada se hacen muy fuertes. Pero nosotros vamos tranquilos, tenemos un gran equipo y hemos trabajado muy bien“, agregó.

El duelo promete intensidad. Para Central, será la oportunidad de afirmar su candidatura al título en casa. Para Independiente, una prueba de carácter en territorio hostil. Y para Di María, acaso, el primer paso de una revancha que trasciende lo deportivo y la frutilla del postre que anhela ponerle a su gran trayectoria, veinte años después.