El músico y escritor Chico Buarque, uno de los grandes artistas brasileños, ha viajado a Cuba por primera vez en 34 años invitado por el cubano Silvio Rodríguez, según él primero ha desvelado este miércoles en su cuenta de Instagram junto a una foto de ambos en el Malecón con un coche clásico a la espalda. La visita “en medio del endurecimiento de las sanciones contra la isla y del agravamiento de la crisis económica y energética, es una demostración de solidaridad al pueblo y al país”, añade. Buarque aterrizó la víspera y este jueves grabarán juntos en un estudio de La Habana una de las canciones más conocidas del cubano, Sueño con serpientes.
Amigos desde hace medio siglo, la nueva versión de ese clásico de Silvio Rodríguez será difundida en breve en las plataformas, anuncian. Dice el post publicado en la cuenta del brasileño que “la visita refuerza los lazos entre dos nombres centrales de la música latinoamericana, históricamente relacionados por afinidades estéticas y por la implicación política en la región”.
Silvio Rodríguez, emblema de la Nueva Trova Cubana, regresó con fuerza recientemente a la actualidad al pedir un Kaláshnikov para defender a su patria ante un eventual ataque de Estados Unidos. El castrismo le obsequió, inmediatamente, con una réplica. Poco después, decía a EL PAÍS en una entrevista que “el mundo está dirigido por un régimen autoritario, belicista y ladrón. Y no es Cuba”.
El viaje de Chico Buarque también ha incluido la donación de medicamentos al Ministerio de Sanidad cubano. Ha viajado junto a su esposa, la jurista Carol Proner, y el hijo de esta, Francisco, que firma las fotos del dúo de cantautores.

Chico Buarque está bastante más retirado de los escenarios que sus compatriotas y coetáneos Caetano Veloso y Gilberto Gil, que aún protagonizan giras. Hace tres años recibió en Portugal el premio Camões, el máximo galardón de la lengua portuguesa, que le negó Jair Bolsonaro.








