Manuel Adorni, el portavoz de Milei enmudecido por los escándalos que lo acechan

Manuel Adorni, el portavoz de Milei enmudecido por los escándalos que lo acechan

“No hay nada más”, confiaban funcionarios del gobierno de Javier Milei luego de que el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, quedara en el centro de la polémica por un video en el que se lo veía abordando un avión privado a Uruguay, un gasto suntuoso que contrasta con su nivel de ingresos. Guiados por esa premisa, la estrategia oficial fue dejar pasar el tiempo y apostar a que los argentinos desviaran la atención hacia alguna otra cosa. Pero hubo más.

Con el correr de los días se conoció la existencia de dos propiedades no declaradas de Adorni y de un curioso modo de adquirirlas, con préstamos ofrecidos en al menos un caso por las mismas vendedoras del inmueble. A pesar de que la sombra crece sobre su cabeza, y la caja de revelaciones parece no haberse agotado, Milei mantiene su apoyo al funcionario, que hizo explícito en su reunión de gabinete de este lunes. Adorni, que hasta que asumió su nuevo rol fue un portavoz presidencial enérgico y confrontativo, apela ahora a la discreción para evitar dar explicaciones.

El primer hecho que puso en el centro de la polémica a Adorni fue el viaje oficial a Nueva York en el que su esposa, Bettina Angeletti, se integró a la comitiva sin tener ningún rol. Esa revelación abrió la puerta a otras más comprometedoras. Pocas horas después se conoció un video en el que se lo ve abordando junto a su familia un avión privado con destino a Punta del Este (un traslado ida y vuelta que costó alrededor de 10.000 dólares) y la compra en 2024 de una casa a nombre de su mujer en el barrio privado Indio Cua Golf Club, a 80 kilómetros de Buenos Aires, que no está incluida en la declaración jurada de bienes del jefe de Gabinete.

En una conferencia de prensa en la que intentó dejar atrás el escándalo, terminó por admitir que actualmente reside en un departamento en el barrio porteño de Caballito, que tampoco está registrado en la documentación presentada hasta el momento en la Oficina Anticorrupción (OA). Luego se supo que lo compró en noviembre de 2025 por un valor de 230.000 dólares y que las mismas dos mujeres que se lo vendieron —dos jubiladas de 72 y 64 años— le prestaron 200.000 dólares para completar la transacción. Es decir, casi el 90% del total registrado.

En las últimas horas también se supo que hipotecó el piso en el que vivía anteriormente, el que sí consta en su declaración jurada y está ubicado en el barrio porteño de Parque Chacabuco. El departamento tiene una primera hipoteca, hecha en 2014, de 75.000 dólares y firmada por la misma mujer que les vendió el inmueble. La segunda es de 2024, por 100.000 dólares, a favor de otras dos mujeres, de acuerdo con información oficial a la que accedió La Nación. Esa segunda hipoteca se realizó el mismo día en que Angeletti adquirió la casa del barrio privado Indio Cua.

Es posible que las revelaciones no hayan terminado. Circulan versiones que hablan de vacaciones familiares en el Caribe, lo que combinado con otros elementos como que Adorni agregó a su patrimonio una camioneta Jeep Compass sin vender su vehículo anterior, suman dudas sobre si puede justificar su modo de vida con sus ingresos o si incurrió en el delito de enriquecimiento ilícito. Hasta principios de este año, en que recibió un aumento de casi el 100%, el jefe de Gabinete cobraba alrededor de 3,5 millones de pesos, unos 2500 dólares mensuales. La escribana que intervino en las distintas operaciones inmobiliarias de Adorni, Adriana Mónica Nechevenko, declarará este miércoles en la justicia, a pedido del fiscal Gerardo Pollicita.

Hombre de confianza de los hermanos Milei

Manuel Adorni tiene 46 años y nació en La Plata, a 60 kilómetros de Buenos Aires. Antes de llegar a la función pública se desempeñaba como comunicador en distintos canales de televisión, donde conoció a Javier Milei, que solía frecuentarlos. Ya en la Casa Rosada, Milei lo designó como su vocero, desde donde sus adeptos le construyeron la fama de “domador de periodistas”. De estilo burlón, suele cerrar sus argumentos con un lacónico “fin”. En su última conferencia de prensa, cercado por el auditorio de periodistas acreditados, solo atinó a defenderse. “Mi dinero lo gasto en lo que a mí me parece mejor y mis decisiones de gasto no las voy a discutir con vos, que sos apenas un periodista”, respondió crispado ante una consulta por sus viajes.

Javier Milei y su hermana Karina, la secretaria general de la Presidencia, confían tanto en Adorni que, cuando la dupla presidencial viaja al exterior, lo deja como su delegado en el país. Quien tiene esa responsabilidad institucional es la vicepresidenta, Victoria Villarruel, pero ha sido desplazada en los hechos de la gestión y acusada de “traidora” por Milei.

El escándalo por su patrimonio ha obligado a Adorni a replegarse y ha forzado a Milei a pasar a primer plano. El último fin de semana de Pascua disparó una metralla de agravios a periodistas desde su cuenta de X. Fueron casi 1000 mensajes contra la prensa en cuatro días: 86 tuits propios y 874 republicaciones, de acuerdo con un recuento que hizo La Nación y que arroja que le insumió más de 14 horas frente a la pantalla. El presidente reflotó y usó repetidamente su eslogan “NOLSALP”, abreviatura de “no odiamos lo suficiente a los periodistas”.

El hecho que gatilló el enojo del presidente fue una investigación que reveló una campaña rusa en medios argentinos para desacreditar a Milei en 2024. Desde este lunes, el Gobierno le prohibió el ingreso a la Casa Rosada a los periodistas acreditados de algunos de los medios que aparecen mencionados en la investigación, realizada por un consorcio internacional. Instalar la idea de una prensa corrupta le resulta útil en un momento en que las revelaciones periodísticas van por delante de la justicia y ponen contra las cuerdas a un hombre clave dentro de su estructura de poder.