El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires formalizó un cambio estructural en su política social: eliminará los planes sociales vigentes y los reemplazará por un programa enfocado en la capacitación y la inserción laboral. La medida fue establecida mediante un decreto firmado por el jefe de Gobierno, Jorge Macri, y alcanzará a unas 5.000 personas.
El nuevo esquema propone una transición de hasta 12 meses, durante la cual los beneficiarios deberán capacitarse y vincularse con el mundo del trabajo. El objetivo oficial es abandonar el modelo asistencial y avanzar hacia un sistema basado en la autonomía económica.
“Se terminó el negocio de los gerentes de la pobreza. Chau intermediarios. Chau planes manejados por organizaciones. En la Ciudad ahora la ayuda es directa, temporal y con una condición indispensable: capacitarse y trabajar”, sostuvo Jorge Macri al anunciar la medida.
Fin de intermediarios y pagos directos
Uno de los ejes centrales del nuevo programa es la eliminación de intermediarios. A partir de ahora, los pagos serán directos a los beneficiarios, con el objetivo de mejorar la trazabilidad del gasto y reducir posibles desvíos.
Durante el proceso de revisión del sistema, el Gobierno porteño informó que detectó 1.274 beneficiarios irregulares. El esquema anterior implicaba un costo anual cercano a los $10.000 millones y se sostenía a través de 85 convenios que serán dados de baja.
En paralelo, se establecerán criterios más estrictos de elegibilidad, vinculados a residencia, nivel de ingresos y situación socioeconómica, con el fin de focalizar la asistencia en quienes realmente lo necesitan.
El ministro de Desarrollo Humano y Hábitat, Gabriel Mraida, señaló: “Estamos dando un paso más en el cambio de paradigma de la política social. Le estamos devolviendo dignidad a personas que hace muchos años solo cobraban sin un horizonte de progreso”.
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