una historia de resiliencia para pasar de “no meter una bola” al primer título de su carrera

una historia de resiliencia para pasar de “no meter una bola” al primer título de su carrera

Mariano Navone rompió su pared. Por primera vez en su carrera, el bonaerense de 9 de Julio se consagró campeón un torneo ATP: fue en el 250 de Bucarest, Rumania, donde había jugado una de las dos finales anteriores en el circuito profesional. Tuvo que batallar, transpirar y mantenerse centrado mentalmente para resolver el trámite ante el español Daniel Mérida, ante quien desperdició dos match points en un tercer set de locos -empezó perdiendo 1-3 y llegó a estar 5-3 arriba- para después celebrar hasta el infinito y más allá.

En un domingo 5 de abril histórico para el tenis nacional, ya que además irán por sus primeros títulos Marco Trungelliti en Marrakech y Román Burruchaga en Houston, Navone se impuso 6-2, 4-6 y 7-5 en dos horas y 18 minutos de partido sobre el polvo de ladrillo rumano, el mismo donde en 2024 había perdido el partido decisivo con Márton Fucsovics.

“Gracias a todos por venir, estoy tan feliz. Mi primer título ATP, soñé con esto y lo conseguí, así que en este momento no sé qué más decir. Todos mis partidos parece que son a tres sets, es un gran rival Daniel, fue un partido difícil, tuve dos match points, hice una doble falta, después terminé convencido de que podía sacarlo. Fueron muchos altos y bajos”, analizó Navone, que se consagró ante la mirada de la leyenda Ilie Nastase y de los hijos de Ion ȚTiriac, que le da nombre al torneo.

“Quiero un abrazo con todos ustedes -le dijo al público-, disfruté mucho con ustedes esta semana. Pero también quiero agradecer a mi equipo, en los últimos dos meses hicimos un cambio de equipo, sin ustedes todas estas cosas no podrían ser posibles. Y finalmente a mi familia, no tengo palabras, pero su apoyo siempre ha sido increíble, creo que estarán como locos con esto, seguramente los veré muy pronto en Madrid”, agregó en la premiación, donde prometió volver la próxima temporada.

La referencia inicial, claro, fue para la semifinal en la que venció al neerlandés Botic van de Zandschulp después de inversamente levantar dos match point en contra y festejar después de tres horas y 31 minutos. También en cuartos había levantado un 1-3 en el tercer set.

La vida del tenista, muchas veces, no permite tomar verdadera dimensión de los logros. Subirse a un avión, vivir en un hotel, jugar y volver al principio, repitiendo en loop durante la mayoría de las semanas del año. Eso tendrá que dejarlo a un lado la “Nave” Navone, ese caso “atípico” del tenis argentino porque se empezó a dedicar full time en 2019, cuando ya tenía 18 años.

A mediados de 2023 ganó con su primer título Challenger en la ciudad polaca de Poznan, cuando estaba afuera de los 200 primeros del ranking; hoy, con esta consagración en Bucarest, volverá al Top 50 (42°) del escalafón para ser la tercera raqueta albiceleste.

“Parece que todo me fue saliendo fácil, pero no es tan así. Fue un proceso, como los tenemos todos los jugadores. En 2023 tuve meses en los que la pasé muy mal porque no podía meter una bola (NdR: acumuló a comienzos de aquel año seis derrotas consecutivas, su peor racha histórica) y tomé en ese momento la decisión de cambiar de cero la derecha”, le confesó a Clarín en una entrevista en enero de 2025, horas antes de viajar a Noruega para jugar la Copa Davis.

Se trató del título número 240 para el tenis argentino en el circuito profesional, pero en el domingo de pascuas histórico, todavía puede haber más felicidad.