El Barça da un golpe de rebote a la Liga | Fútbol | Deportes

El Barça da un golpe de rebote a la Liga | Fútbol | Deportes

Un nueve está para hacer goles como sea y el pecho de Lewandowski rebotó a gol un despeje de Musso a duro disparo de Cancelo cuando parecía que el Atlético podía resistir la igualada tras jugar todo el segundo tiempo con diez por la expulsión de Nico González al borde del descanso. Por el tropiezo del Madrid en Mallorca, la carambola deja encaminada la Liga para el Barça. Para el Atlético, el cómo compitió sin algunos de sus mejores jugadores (Julián Alvarez no disputó un minuto), le sirvió para advertir al Barça de que el cruce de Champions puede ser descarnado.

Los onces de Diego Pablo Simeone y Hansi Flick delataron donde tenían la cabeza cada uno. El preparador alemán en darle ese golpe casi definitivo a la Liga. El argentino, en preservar a gran parte de su espinazo para la cita del miércoles en el Camp Nou. Simeone hizo jugar a cuatro de los cinco futbolistas que no acudieron a la ventana internacional. A Le Normand, Lenglet, Koke y Griezmann los salpicó con Musso, Molina, Vargas, Baena y Almada.

El once del Barça tenía menos que discutir, si acaso Koundé y Balde en vez de Araujo y Cancelo en los laterales, o Lewandowski o Ferran en vez de la alternativa de Olmo como falso nueve. Un once, en cualquier caso, mucho menos aguado que el del Atlético. Fue Pedri el primero en querer abrir fuego con un cambio de juego milimétrico que disparó a Rashford, recambio del lesionado Raphinha, por primera vez contra Molina y Giuliano. Una primera declaración de intenciones a la que respondió rápido el Atlético. El Barça siempre tiene una grieta. La encontró Molina para que Griezmann pisara área, dejara dos regates de categoría y culminara con una definición mansa a las manos de Joan García que no estuvo a la altura de la maniobra previa. Se destapó un Atlético desinhibido que hasta tuvo control del balón en algunos tramos. El Barça alternó rápido la vía Rashford por la de Lamine, que empezó a enseñarle a Nico González repertorio. Por dentro, por fuera, un caño y un pase con el exterior que citó a Fermín, forzado, con Musso. El volante tenía a Rashford libre por el lado contrario, pero prefirió probar al meta argentino con un disparo cruzado.

Le costaba al Barça engarzar juego por dentro y el Atlético seguía suelto y creciendo visto que no padecía en defensa. Tenía claro que lo suyo era jugar a pocos toques verticales para quebrar la línea adelantada que marcaban Cubarsí y Gerard Martín. La única vez que el Barça encontró a Olmo, éste ligó con Fermín. De primeras, el volante onubense puso a Lamine frente a Musso. La brillante y compleja picada del extremo azulgrana se estrelló con el palo por debajo de la cruceta.

De ese latigazo se pasó al del Atlético, que sí acabó en gol. Gerard Martín se comió el globo que Lenglet puso a su espalda y Giuliano, a la carrera, le clavó en la escuadra a Joan García su toque de interior. Para colmo, Araujo, que venía agarrándose la parte posterior del muslo derecho, tuvo que ser reemplazado por Marc Bernal. Con todo, poco le duró al Atlético la renta. Este Barça, que a veces juega mejor a la carrera que al paso del toque, puso a correr a Rashford en una transición que Le Normand prefirió defender que cortar en falta. El inglés aceleró y Fermín le devolvió una pared para que encarara a Musso. La resolución no fue buena, pero el meta se venció y abrió las piernas.

La igualada rompió en barullo cuando Olmo pisó a Giuliano y el colegiado no señaló falta. Una escaramuza antes de que Nico González terminara de padecer a Lamine y le tuviera que derribar en el lateral del área. Roja, tras revisión del VAR y segundo tiempo en inferioridad para el Atlético. Flick sentó a Fermín para buscar los piques al espacio y el gol de Ferran. Simeone sentó a Koke y metió a Ruggeri. Pudo quedarse con 10 el Barça en el arranque del segundo acto, pero el colegiado corrigió el pisotón de Gerard Martín a Almada porque el central culé impactó con el tobillo del argentino tras un despeje.

El partido entró en un ejercicio de resistencia del Atlético y en un carrusel de cambios. Simeone hasta hizo debutar a dos canteranos, Morcillo y Taufik. Lamine, maradoniano en una incursión, ajustó mal una rosca y Musso le sacó dos balones a Ferran antes de que el pecho de Lewandowski embocara el rebote que vale media Liga.