Nadie más que los hinchas de San Lorenzo se merecían la victoria. A pesar del pronóstico del tiempo, miles de cuervos llegaron al Gasómetro para alentar a un equipo que hacía cinco partidos no ganaba por el torneo local. Y allí, bajo una intensa lluvia, los dirigidos por Gustavo Álvarez les regalaron un triunfazo: fue 1-0, con gol de Manuel Insaurralde en la etapa inicial.
Álvarez, el reemplazante de Damián Ayude, llegó a San Lorenzo con la clara intención de cambiar las cosas. El entrenador no buscó que las modificaciones fueran lentas y paulatinas: apostó por su idea ofensiva, con un esquema nuevo (5-2-3) integrado por algunos futbolistas que apenas eran convocados por el anterior técnico. Se renovaron las energías, como suele suceder. Y siempre un comienzo provoca esperanzas y deseos, especialmente en los relegados. Habrán entrenado fuerte Nahuel Barrios e Insaurralde, quienes pasaron de mirar casi todos los partidos desde el banco o la platea a ser titulares y protagonistas. Entre ellos dos armaron la jugada del tanto de Insaurralde, que apenas sumaba 68 minutos en el semestre.
Se puso rápida y merecidamente en ventaja el Ciclón. Los primeros instantes de los locales fueron muy buenos, con desbordes por ambas bandas y el arribo masivo al área rival. El indultado Barrios fue el más peligroso por la banda izquierda: tras un quiebre de cintura, tocó para Insaurralde, que definió cruzado desde la derecha. Es verdad que la pelota pasó entre las piernas de Leandro González Pírez y descolocó a Fabricio Iacovich, que jugó por Fernando Muslera (estuvo en la semana con la selección de Uruguay y se sumó tarde).
El grito sucedió a los 10 minutos y la sensación era que San Lorenzo podría completar un buen partido, con varias situaciones de peligro y jugadas elaboradas. Además, el Pincha lucía desenfocado. Pero fue más bien todo lo contrario, porque el conjunto platense mejoró desde los pies de Thiago Palacios y Facundo Farías y mereció largamente el empate antes de que culminara la primera etapa.
Se defendió mal San Lorenzo y de milagro no se fue al descanso con al menos un gol en contra. Estudiantes contó con cinco situaciones clarísimas. La más peligrosa fue un bombazo de Farías que se estrelló en el palo luego de que la tocara el arquero Orlando Gil.
Farías jugó su mejor partido desde que volvió al país tras su errático paso por Inter Miami. El delantero se pareció al que irrumpió en Colón. El atacante volvió locos a los defensores locales y generó tres ocasiones nítidas. En una, se metió al área a pura gambeta y le erró al arco en la definición de derecha. En otra, mano a mano con Gil, pecó de egoísta e intentó gambetear al arquero cuando tenía un claro pase para Fabricio Pérez.
En el complemento se desató la tormenta y el juego ganó velocidad. Se sucedieron las situaciones de peligro y se configuró un partido atractivo. Estudiantes siguió jugando un poco mejor, aunque San Lorenzo tuvo más peso en el área rival. Rodrigo Auzmendi entró y tuvo cinco oportunidades de gol para estirar la ventaja. En la primera, el palo le negó el grito.
A Estudiantes el duelo se le complicó por una imprudencia de Tomás Palacios, el zaguero que fue citado por Lionel Scaloni para los amistosos ante Mauritania y Zambia. El defensor central fue con la pierna en alto a conectar un córner e impactó en la cabeza de Nicolás Tripichio, que terminó con sangre. El VAR, a cargo de Silvio Trucco, llamó a revisar la acción a Sebastián Zunino, quien le mostró la roja.
Pero Estudiantes arriesgó y dejó espacios atrás. Generó algunas ocasiones y respondió siempre bien Gil. Y San Lorenzo pudo lamentar las que desperdició Auzmendi.
Ganó San Lorenzo, que el miércoles debutará en la Copa Sudamericana contra Recoleta en Paraguay. Y perdió Estudiantes, aunque no dejó una mala imagen pensando en el choque del mismo día en Colombia frente a Independiente Medellín por la Copa Libertadores.
San Lorenzo vs Estudiantes, minuto a minuto:
Recibí en tu mail todas las noticias, historias y análisis de los periodistas de Clarín










