Cuba anuncia la liberación de más de 2.000 presos, la mayor en una década

Cuba anuncia la liberación de más de 2.000 presos, la mayor en una década

El castrismo ha anunciado este jueves la liberación de 2.010 presos. Se trata del mayor indulto en décadas en Cuba y la segunda liberación de presos desde que Estados Unidos elevara a principios de año la presión sobre la isla con un cerco energético que está provocando el colapso económico del país. En un comunicado publicado en el diario oficial, Granma, el régimen defiende la decisión como un gesto “humanitario y soberano”. El castrismo no ha dado detalles sobre la identidad de los presos. Solo que entre los liberados se encuentran “jóvenes, mujeres, adultos mayores de 60 años”, así como “extranjeros y ciudadanos cubanos residentes en el exterior, próximos a cumplir sus condenas”.

El indulto llega en plenas negociaciones abiertas entre La Habana y Washington y apenas una semana después de que Donald Trump diera una primera señal de flexibilización de la asfixia petrolera. El domingo pasado, un buque petrolero ruso llegó a los puertos cubanos con 100.000 toneladas de crudo. Un ligero alivio para la crisis de abastecimiento que mantiene a la isla con apagones constantes, cada vez más prolongados, y problemas graves en servicios básicos como hospitales o transporte. Pese a abrir ligeramente la mano y unas declaraciones ambiguas de Trump insinuando más flexibilidad, la Casa Blanca dejado claro que el gesto no supone un cambio formal en la política de sanciones y que permitieron el buque ruso por las “necesidades humanitarias del pueblo cubano”.

La histórica liberación de presos de este jueves sucede también un día después de que la embajadora cubana en Washington, Lianys Torres Rivera, tendiera la mano a Estados Unidos para “participar en la transformación económica de Cuba”. Desde el ataque militar a Caracas que precipitó el secuestro del presidente venezolano, Nicolás Maduro, la isla está en el punto de mira de Trump como el siguiente objetivo.

Mientras se desarrollan unas negociaciones rodeadas de hermetismo y lideradas por el secretario de Estado, el descendiente de migrantes cubanos Marco Rubio, el presidente ha ido oscilando entre la disposición al diálogo y las amenazas. Hace apenas dos semanas, Trump afirmó que sería “un gran honor” para él “tomar Cuba” y que podría “hacer lo que quiera con ella”.

La respuesta del castrismo ha sido hacer algún gesto, como la liberación el mes pasado de 51 presos políticos, una operación facilitada con la mediación del Vaticano, un actor clave históricamente para arrancar concesiones al castrismo. El régimen también ha abierto la mano en cuestiones económicas, como el permiso para que los cubanos en el exilio hagan negocios en la isla. O la importación de pequeñas cantidades de gasolina por parte de empresas privadas. Mientras, el castrismo juega también con la retórica clásica de “resistencia ante el imperialismo” y acusaciones contra Estados Unidos de provocar “un genocidio”.

La operación anunciada este jueves supera incluso las históricas excarcelaciones de hace una década, cuando Cuba y Estados Unidos firmaron la reanudación de las relaciones diplomáticas tras cinco décadas de aislamiento. En septiembre 2015, el Gobierno de Cuba indultó a 3.522 presos coincidiendo con la inminente visita del papa Francisco a la isla. En enero de ese mismo año, el gobierno cubano ya había indultado a otros 53 reclusos que Washington consideraba “presos políticos”.

La ONU ha condenado la represión en Cuba, que califica como el país con “más condenas por detención arbitraria del mundo”. El Gobierno cubano asegura que ha indultado a 9.905 reclusos desde 2010. Según el cálculo de la ONG Prisoners Defender, en este momento hay 1.214 presos políticos en Cuba. La dura represión de las masivas protestas de 2021, con cientos de jóvenes aún encarcelados, ha sido uno de los últimos capítulos. El Gobierno cubano no ha aclarado si entre los beneficiarios de este indulto están algunos de los presos de aquellas protestas.