a qué velocidad “volará” por las calles de Palermo

a qué velocidad “volará” por las calles de Palermo

Más que verlo, a un auto de Fórmula 1 con motor V8 hay que escucharlo. El placer de ver a Franco Colapinto acelerar por las calles de Buenos Aires no puede verse aplacado por conducir un auto de hace 14 años; al contrario. Que el próximo 26 de abril el monoplaza de su exhibición en Buenos Aires sea un Lotus E20 de la temporada 2012 -aunque con el diseño del actual Alpine– es simplemente un regalo más para los fanáticos del automovilismo.

Revelado al mundo el 5 de febrero de 2012, cuando el finlandés Kimi Raikkonen y al francés Romain Grosjean levantaron la tela blanca que dejó al descubierto el primer auto fabricado en la fábrica de Enstone, hoy el centro de operaciones de Alpine, ese coche representó la victoria número 80 de la escudería creada por Colin Chapman (GP de Abu Dhabi 2012 ganado por Raikkonen) y también el comienzo de la tercera etapa de Renault como equipo en la F1.

Después de su exitoso paso inicial en la década del ’80; de su aún más laureado ciclo de inicios de los 2000 con Fernando Alonso, comprar a Lotus por la suma simbólica de una libra le permitió su retorno definitivo a la categoría, aunque no sin dar un volantazo en 2021 renombrando la escudería como Alpine.

Esa compra no incluyó solo el equipo de F1: dejó al equipo francés con la fábrica inglesa, sus empleados y sus coches, entre ellos el E20, el modelo que se usa para las exhibiciones como la que hará Colapinto en Buenos Aires, que en 2018 condujo Aseel Al-Hamad –la primera mujer saudí en pilotar un auto– y que por última vez manejó Jack Doohan en el Barcelona Fan Festival de 2024.

Como ocurrió entonces y volverá a ocurrir en Buenos Aires después de 14 años, el cuerpo vibra cuando esa joya mecánica ruge y ese sonido se expande. Además de verlo al piloto de 22 años hacer donas (trompos), a lo largo de los 500 metros de la Avenida Sarmiento, desde Avenida Figueroa Alcorta hasta el Monumento de los Españoles, y especialmente de los 950 metros de la Avenida del Libertador, hasta el final del Parque Tres de Febrero -con acceso gratuito en la mano de enfrente- también se vivenciará la potencia de la velocidad de punta de 300 km/h de un F1.

El poder de ese motor Renault V8 de 2,4 litros, con una caja semiautomática de titanio de siete marchas, quedará a la vista en una aceleración de 0 a 100 km/h en dos segundos y medio. Aunque a lo largo de ese circuito callejero de 2 kilómetros, donde se harán dos show runs, nadie querrá que ese momento pase demasiado rápido.

Y, gracias a que la normativa prohíbe que se use el chasis del auto de la temporada actual o inmediata anterior para cualquier prueba o road show, Colapinto no vendrá tampoco con un Alpine de la era híbrida que se instauró en la F1 en 2014.

Conducir en casa un auto de Fórmula 1 será uno de los momentos más especiales de mi vida. Es mi forma de devolver, aunque sea un poco, todo el apoyo y el cariño que recibí desde muy chico, que me impulsa todos los días a seguir soñando con alcanzar todos mis objetivos en mi carrera. Cada mensaje, cada bandera y cada aliento siempre estuvieron presentes. Esto es para todos ustedes, para disfrutar juntos este momento especial”, anunció quien emigró a los 14 años a Europa en pos de cumplir un sueño que concretó en 2024.

Justamente en agosto de ese año, un par de semanas antes de convertirse en piloto de F1 -aunque entonces no lo sabía-, ante la mirada de algunos curiosos, el joven pilares tuvo su último evento público en una acción de marketing. Aquel día se había subido a un Ford Shelby Cobra para hacer un roadshow que comenzó en Costa Salguero y terminó en el Planetario. A unos metros de allí, en unas semanas, se esperan que sean miles (¿y por qué no pensar en un millón?) los fanáticos que vayan a verlo acelerar.

Es que el evento, organizado por Mercado Libre y acompañado institucionalmente por el Gobierno de la Ciudad, tendrá un sector abierto y gratuito, mientras que la parte interna del trazado será exclusiva para la venta, incluyendo Fan Zone (con propuestas de entretenimiento, activaciones de marcas y espacios interactivos), Grandstands y Hospitality (donde se ofrecerá Garage Tours con acceso a Boxes). El lunes 6 de abril será la preventa, mientras que el martes 7 continuará el expendio de las alrededor de 20 mil localidades que, se cree, se agotarán rápidamente ante la posibilidad de ver a un argentino acelerar a un F1 por primera vez en las calles porteñas.

Una larga espera: el primer argentino en un F1 por las calles de Buenos Aires y el primer piloto después de 14 años

Dentro del Parque Tres de Febrero está el Paseo Fangio. Allí, hace casi 80 años, estaba el circuito callejero donde el ACAorganizaba el Grand Prix en esa era de Pre-Fórmula 1 que tenía al Chueco como uno de sus máximos animadores. Ahora, a metros de allí, Franco Colapinto será el primer argentino en subirse a un auto de F1 moderna para recorrer las calles de Buenos Aires.

También será el primer piloto después de 14 años, ya que la última vez que alguien había venido hasta una tierra que perdió su Gran Premio en 1998 había sido Daniel Ricciardo en 2012, cuando con un Red Bull aceleró a lo largo de 820 metros en Palermo (sobre Avenida del Libertador), para 50 mil personas, hizo una actividad promocional en las Salinas Grandes (Jujuy) y fue invitado por la ACTCal Mouras, donde se definía el TC.

Antes, el 25 de octubre de 2008 y en la previa del Gran Premio de Brasil, David Coulthard dio una exhibición en la 9 de Julio, entre Corrientes y Marcelo T. de Alvear, con un Red Bull para 80 mil personas.

En tanto que, entre 2004 y 2007 -durante las primeras ediciones de los 200 kilómetros de Buenos Aires del TC2000-, un Williams fue telonero del show.