Una ráfaga de disparos irrumpió en la mañana tranquila de la ciudad argentina de San Cristóbal, 600 kilómetros al norte de Buenos Aires. Un alumno ingresó este lunes armado en la Escuela Normal Mariano Moreno N°40 y, mientras los estudiantes se aprestaban a izar la bandera, mató a un compañero e hirió a otros dos. “Nunca había pasado algo así”, dijo Maximiliano Pullaro, el gobernador de la provincia de Santa Fe.
Conforme a la información oficial, el adolescente de 15 años sacó una escopeta que llevaba escondida en la funda de una guitarra y comenzó a disparar. Producto del ataque, varios alumnos resultaron heridos y uno de ellos, de 13 años, falleció. El agresor fue reducido por un asistente escolar, que evitó que continuara el ataque, y luego fue detenido por la Policía.
Uno de los heridos fue trasladado en código rojo a la ciudad de Rafaela, con perdigones alojados en cara y cuello. El otro presenta heridas de menor gravedad. El médico Armando Borsini, director del hospital de la ciudad, confirmó que ambos menores no tienen riesgo de vida. Una de las víctimas presentaba impactos en la región frontal y el tórax, por lo que fue derivado para la realización de una tomografía y una evaluación más exhaustiva, informó el medio local Uno.
“Hubo muchos chicos que saltaron por las ventanas rompiendo los vidrios, asustados”, detalló Borsini y añadió que algunos de ellos llegaron al centro de salud con cortes y golpes ocasionados al intentar escapar del establecimiento en medio del pánico.
El secretario de Gobierno de la municipalidad de San Cristóbal, Ramiro Muñoz, contó al canal TN que otros estudiantes de la escuela notaron la situación confusa y atípica cuando vieron que salían chicos corriendo de un lado a otro. “Los docentes decían que [el atacante] era buen alumno y mostraba buena conducta”, indicó. Muñoz apuntó que el padre y la tía de la víctima fatal son empleados municipales de San Cristóbal. “Nos toca de lleno el dolor de esta familia porque la conocemos”, dijo en comunicación con Radio con Vos.
A raíz del episodio, que sucedió a las 7.14 de esta mañana, se declaró asueto y duelo y se suspendieron las actividades programadas para la semana en la institución. Tras ser evacuada de inmediato, la escuela se mantiene acordonada.
Una alumna de la escuela comentó que el ataque estaba planificado y lo atribuyó a que el agresor sufría “bullying”. “Entramos a la escuela, sonó el timbre para izar la bandera y cuando estábamos bajando el chico llegó y de la nada gritó ‘sorpresa’ y empezó a disparar”, contó en diálogo con Radio Rivadavia. “Había chicos heridos, no solo por los perdigones, sino también porque rompían vidrios para escapar”, dijo la chica, de 18 años.
Los ataques de este tipo no son frecuentes en Argentina. El primer caso registrado en el país data de mayo de 1997, cuando un adolescente de 14 años tomó sin permiso el arma de su padre —miembro de la Gendarmería Nacional— y asesinó a un compañero en una escuela de la provincia de Buenos Aires. Años más tarde, en septiembre de 2004, ocurrió el episodio más grave y recordado, conocido como la Masacre de Carmen de Patagones. En esa ocasión, un estudiante de 15 años llevó al aula una pistola Browning calibre 9 mm que pertenecía a su padre, suboficial de la Prefectura Naval, y disparó contra sus compañeros dentro del Instituto Nº 202 Islas Malvinas. Como consecuencia, tres alumnos perdieron la vida y cinco resultaron heridos. Debido a su edad, el agresor fue considerado inimputable y posteriormente se le diagnosticó esquizofrenia. El hecho tuvo un fuerte impacto en todo el país, generando duelo nacional y una jornada de reflexión en el ámbito escolar. Desde entonces, no había habido episodios de este tipo con víctimas fatales.
Los alumnos describen al pueblo de San Cristóbal como un lugar “tranquilo”, donde todos se conocen, lo que generó todavía un mayor impacto en la comunidad. “De forma inmediata suspendimos la actividad que teníamos con los ministros porque ya están viajando hacia la ciudad para contener a la comunidad educativa, a las familias y para activar el proceso penal”, señaló el gobernador Pullaro.
El Club Atlético Independiente de San Cristóbal, donde la víctima jugaba al fútbol, publicó un comunicado donde señaló que este lunes la institución permanecerá cerrada: “Acompañamos con enorme dolor a su familia, amigos y seres queridos en este difícil momento”, señaló, “y nos unimos en el pedido de respeto y acompañamiento para todos los afectados”.








