una muestra rescata los fotomontajes sobre sueños y mujeres

una muestra rescata los fotomontajes sobre sueños y mujeres


La muestra El inconsciente óptico, Grete Stern y Gino Germani en la revista Idilio 1948-1951, que se puede visitar en el Museo del Libro y de la Lengua de la Biblioteca Nacional Mariano Moreno, fue realizada con la coordinación general de Inés Ulanovsky y expone por primera vez las 136 reproducciones de la página 2 de la publicación de la editorial Abril, donde los fotomontajes realizados por Stern ilustraban la sección “El psicoanálisis te ayudará”, destinada a los sueños, expectativas, desilusiones y frustraciones que las lectoras hacían llegar a la editorial en cartas firmadas con seudónimos. La exposición se mantendrá en las instalaciones del Museo, Las Heras 2555, hasta el 31 de mayo.

Queremos ayudarle a conocerse a sí misma, a fortalecer su alma, a resolver sus problemas, a responder sus dudas, a vencer sus complejos y a superarse. Conteste usted todas las preguntas que le formulamos aquí, escriba con toda espontaneidad, no se preocupe por la forma literaria ni por las palabras que emplee, exprese simple y sinceramente todo lo que piensa y todo lo que siente”.

Así apelaba a sus lectoras la revista Idilio, aparecida el 26 de octubre de 1948, de la editorial Abril, propiedad del empresario italiano Cesare Civita. Definida como “una revista juvenil y femenina”, incluía ya desde su primer número la particular sección destinada al psicoanálisis, que invitaba a las lectoras a responder un extenso cuestionario y contar el sueño que más les había impresionado o el último que recordaban haber soñado y enviarlo a la redacción.

La convocatoria fue un éxito. Cientos de mujeres –que quizás hasta ese momento no habían encontrado el espacio indicado– comenzaron a enviar cartas contando sus sueños, sus miedos, sus fantasías y sus frustraciones. Los sobres llegaban firmados por seudónimos como “Triste y sola”, “Desanimada” o “Lirio entrerriano”.

El inconsciente óptico. Grete Stern y Gino Germani en la revista Idilio (1948-1951) se puede visitar en el Museo del libro y de la lengua. Foto: gentileza.

El encargado de responder a las lectoras era Enrique Butelman, psicólogo social, fundador de la Editorial Paídós y uno de los introductores del psicoanálisis en la Argentina. La interpretación de los sueños estaba a cardo del sociólogo de origen italiano Gino Germani. No firmaban con su verdadero nombre; lo hacían bajo el seudónimo Richard Rest. Con esos textos y algunas indicaciones más se elaboraba la versión visual de los relatos oníricos, a cargo de Grete Stern.

Sueños ilustrados

Diseñadora y fotógrafa alemana nacionalizada argentina, Stern fue alumna de la Escuela de arquitectura, diseño, artesanía y arte de la Bauhaus, fundada en 1919 en Weimar, y trabajó con la fotógrafa vanguardista Ellen Rosenberg.

De origen judío, Stern emigró a la Argentina con la llegada de Hitler al poder y se casó con el fotógrafo Horacio Coppola, a quien había conocido en la Bauhaus. En Buenos Aires expusieron sus trabajos en los salones de la Editorial Sur inviados por su directora, Victoria Ocampo.

La serie “Sueños” contiene ilustraciones realizadas para la sección “El psicoanálisis le ayudará”, de aparición semanal, con la técnica de fotomontaje que ella misma propuso. Sus modelos fueron personas de la familia, vecinos y amigos.

En especial, su hija Silvia, y la empleada que vivió con ella y sus hijos durante más de cuarenta años. El vestuario y la escenografía también eran domésticos y la fuente complementaria de fotografías era su propio archivo. Solo se conoce poco más de la mitad de la totalidad de la obra. La colección casi completa de la revista se conserva en la Biblioteca Nacional.

Como se puede observar en la mayoría de los trabajos que integran la obra “Sueños”, los fotomontajes debían tener como eje de la composición un personaje femenino, que en general estaba en situación de conflicto.

Esto coincidía con los temas que siempre habían sido de gran interés para Stern. Germani aplicaba títulos como “Sueños de aislamiento”, “Sueños de angustia”, “Sueños de disconformidad”. El personaje del sueño, la propia soñadora, siempre está presente en la imagen, en forma explícita o, en los casos en los que es implícita, a través del ojo de la cámara.

A partir del número 71, desde el año 1950 y hasta mediados del 51, la sección comenzó a incluir textos más extensos, desde los que se invitaba a las lectoras a plantearse preguntas incómodas y adelantadas para la época, como: “¿Cuál es su angustia? ¿Le gusta su empleo? ¿Sabe usted qué quiere? ¿Está usted segura de estar enamorada? ¿Vive usted descontenta? ¿Qué es lo que usted sueña?”.

El inconsciente óptico. Grete Stern y Gino Germani en la revista Idilio (1948-1951) se puede visitar en el Museo del libro y de la lengua. Foto: gentileza.

Planchando al marido

Dice en un fragmento del texto “Para qué sirven los sueños”, de León Llach Mariasch y Marina Mariasch, incluido en el catálogo de la muestra: “Entre las páginas de Idilio, revista dirigida eminentemente al público femenino, convivían, por un lado, las columnas dedicadas a consejos sobre cómo ser una buena esposa y planchar bien las camisas, con la sección que conforma esta muestra. En uno de los fotomontajes de Stern puede verse a una mujer planchando directamente la figura de su esposo. (…) Este contraste de los usos de la plancha como electrodoméstico condensa de manera bastante precisa algo del clima de la época: el encuentro entre el rol de la mujer confinada a las tareas del hogar, los hijos y el marido, con la apertura en las leyes laborales para las madres trabajadoras que se dieron durante el primer gobierno peronista (1946-1952) y la conquista del voto femenino (1947) que mostraban una nueva imagen de la mujer como ‘asalariada del mundo industrial moderno’”.

En el fotomontaje llamado “Los sueños de conflictos matrimoniales”, publicado en el número 93 de Idilio, del 29 de agosto de 1950, se ven las manos y parte del cuerpo de una mujer que sobre una tabla de planchar plancha la figura de un hombre recortada de una fotografía.

“Es indudable que las tareas domésticas poseen, aparte de su importancia práctica para toda ama de casa, un significado más profundo”, se lee en el texto que acompaña la imagen.

El inconsciente óptico. Grete Stern y Gino Germani en la revista Idilio (1948-1951) se puede visitar en el Museo del libro y de la lengua. Foto: gentileza.

“Cabe considerarlas como un símbolo de la vida hogareña y de la tranquilidad y la paz de la existencia familiar. Vemos aquí una mujer que está planchando a un hombre, su marido. Ahora bien, ¿qué significa planchar? A grandes rasgos, es alisar una cosa, quitar las arrugas o asperezas, dejarla en las condiciones necesarias para que se la pueda utilizar con comodidad. Pues bien, tal era lo que la joven esposa, que vemos aquí representada, quería hacer con su marido” (…)”.

“Yo les propuse utilizar fotomontajes”, contó Stern en un discurso brindado en el Foto Club argentino de Buenos Aires, en septiembre de 1967, sobre el procedimiento que empleaban en las publicaciones de Idilio.

Agregó que, en primer lugar, Germani le entregaba el texto del sueño, copia de alguna de las cartas recibidas. A veces conversaba con él, quien le sugería, por ejemplo, que la figura debía estar realizando una actividad determinada y que en algunas ocasiones, en lo posible, estuviera acompañada por elementos florales o animales.

El inconsciente óptico. Grete Stern y Gino Germani en la revista Idilio (1948-1951) se puede visitar en el Museo del libro y de la lengua. Foto: gentileza.

También brindó en aquella oportunidad una definición aproximada de fotomontaje: “La unión de diferentes fotografías ya existentes, o a tomarse con ese fin, para crear con ellas una nueva composición fotográfica”.

Entre sus influencias artísticas mencionó el dadaísmo y el movimiento surrealista y citó una frase de André Bretón: “Para mí la imagen más fuerte es la que presenta el mayor grado de arbitrariedad”. Hacia el final, expresó Stern: “Discutir si la fotografía es un arte o no, me parece malgastar el tiempo, porque el terreno de las definiciones es infinito, trillado y controvertido, y ninguna definición podrá negar la importancia que tiene la fotografía en la vida social, política y expresiva del hombre de hoy”.

El inconsciente óptico. Grete Stern y Gino Germani en la revista Idilio (1948-1951) se puede visitar de 14 a 19 hasta el 31 de mayo en el Museo del libro y de la lengua (Av. Gral. Las Heras 2555).