El gesto de Lionel Scaloni y los jugadores de la Scaloneta al caminar por los pasillos de la zona mixta de la Bombonera fue similar al que mostró el público al abandonar la cancha bajo una lluvia incómoda. La cara de los hinchas reflejaba malestar por lo mucho que habían pagado las entradas y por lo poco que había ofrecido el equipo ante un rival tan débil como Mauritania. Fueron a presenciar una goleada con maravillas de Lionel Messi y se encontraron con un encuentro sin ritmo ni emoción. Decepción tal vez sea la palabra que mejor lo describa. Y tanto el entrenador como los futbolistas son conscientes de que quedaron en deuda.
“Nos faltó sangre. Menos mal que no jugamos la Finalissima contra España porque si jugábamos así…”, lanzó un autocrítico Emiliano Martínez. “Un partido de estos nos sirve para saber cómo no tenemos que jugar”, amplió Scaloni. El escenario que se plantea ahora no es de dudas, pero algunas alarmas se encendieron tras el apático rendimiento de la Scaloneta. Por eso, el choque low cost contra Zambia del próximo martes deberá ser el de la ratificación, el del reencuentro íntimo del equipo, más que el de probar más variantes, tal como había idealizado el DT en la previa.
El partido ante Mauritania fue extraño de principio a fin. La imagen que ofreció la Bombonera estuvo lejos de ser festiva: los espacios vacíos fueron varios, aunque algunos se completaron cuando el juego ya había comenzado. Los silbidos con los que se recibió a Claudio Tapia al homenajear a Juan Román Riquelme también sorprendieron. Y en la cancha, la Scaloneta nunca se prendió. Incluso se apagó un poco más en el segundo tiempo, el que disputó Lionel Messi, a quien se lo notó llamativamente apagado. Apenas saludó la Pulga cuando en el final se metió al vestuario, rodeado de los africanos que luchaban por quedarse con su camiseta, un autógrafo o una foto. El dato que refleja la mala noche de Argentina es que generó menos chances de gol que los mauritanos (7 contra 6).
“La realidad es que no hicimos un gran partido. En el primer tiempo vimos cosas buenas y nos han gustado los chicos que queríamos ver. Pero ganamos sin jugar bien. Cuando las cosas no salen, no salen. Lo importante es que nos pasó ahora”, explicó Scaloni. Y agregó: “Rara vez, cuando jugás mal, se destaca algún futbolista. Cuando jugamos de una manera determinada lo hacemos bien. Y esta vez no lo logramos. Este equipo ha jugado mucho mejor. Los jugadores lo saben”.
Otro que expuso sus sensaciones sin rodeos fue Emiliano Martínez: “Fue de los peores amistosos que jugamos. No tuvimos ni intensidad ni velocidad. Además, nos llegaron demasiado al arco. Igual, no creo que sea un llamado de atención, porque algo de juego tuvimos. Pero nos faltó convicción”.
“Sabemos que no hicimos el mejor de los partidos. Nos costó, especialmente en el segundo tiempo. Hay que analizarlo y seguir”, aportó el volante Alexis Mac Allister. Y aclaró: “El técnico quería que jugara de 5, probarme ahí para ver cómo me sentía. Es una posición diferente, en la que hay que hacer el trabajo sucio para que otros se luzcan”.
La ajustada victoria (2-1) ante Mauritania representa entonces un pasito atrás en lo enorme que se ha gestado en la Scaloneta. Hay razones para entender el rendimiento chato de los futbolistas. Enzo Fernández habló del mal estado del campo de juego y Emiliano Martínez aceptó que pudieron entrar a la cancha con temor por lo que le sucedió a Joaquín Panichelli (se rompió los ligamentos cruzados de su rodilla derecha en el entrenamiento del jueves). Tampoco el rival asomaba como un desafío interesante ni el clima estaba ideal para jugar. Pero todo esto no justifica la actuación: Argentina debió golear a pesar de todo lo señalado.
El amistoso frente a Zambia del martes cambiará, entonces, la dinámica planificada, porque la Scaloneta deberá volver a ser la Scaloneta: un poco para reencontrarse con su fútbol y su confianza, y otro poco para hacerle un mimo a los incondicionales hinchas, que dejan hasta lo que no tienen por ver y aplaudir a los campeones del mundo. Por esta razón, las pruebas para Scaloni quedarán mayoritariamente para la segunda parte.
Habrá más minutos para Lionel Messi, y seguirán teniendo participación estelar Dibu Martínez, Enzo Fernández, Alexis Mac Allister, Cristian Romero, Nahuel Molina y Julián Alvarez. Si la idea inicial era poner en cancha un mix, lo que se impone ahora es presentar el equipo de gala, cuidando a los que llegan con lo justo desde lo físico, claro está. Podrían regresar Nicolás Otamendi, Nicolás Tagliafico, Rodrigo De Paul y Leandro Paredes.
Pasó la pálida alegría ante Mauritania y dejó algunas incertidumbres. Se viene Zambia, ahora sí un rival low cost perfecto para que todo vuelva a fluir en la Scaloneta.








