El fútbol puede ser el opio de los pueblos o una caja de resonancia notable de la tensión social. O las dos cosas, porque el fútbol no es solamente esa reducción de “22 tipos corriendo detrás de una pelota”, con hinchas que pagan una entrada y le entregan su equilibrio emocional al resultado de un partido. Más allá de lo deportivo, la tribuna termina siendo un entorno de expresión popular, independientemente de la satisfacción de gritar un gol.
El fútbol puede ser la excusa más linda para ir la cancha. Ahí, el espectador deja su singularidad y se integra a una masa que se manifiesta colectivamente. Puede silbar al árbitro sin consigna previa, sujeto a lo estrictamente deportivo, pero también puede encarnar una consigna a la altura del “termómetro social”.
El recurrente “Chiqui Tapia, botón” de algunas canchas o aquel cantito separado en sílabas –“Mau-ri-cio Macri, la…”– que resonó en distintos pasajes de su presidencia y “el que no salta es militar”, escuchado en los partidos de esta fecha, son la muestra de que en la tribuna hay vibraciones más allá fútbol.
Existen momentos, incluso, en los que hinchas y dirigentes actúan en la misma sintonía sin que haya una pelota de por medio. Las colectas solidarias para los afectados por el temporal de Bahía Blanca, el cobijo para las personas en situación de calle durante el invierno y los clubes convertidos en centros de vacunación durante la pandemia, son los ejemplos más claros de que “el fútbol”, no es solo fútbol. Más allá de los goles, campeonatos y descensos, también es eso.
24 de marzo: Día de la Memoria por la Verdad y la Justicia. ✨ pic.twitter.com/vhAKb1e9wr
— Club Deportivo Argentino (@CDArgentino) March 24, 2026
Desde la reconstrucción de la democracia, el fútbol también es uno de los eslabones en la conservación de la memoria colectiva por la verdad y justicia, a secas. La Asociación del Fútbol Argentino (AFA) reservó su postura durante la gestión de Julio Grondona, quien fue elegido presidente de la asociación en 1979, en plena dictadura.
Según los registros realizados por la Coordinadora de Derechos Humanos del Fútbol Argentino, hay 33 futbolistas desaparecidos. Grondona, que se mantuvo en la conducción de la AFA en democracia y hasta su muerte en 2014, nunca abogó por el esclarecimiento, pero asumió la importancia de apoyar la campaña impulsada por las Abuelas de Plaza de Mayo y la campaña incesante por la búsqueda de la identidad.
Pero antes hubo un disruptivo: cuando en 1999 Mauro Amato -de Atlético Tucumán, una provincia gobernada en democracia por el genocida Antonio Bussi- festejó su gol ante Godoy Cruz mostrando una remera con la leyenda “Aguanten las Madres” y cuatro pañuelos característicos, revolucionó el paradigma del fútbol y los desaparecidos, un tema tabú en el fútbol o potestad de la tribuna. Todavía faltaba para suene natural las fotos de Estela de Carlotto con Diego Maradona o Lionel Messi.
Fue Claudio Tapia quien dio un paso más y captó lo que sucedía en los clubes: en 2019 Banfield le restituyó la condición de socios a sus hinchas desaparecidos y provocó un efecto catarata en otros clubes. Fue 40 años después de la ilusión de Jorge Rafael Videla, presidente de facto de la última junta militar que gobernó el país, cuando en 1979 expresó: “son desaparecidos, no están, no tienen entidad”. De pronto, aparecieron simbólicamente, con la entidad de un carné de socio.
En aquellos años antes de la pandemia, Chiqui entendió que no eran los clubes los que tenían que pedir permiso para expresarse en el Día de la memoria por la verdad y Justicia y abrió el juego para que cada institución pudiera homenajear según el interés en hacerlo.
A 50 años del denominado Proceso de Reorganización Nacional que llevaron a la práctica los militares, en conjunto con una porción de la sociedad cívica, la mayoría de los clubes adhirieron de diferentes maneras en el aniversario de una de las etapas más sangrientas de la Argentina.
Pañuelo en la camiseta, acciones concretas y posteos en redes
Antes de jugar su partido ante Los Andes, Ferro homenajeó recientemente a 16 socios e hinchas detenidos – desaparecidos, restituyendo sus carnés a familiares y colocando baldosas por la memoria. Antes de recibir a Tigre, Banfield hizo lo propio y dejaron once butacas vacías con un reconocimiento a “Los 11 de la Memoria”.
De los 30 clubes que conforman la Liga Profesional, Solamente Sarmiento y Estudiantes de Rio Cuarto obviaron la oportunidad de expresarse. El resto publicó algo en redes o le estampó el símbolo de las Madres y Abuelas en el pecho: un pañuelo blanco en el centro de la camiseta.
En la Primera Nacional, Ferro, Chacarita, Nueva Chicago, All Boys, Quilmes, Colón, Almagro, Gimnasia y Tiro, Morón, Almirante Brown, San Martín de Tucumán, Los Andes, Brown de Madryn, Temperley, Estudiantes, Atlanta, Defensores de Belgrano, Chaco For Ever, San Telmo, Colegiales y San Martín de San Juan no dejaron pasar la oportunidad.
🗓️ 24 de marzo – DÍA DE LA MEMORIA POR LA VERDAD Y LA JUSTICIA
Juan Antonio Gutiérrez Zahzú fue secuestrado el 29 de septiembre de 1976. Fue socio de nuestro club y practicó básquet durante su adolescencia.
Hoy falta Juan en nuestras tribunas, y tenemos memoria.#NuncaMás pic.twitter.com/q6x0tEkTV7
— Club Godoy Cruz (@ClubGodoyCruz) March 24, 2026
En otras categorías, entre el resto del ascenso metropolitano o del interior, Arsenal, Alvarado, Atlético de Rafaela, Excursionistas, Brown de Adrogué, Sportivo Italiano, Sportivo Belgrano, Ituzaingó, Lamadrid, Central Córdoba de Rosario, Liniers, Laferrere, J.J. Urquiza, Argentino de Rosario, Flandria, Sacachispas, San Martín de Burzaco, Olimpo, Comunicaciones y Villa Mitre, hicieron lo propio.
Con mayor o menor compromiso, las asociaciones también adhirieron con consignas de Memoria, Verdad y Justicia: la AFA y Liga Profesional de Fútbol (LPF), la Confederación Argentina de Básquetbol (CABB), la Liga Nacional, Liga Femenina Básquet, la Federación de Handball y la la Federación Metropolitana de Balonmano (Femebal), o FEVA voley.
Sin adherir, la Unión Argentina de Rugby (UAR) sumó un posteo a mitad de camino entre el convencimiento y la postura políticamente correcta. “Acompañamos con profundo respeto el sentimiento de todas las familias argentinas en este Día de la Memoria por la Verdad y la Justicia”, graficó en X, la entidad que cuenta entre 163 y 178 jugadores desaparecidos, según el conteo de las diversas investigaciones documentadas.
Día Nacional de la Memoria por la Verdad y Justicia
Desde el C.A.Talleres reafirmamos nuestro compromiso con la memoria, la identidad y los derechos humanos
El recuerdo para los socios, socias e hinchas de Talleres detenidos-desaparecidos en la última dictadura cívico-militar pic.twitter.com/ND0d00CIE0
— Club Atlético Talleres (@ClubTalleresOk) March 24, 2026
La Asociación Argentina de Tenis (AAT), expuso su compromiso al menos por 24 horas: lo que durará la historia en Instagram antes de que se borre para siempre.
A 50 años del último golpe, el fútbol no se recostó en su costado menos comprometido sino todo lo contrario. Las ideas de cada hincha, en cada club, se propagaron como si fuera imperioso no perder la memoria, sin que importen los colores. En cada abrazo de gol, se encierra la necesidad de verdad y justicia y una pregunta concreta ¿Dónde están los desaparecidos?








