Son investigadores argentinos. Y junto a colegas egipcios, están buscando desentrañar los secretos de una tumba milenaria en la Necrópolis de Tebas, en Luxor. El objetivo es reconstruir las distintas etapas de uso y transformación de un monumento funerario construido hace unos 3.500 años.
“Se trata de una investigación de carácter binacional de la cual participan investigadores de Argentina y de Egipto, de distintas instituciones de cada uno de estos países. No es una misión argentina en Egipto, sino un proyecto de cooperación”, explicó a Clarín Lucas Gheco, codirector por el lado argentino.
La tumba fue construida cerca del 1450 antes de Cristo para Qen-Amón, un alto funcionario cercano al faraón Amenhotep II. Está ubicada en Sheikh Abd el-Qurna, en el llamado Valle de los Nobles, dentro del complejo tebano declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.
“Lo que queremos investigar no es solamente su construcción, sino todo lo que le sucedió a este espacio desde aquella época hasta la actualidad”, señaló Gheco.
El proyecto “Biografía de la Tumba Tebana 93” está dirigido por Bernarda Marconetto (UNC–IDACOR/CONICET), Lucas Gheco (UNSAM–IRES CONICET/UNCA) y el egiptólogo egipcio Hisham Elleithy. La iniciativa cuenta con apoyo de CONICET, la Universidad Nacional de Córdoba, la Universidad Nacional de San Martín y financiamiento internacional de la fundación Wenner-Gren. Los investigadores argentinos estuvieron trabajando en Egipto desde el 10 de enero hasta el 10 de febrero.
“Teníamos ya experiencia de trabajo conjunta con el Ministerio de Turismo y Antigüedades desde 2017. En 2023 surge la posibilidad de crear un proyecto propio en una tumba que tuviera las características que necesitábamos para investigar nuestro punto de interés: el lado material de la construcción patrimonial”, explicó Bernarda Marconetto, codirectora del proyecto. La tumba TT 93, agregó, presenta una complejidad particular.
“Es una tumba que, en términos de conservación, es complicada e involucra mucho trabajo, pero tiene todos los condimentos para estudiar cómo algo llega a constituirse en patrimonio y qué trazas materiales pueden observarse de ese proceso”, sostuvo.
Patrimonio en transformación
El enfoque del equipo se centró en entender cómo un espacio funerario se transforma a lo largo de los siglos y cómo esas transformaciones quedan registradas en su materialidad.
“El proceso es muy largo. Nace en el momento en que alguien, hace 3.500 años, cava en la montaña una estructura homologable a una casa que será la tumba de un personaje del momento. Desde ese punto hasta hoy, el lugar tiene gran cantidad de transformaciones”, explicó Marconetto.
Entre esas intervenciones figuran prácticas antiguas como la damnatio memoriae, que implicaba borrar el nombre y la imagen del difunto.
“Se eliminaba la figura del muerto, su nombre, sus títulos, para que se lo olvidara y su ‘alma’ no pudiera regresar al no encontrar referencias”, detalló.
También hubo copias de las pinturas en la antigüedad y en el siglo XIX, robos hasta el siglo XX, grafitis antiguos y cristianos, y reutilizaciones diversas.
“El registro de todo esto es relevante para comprender el proceso que queremos estudiar”, agregó.
Más allá del período faraónico
La propuesta del equipo se aparta de la mirada tradicional centrada exclusivamente en el Egipto faraónico.
“Por lo general, cuando leemos o visitamos sitios en Egipto, observamos una visión asociada solamente a su uso faraónico. Sin embargo, estos espacios fueron constantemente utilizados y transformados desde ese momento hasta hoy”, sostuvo Gheco.
En distintos períodos, la tumba funcionó como vivienda, refugio y corral. Hasta 2006 y 2007, parte de la necrópolis estaba habitada por pobladores locales.
El trabajo en la tumba en Egipto. Foto Gentileza Lucas Gheco.“Estas tumbas fueron utilizadas como casas durante siglos. En algunos casos se construían viviendas sobre ellas y las cámaras internas se usaban como baños o corrales”, explicó Gheco.
Las huellas de esos usos aún pueden observarse. “Nuestro enfoque pone el acento en huellas materiales que pueden parecer insignificantes: pequeños depósitos de hollín sobre las paredes pintadas, marcas de golpes buscando cámaras ocultas, restos de estiércol que indican que fue utilizada como corral”, detalló.
Según el investigador, esas marcas permiten recuperar historias menos conocidas.
“Son historias de otros personajes más allá de Qen-Amón y su familia. Queremos comprender la historia completa del espacio”, afirmó.
Cómo se trabaja dentro de la tumba
El espacio tiene dimensiones comparables a un departamento grande. Algunas cámaras superan los 16 o 20 metros de largo por ocho de ancho, con paredes y techos completamente pintados.
“Fue excavada artificialmente en la roca de la montaña. Hubo que crear las distintas cámaras desde cero”, explicó Gheco.
El equipo trabajó especialmente en la capilla funeraria, la parte accesible tras la muerte del noble.
La tumba funcionó como vivienda, refugio y corral. Foto Gentileza Lucas Gheco.“Mi especialidad es la investigación exhaustiva de las historias sobre las paredes. En Argentina trabajo con arte rupestre prehispánico, sobre todo en Catamarca. En Egipto estudio las transformaciones sucedidas en estas paredes desde su confección hasta hoy”, indicó.
Se realizaron registros escritos, dibujos técnicos, esquemas y fotografías sistemáticas. La estratigrafía permite identificar capas superpuestas y establecer cronologías relativas.
Los cuerpos y sus propias biografías
En esta segunda temporada se incorporó el análisis bioantropológico, con la participación de Soledad Salega e Ivana Wolff.
“Generalmente se piensa que en una tumba encontraremos al difunto original, como en el caso de Tutankamón. Eso es realmente excepcional y no se acerca al escenario con el que trabajamos”, explicó Marconetto.
En el caso de Qen-Amón, el propietario original habría sido trasladado a Italia en 1928 por una expedición. Además, en la tumba se hallaron cuerpos momificados y no momificados correspondientes a diferentes momentos históricos.
“La necrópolis siguió funcionando como cementerio durante siglos, por lo tanto la cantidad de cuerpos aumentó. Más tarde las momias fueron empleadas como medicina, abiertas para quitar amuletos, quemadas o estudiadas”, detalló.
Para el equipo, esos restos también tienen una historia que debe ser comprendida.
“Al igual que las paredes que los alojan, presentan biografías que merecen entenderse. Qué historias cuentan esos cuerpos, más allá de sus décadas de vida, y cuáles son sus siglos o milenios de historia después de la muerte”, planteó.
La ciencia argentina en Tebas
Dirigir una investigación en uno de los sitios patrimoniales más emblemáticos del mundo implica desafíos académicos e institucionales.
“La posibilidad de investigar en el corazón de uno de los sitios de Patrimonio de la Unesco es una oportunidad importante. Nos ayuda a pensar la relación entre patrimonio y comunidades locales, patrimonio y aspectos religiosos, políticos, económicos y turísticos”, señaló Marconetto.
Los investigadores buscan reconstruir toda la historia de la tumba de un antiguo funcionario. Foto Gentileza Lucas Gheco.La articulación con la contraparte egipcia se realiza a través del CEDAE, dependiente del Ministerio de Turismo y Antigüedades.
“Los egiptólogos son egipcios, la parte de conservación es un equipo binacional, y los arqueólogos y antropólogos somos argentinos”, precisó.
Para Gheco, la experiencia tiene un impacto también en el trabajo local.
“Es un orgullo estar trabajando en Egipto con enfoques que desarrollamos en Argentina. Y volvemos con nuevas preguntas y nuevas miradas que enriquecen nuestras investigaciones en el país”, sostuvo.
“Somos capaces de competir por fondos internacionales gracias a pertenecer a instituciones estatales de calidad como universidades nacionales y CONICET que nos han dado herramientas para estar a la par de cualquier equipo del mundo”, concluyó Marconetto.
El proyecto comenzó en 2024 y está planteado a largo plazo. La meta es continuar con campañas sucesivas de documentación, análisis y conservación para reconstruir, con la mayor precisión posible, la historia material completa de la tumba 93.








