La investigación de los Mossos d’Esquadra para encontrar a James Gracey, el joven de 20 años desaparecido la madrugada del martes en Barcelona, permitió concluir que el joven había caído accidentalmente al agua. Unas imágenes grabadas por las cámaras de seguridad de la zona muestran de lejos al universitario estadounidense caminando solo hacia la zona del muelle y se le ve caer al agua, sin la intermediación de terceros, según fuentes policiales. En esa misma zona, junto a la playa del Somorrostro conlindante con el puerto olímpico, los buzos encontraron el cuerpo de Gracey sumergido a cuatro metros de profundidad.
Este viernes está llevándose a cabo la autopsia del joven en el instituto de medicina legal de Cataluña, para determinar de manera concreta las causas de la muerte. Su padre, el abogado Taras Gracey, se encuentra en Barcelona y ayer siguió en primera línea las labores de búsqueda en el mar, acompañado de los investigadores del caso, que en todo momento han mantenido a la familia informada del avance de la búsqueda.
Gracey llevaba unos días de vacaciones en Barcelona, aprovechando el spring break (vacaciones de primavera) de la univerdad de Alabama, donde estudiaba contabilidad. Las alarmas saltaron el miércoles a primera hora, cuando el joven no durmió en el apartamento que había alquilado para esos días en la ronda de Sant Pere de Barcelona. La intención, después de visitar a unos amigos, era regresar el sábado a Chicago, donde vivía con su familia.
Los Mossos han buscado a Gracey durante dos días, peinando el recorrido que pudo hacer el joven, desde que sus amigos le perdieron la pista a las tres de la mañana, en la discoteca Shoko. Pero no fue muy lejos de allí: el lugar en el que finalmente se recuperó ayer su cuerpo está solo a escasos metros de la sala, en una zona habitual del ocio nocturno de Barcelona.
Mientras los agentes de la unidad de investigación del Eixample de Barcelona buscaban a Gracey, paralelamente, la Guardia Urbana de Barcelona halló su teléfono móvil. Agentes que habitualmente patrullan por la playa pararon a un hurtero que suele robar en la zona. El ladrón aseguró que se había encontrado el teléfono, según fuentes policiales. Al comprobar los contactos que constaban en el móvil, la policía de Barcelona descubrió que se trataba del móvil de Gracey. Los agentes desconocen si el joven lo perdió o se lo sustrajeron, pero consideran que no tiene relación con la posterior caída de Gracey al mar.
La muerte de James Gracey durante unos días de vacaciones en Barcelona ha tenido una gran repercusión mediática y seguimiento internacional. Hijo de un influyente abogado, y sobrino de un productor de la CNN, la cobertura mediática sobre su desaparición ha sido constante. Asimismo, la familia se ha movilizado desde el primero momento, difundiendo la desaparición a través de las redes sociales para poder encontrar al joven, que finalmente ha sido hallado muerto en el mar.








