Con tres arqueros lesionados en una semana, el Bayern Múnich recibe esta tarde al Atalanta en la vuelta de octavos de la Champions League para defender la confortable ventaja que consiguió en la ida (6-1) y con la posibilidad de tener que contar con un guardameta de 16 años.
En una sucesión de contratiempos, el técnico del Bayern, Vincent Kompany, se ha visto privado de sus tres arqueros entre el 6 y el 14 de marzo.
El primero en caer fue la leyenda Manuel Neuer, que cumplirá 40 años a finales de mes, al volver a sentir dolor en el gemelo izquierdo en la victoria 4-1 ante el Borussia Mönchengladbach.
El número 1 en el arco del Bayern, que reaparecía tras una rotura muscular en ese mismo gemelo el 14 de febrero, tuvo que dejar su sitio en el descanso a Jonas Urbig.
Cuatro días más tarde, al final del partido ante el Atalanta en Bérgamo, la cabeza de Urbig (22 años) chocó violentamente contra las piernas de un delantero, en la acción que desembocó en el único gol del equipo local. Resultado: una conmoción cerebral que le obligó a ceder su lugar a Sven Ulreich el sábado en Leverkusen.
Tras una gran actuación que permitió a un Bayern reducido a nueve jugadores llevarse un punto (1-1), Ulreich sintió una molestia, y los exámenes revelaron una rotura en los aductores del muslo derecho, con una baja estimada en seis semanas, según el periódico alemán Bild.
Antes del desplazamiento a Leverkusen, Kompany contaba con el regreso de Neuer después de la ventana internacional de finales de marzo, la llamada Fecha FIFA.
La buena noticia llegó el lunes, con Urbig entrenándose con el equipo, pero no está asegurado que sea titular contra el Atalanta.
Si el regreso de Urbig tuviera que retrasarse, las soluciones que se le ofrecen a Kompany son bastante limitadas, porque el habitual número 1 del filial del Bayern, Leon Klanac (19 años), también está lesionado e indisponible desde principios de diciembre.
Quedan sanos dos de los seis arqueros inscriptos por el Bayern ante la UEFA para la Liga de Campeones: Jannis Bärtl, de 19 años y que defiende el arco del filial en ausencia de Klanac, y Leonard Prescott, número 1 en el equipo sub-19 y que puede convertirse, con 16 años y 175 días, en el jugador más joven del gigante bávaro en la Champions.
El chico nació en Nueva York por lo que la selección de Estados Unidos está pendiente de su evolución y lo tiene muy en cuenta para alguna convocatoria a futuro. Eso sí, esta tarde su presencia está en serio riesgo por una cuestión legal: de acuerdo a una ley de protección del empleo juvenil, los menores de edad no pueden trabajar después de las 8 de la noche y el partido arranca a las 9. En caso de precisarlo, el Bayern debería tramitar primero un permiso especial.
Es tan insólita la situación que se vive en Múnich con los arqueros que incluso se barajó la posibilidad de que Harry Kane sea el encargado de atajar frente al Atalanta. La alternativa no debería sorprender en Argentina: Enzo Pérez lo hizo con River cuando en mayo de 2021 un brote de casos de Covid hizo que Marcelo Gallardo tuviera que recurrir al mediocampista mendocino en un duelo por Copa Libertadores ante Independiente Santa Fe.
Además de estas lesiones de guardametas, Kompany tendrá que arreglárselas sin Joshua Kimmich y Michael Olise, sancionados por acumulación de tarjetas amarillas, mientras que los defensores Dayot Upamecano y Konrad Laimer están amenazados de suspensión para una potencial ida de cuartos de final en caso de ser amonestados el miércoles (después de los cuartos se limpian las tarjetas).
El Atalanta, que arrancó un empate en el campo del Inter en la Serie A el sábado (1-1), es consciente de la dificultad de la tarea, “una montaña que escalar”, según su entrenador Raffaelle Palladino.
“Iremos a jugar este partido sabiendo que nos enfrentamos a un gran equipo y queremos intentar ser competitivos. También quiero dar minutos a quienes tuvieron menos en el partido de ida”, añadió.








