Le mataron a su hijo en el VIP de un boliche, condenaron al tirador y tiene que salir a la calle con chaleco antibalas

Le mataron a su hijo en el VIP de un boliche, condenaron al tirador y tiene que salir a la calle con chaleco antibalas


Pasaron 700 días del asesinato a sangre fría de su hijo, pero desde aquel día la vida quedó en pausa para sus papás. Gianfranco Di Luciano, “El Colo”, tenía 20 años cuando un joven de su misma edad, que estaba prófugo por el crimen de un jubilado e igual se movía a sus anchas, lo mató de un tiro en la frente en el VIP del boliche Teatro Woodstock, en San Justo, a 10 cuadras de la Municipalidad de La Matanza.

Yoel Taiel Tambussi, con 21 años recién cumplidos, fue condenado el pasado lunes 2 de marzo a 34 años de cárcel por el Tribunal en lo Criminal N° 3 de La Matanza, integrado por los jueces Ramiro Larrañaga, Eduardo Sánchez y Raúl Elhart.

“Taielcito”, como le decían sus amigos, recibió una sentencia unificada por los homicidios de Rafael Indalecio Pardo (83), para robarle el auto cuando salía de comprar remedios de una farmacia, el 18 de noviembre de 2023 en Ramos Mejía, y del “Colo” Di Luciano, un pibe amado en Parque Patricios, al que le disparó sin motivo, solo para ratificar su condición de pandillero que hacía lo que se le cantaba, el 14 de abril de 2024.

Francisco Di Luciano (43) todavía no olvida aquella mañana en que los citaron en la comisaría 1ra. de San Justo a él y a su esposa, Corina Solofrano (44), donde les dijeron que su hijo estaba muerto y los trataron como si fuesen los padres de un narco.

En un bolsillo de la campera de la víctima, encontraron una bolsa tipo Ziploc con 23 dosis de cocaína y tusi. “El Colo” había ido con un amigo al boliche y sus papás sospechan de él, porque su accionar posterior fue “borrarse” y porque nunca se involucró para reclamar justicia.

Lo quisieron hacer pasar como un dealer, como que esto era un ajuste entre narcos“, advierte el hombre.

Yoel Taiel Tambussi, condenado a 34 años por los crímenes de Rafael Pardo (83) y Gianfranco Di Luciano (20) en La Matanza.

Aquella madrugada, según testigos, Tambussi hizo ostentación de los dólares que tenía producto de sus delitos y se puso denso con el DJ, al que le tocaba insistentemente la consola, mientras molestaba a los que se encontraban alrededor, desde la mejor mesa del VIP, donde no faltaban el alcohol ni las drogas.

En un momento, el prófugo saltó de la cabina y cayó sobre un grupo de jóvenes, entre quienes estaba “El Colo”, quien iba a esa discoteca por primera vez en su vida.

Pasadas las 5.30, Tambussi sacó el arma, una Bersa Thunder 9 milímetros con numeración suprimida, y disparó tres veces hacia arriba. Esto puede verse en una filmación hecha con un celular. El cuarto tiro dio directamente en la frente del chico, que cayó fulminado.

Francisco Di Luciano recibe a Clarín en su casa de Parque Patricios, donde reinan la oscuridad y el silencio. Para entrar hay que avisarle por teléfono. No existe el timbre porque no para de recibir amenazas.

El hombre, entrenador personal y de fisicoculturismo, que se ganaba el mango vendiendo suplementos deportivos pero no pudo trabajar más y vive con lo justo, no paró de denunciar “la mafia político-judicial” ya que la venta de drogas en un boliche no se produce “sin la venia del dueño, de los organizadores, del jefe de calle (por la Policía) y del jefe político”.

El ventilador que prendió (creó una página de Instagram Justicia por Gianfranco) le valió represalias. A tal punto que tiene que salir a la calle con chaleco antibalas.

El padre de la víctima no para de recibir amenazas. Foto: Antonio Becerra.

“Me han seguido, me han pintado el auto con la leyenda ‘cuidate sos muy bocón‘ con aerosol, se vio en las cámaras a gente sacando fotos en la puerta de mi casa, me levantaron el parabrisas y me pusieron fotos mías random, una caminando por Rivadavia, otra en un shopping. Me tiraron una estatuilla de San La Muerte (un típico objeto de culto en el ambiente tumbero) en la entrada a mi casa previo al juicio”, enumera.

La lista no termina ahí. Por las amenazas tuvo custodia fija de la Policía de la Ciudad durante dos meses. Esto no amedrentó a los delincuentes: una noche quisieron entrar incluso con el oficial dentro de la casa, donde cuenta con botón antipánico.

También le dejaron dos balas calibre 22 en el buzón, con el mensaje “ni medios ni redes“. Todo esto fue denunciado por Di Luciano, cuyo abogado es Guillermo Schmidt.

Las dos balas y el mensaje amenazante que recibió Francisco Di Luciano, papá de Gianfranco, "El Colo", asesinado en un boliche de San Justo, La Matanza.

La habitación del “Colo” sigue igual. Su papá todavía no pudo ir al cementerio de la Chacarita, donde descansan sus restos. “Cuando sus amigos van y suben las fotos en las redes, las paso rápido, es muy fuerte”, cuenta.

Tras asesinar a Di Luciano, Tambussi siguió “de caravana”: se fue a la fiesta clandestina “El Pelucón”, en el barrio Almafuerte, conocido como Villa Palito, en un Ford Fiesta Kinetic rojo manejado por un cómplice de 17 años, quien en juicio abreviado le dieron 5 años y medio de prisión, aunque lo mandaron a la casa con una tobillera electrónica, una medida que, según supo Clarín, no cumple porque suelen verlo en la calle.

A Taiel lo detuvieron en una moto KTM 250, que había sido robada en Lomas del Mirador. Ahí quiso matar a los cuatro policías que lo atraparon.

La detención de Tambussi por el crimen de "El Colo".

Di Luciano agradece al tribunal y también a los fiscales Matías Folino (a cargo de la instrucción) y Carlos Luppino (intervino en el juicio) porque todos hicieron “un trabajo impecable”.

Sobre la condena al asesino, hoy recluido en el penal de Sierra Chica, admite que “es como una pequeña caricia al alma”. Pero enseguida remarca: “Queda la sensación de de poco. Uno está muy agradecido con el tribunal y con los fiscales, pero el vacío es algo que te persigue constantemente, minuto a minuto”.

Lo que le secuestraron a Tambussi al detenerlo.

Quién era “El Colo” Di Luciano

“El Colo” había jugado en Huracán, desde los 3 años hasta la pandemia de COVID-19. Empezó en baby fútbol, siguió en futsal. Era 9 y fanático del “Globo” como su papá, de no faltar nunca al Ducó.

Luego de trabajar en 2023 en una concesionaria de autos del Microcentro, como la carrera de Marketing no figuraba en la Universidad de Buenos Aires (UBA), y hacerlo en una facultad privada era demasiado costoso, se decidió por kinesiología y arrancó el CBC.

Francisco Di Luciano, en el cuarto de su hijo Gianfranco y la casaca del "Globo" en su honor, con el 9 en la espalda. Foto: Antonio Becerra.

La semana previa al asesinato, empezó una prueba como mozo en Divino Budín, un café-boutique de Recoleta. El lunes 15 debía presentarse a su primer día. Ese día que no llegó porque lo fusilaron de un tiro en la frente mientras, como muchos jóvenes de su edad, se divertía en un boliche.