Cuando Pablo Fornasari fue despedido de Racing de Córdoba a apenas tres fechas de llegar a muchos les pareció una exageración: no muy seguido se ve que un club eche a su DT porque saca de la cancha a un jugador específico… Sin embargo, lo de Ricardo Centurión en la noche del viernes parece darle la derecha a Manuel Pérez, presidente del club.
El debut como titular de Ricky Centurión
La noche en Nueva Italia fue de puro festejo para La Academia. La cosa empezó torcida contraAlmirante Brown, que se puso por encima con un gol de otro partido sobre el cierre de la primera mitad; pero de la mano de Ricky empezó a mejorar. Después de un primer tiempo de poca conexión para el equipo local, la segunda parte trajo alegrías.
El primer tiempo le costó a Ricky, pero terminó acomodándose en el complemento. Encontró su lugar moviéndose como enganche para convertirse en el eje ofensivo del equipo y apareció por todos lados: acostumbrado a partir por izquierda, Centu dejó lo mejor del otro lado de la cancha, desde donde destrabó el partido.
La Fragata cerró el 1T arriba con un gol de Marcos Abreliano y el comienzo de la 2da parte fue local: Centurión la agarró por derecha y metió una linda pelota al área -que muchos definirán como centro pero fue un pase- para que Pablo Chavarría selle el empate a los 51‘. Minutos más tarde, Leandro Córdoba sería el encargado de sellar el 2 a 1 final.
En el mientras tanto, Centu bailaba y recordaba a aquellas épocas doradas que le permitieron soñar con lo más alto del deporte rey. Metió un tiro en el palo y un zurdazo cruzado -después de una linda jugada en el área- que levantaron a la gente del Estadio Miguel Sancho. Y ahora volvió a salir, pero la cosa fue diferente.
A Fornasari le costó el puesto sacar de la cancha al #10 y seguramente vea con cierta envidia la salida de Ricky de la noche del viernes. Exhausto después de haber jugado 60′, Centurión salió de la cancha para el ingreso de Facundo Juárez y ahí se cayó la cancha: una ovación llovió desde los tablones para reconocerle al crack su partidazo.
Mientras los cordobeses esperan por la llegada de un entrenador definitivo, la dupla técnica de Pablo Motta y Ramiro Torres dejó un buen ánimo: el retorno a la victoria tras dos partidos, la levantada de nivel del gran crack del equipo y la esperanza de “que de la mano, de Centurión, todos la vuelta vamos a dar”.











