Kast instala su residencia en el ala de La Moneda donde Allende se quitó la vida hace 52 años

Kast instala su residencia en el ala de La Moneda donde Allende se quitó la vida hace 52 años

Es una de las primeras promesas que José Antonio Kast cumplió luego de jurar como presidente de Chile el miércoles pasado: mudarse y dormir esa misma noche en el palacio de La Moneda, donde espera residir con su esposa, María Pía Adriasola, hasta el término de su mandato, en marzo de 2030. El camión de la mudanza llegó el mediodía del día 11 a la sede presidencial chilena, luego de que Kast jurara su cargo en el Congreso, en la ciudad de Valparaíso. La señal que busca dar el nuevo inquilino de La Moneda es la de estar enfocado en el trabajo y en evitar gastos innecesarios. Ha llamado al palacio “la casa de todos”.

El matrimonio presidencial instaló su residencia en la planta superior (segundo piso, en Chile) de la esquina nororiente de la sede del Poder Ejecutivo, una zona emocionalmente muy vinculada a Salvador Allende, el presidente socialista derrocado por el golpe de Estado militar, que se suicidó en La Moneda aquel 11 de septiembre de 1973. Aunque el palacio fue remodelado en gran parte tras ser bombardeado por los golpistas —recién en 1980 la dictadura lo comenzó a usar nuevamente como sede del Gobierno—, el área donde residirá Kast es donde Allende hace casi 53 años pasó sus últimos momentos. Ironías de la historia: Kast ha señalado al político socialista como el responsable de la más grande crisis política, económica y social que ha vivido Chile y ha calificado a su Gobierno como una “dictadura”.

Junto a la escalera más inmediata para acceder a los aposentos presidenciales, hay un muro de ladrillo a la vista y una placa donde señala el lugar donde Allende se suicidó. Girando a la derecha se encuentra el dormitorio de Kast, en el mismo lugar donde antiguamente operaba la secretaria privada de Allende y donde trabajaban sus asesoras Miria Payita Contreras, Beatriz Tati Allende, hija del gobernante, y Patricia Espejo. Hacia el oeste, en la misma línea se encontraba el despacho de Salvador Allende. Espejo confirmó a EL PAÍS que, en esa área, donde ahora el ultraconservador se instaló a vivir, solía trabajar frecuentemente el presidente socialista entre 1970 y 1973.

Es el sector donde en el pasado funcionaban las oficinas de la Primera Dama hasta que la que fue pareja de Gabriel Boric en el primer año de su Gobierno, Irina Karamanos, decidió desmantelar el cargo, decisión que el nuevo presidente dará marcha atrás. Hasta allí llegaron el miércoles los colchones, sillones, lámparas, entre otros enseres. El nuevo administrador del palacio presidencial, Julio Feres, explicó a la prensa que “el presidente va a vivir en La Moneda, por lo tanto, necesitaba cosas, su cama, veladores, alfombras, ropa blanca. Lo que corresponde a una casa”.

Por motivos de logística, seguridad y traslados era difícil que Kast pudiese seguir viviendo como presidente en su casa familiar en Paine, una zona de tradición rural en el sur de Santiago. Ricardo Lagos, Michelle Bachelet y Gabriel Boric arrendaron residencias tras llegar al Gobierno, mientras que Sebastián Piñera siguió viviendo en la suya, porque contaba con las condiciones. Pero el conservador se negó a eso y anunció su decisión de vivir en La Moneda: “Somos personas austeras”, dijo tras ganar la elección presidencial en diciembre pasado. Es el primer jefe de Estado chileno que vive en ese edificio en 68 años. “A lo mejor el monto [del ahorro de no arrendar una casa en la capital] es pequeño, pero son señales como esa las que van a cambiar las conductas de las personas”, dijo Kast en una entrevista con el canal de televisión Mega.

Antiguos funcionarios de la Administración Boric afirman a EL PAÍS que el sector noreste es probablemente el más benigno para residir en La Moneda, ya que es luminoso y el sol acostumbra a entrar en forma copiosa en los meses de invierno. Eso porque da a las calles Moneda, por el norte, y Morandé, por el este. Tiene vista a la Plaza de la Constitución, por lo que no hay edificios que le hagan sombra. Por el hecho de que da a la calle, podría ser ruidoso, pero eso dependerá si se suspende el tránsito por Morandé en horas de la noche.

El espacio que ahora está sirviendo de dormitorio presidencial da a una oficina, por un lado, y a un espacio que podría ser utilizada como sala, por otro, y a un amplio baño que la última vez que fue remodelado fue en la década de 1990. El baño tiene ducha, excusado, bidet y un gran lavamanos. Para el otro lado de la eventual sala, se encuentra el actual Salón Neruda, que podría ser utilizado como comedor de la residencia presidencial.

Este sector, ubicado arriba del viceministerio del Interior, está comunicado por un pasillo que da a un patio interior, conocido como el Jardín de Invierno. En esa misma área también se encuentra el Salón Matta, de uso protocolar y vestido con cuadros del pintor surrealista chileno.

Cuando Kast anunció su decisión de vivir en La Moneda, aseguró que por las noches él con su esposa podían cocinarse y que durante el día comerían lo que se prepara a los funcionarios del palacio. No por nada, María Pía Adriasola se mostró el jueves en el comedor, en el subterráneo del edificio presidencial, sirviendo el almuerzo al personal del Gobierno. “Yo almorcé ahí. La comida es exquisita”, dijo Kast en una entrevista televisiva. Es sabido que en los gobiernos anteriores al casino no iban altos funcionarios, ya que ellos contaban con otro menú y mayores atenciones.

Además, frente a lo que es ahora la residencia presidencial, comunicado por el pasillo que da al Jardín de Invierno, se encuentra el Salón Blanco, que recrea lo que fue el despacho del gobernante socialista. En caso de que tanto Kast como su esposa quieran mirar hacia la Plaza de la Constitución desde su zona de residencia, lo primero que verán será una estatua, que desde 2000, recuerda a Allende.

A unos metros del Salón Blanco, un espacio pequeño, con muebles antiguos. Los muros de esta zona han sufrido cambios en las últimas décadas, por lo que la distribución no es idéntica a la de septiembre de 1973. Pero los funcionarios de Palacio, de todas las administraciones, saben que se trata del lugar exacto donde Allende se quitó la vida. Pero ni ahora ni antes está señalado como tal para los visitantes o trabajadores de La Moneda.