14/03/2026 04:58hs.
La Fórmula 1 toma otro color cuando Franco Colapinto tiene un buen día. La primera jornada de actividad del GP de China había sido cruel con él, posicionándolo lejos de Pierre Gasly -después se supo que un cambio de caja lo había perjudicado tremendamente-, pero el sábado vino con un par de mimos: primero, el 14° puesto en la carrera Sprint tras haber largado 16°, y después, un 12° puesto en la clasificación, a cinco milésimas de conseguir su segundo pase a la Q3… Bah, en realidad fueron tres caricias, porque después de la eliminación recibió el aliento de un Flavio Briatore que supo ser duro y esta vez reconoció la labor del argentino.
La última imagen del corredor de 22 años no parece la de alguien que haya tenido un día como el que se describió: cabizbajo, a los tumbos y siendo sostenido por el capo de Alpine, que le estrechó la mano y le dio un abrazo reconfortante. ¿A qué pudo deberse tal desazón? Por supuesto, a la ilusión que tenía de llegar a la última instancia de la qualy y, de la mano, al nivel que venía mostrando.
A diferencia de sus primeras dos clasificaciones, la de Australia y la Sprint de China, no pasó arañando. Sí que debió sufrir, pero de una forma mucho más placentera: llegó a los últimos segundos de la Q1 con la obligación de mejorar su tiempo y, como si se tratase de un basquetbolista que tiene que convertir el tiro ganador sobre la bocina, hizo una vuelta perfecta que lo posicionó 9°.
De inmediato, los tuiteros en las redes sociales, las familias en sus casas y los comentaristas en las cabinas de transmisión comenzaron a soñar con un ingreso a la Q3, algo que no se le daba desde aquel histórico GP de Azerbaiyán 2024 (top 10 en la qualy y sus primeros puntos en la Fórmula 1). Fran también se ilusionó, sin la posibilidad de exteriorizarlo por estar en plena competencia, y no lo consiguió por un suspiro.
Tras una vuelta flojita, Colapinto volvió por más y marcó un tiempo de 1m33s357 que lo posicionó en el 12° lugar, a 0s003 de Nico Hulkenberg y a 0s005 de Isack Hadjar, el último clasificado a la batalla por la pole position. La bronca perdurará por un rato, pero recordando desde dónde venía -un 2025 en el que el equipo no rindió y un inicio de 2026 con más dudas de las que se creía que iba a haber-, tuvo gusto a victoria.








