“Estamos listos para invertir más en Venezuela y triplicar la producción allí en los próximos dos o tres años”, dijo Josu Jon Imaz, consejero delegado de Repsol, a Donald Trump en la Casa Blanca hace un par de meses. Entonces el presidente estadounidense había convocado a los principales ejecutivos de las grandes petroleras mundiales para animarles a inventir en la industria petrolera venezolana, desatendida después de décadas de mala gestión y escasa inversión.
Este jueves, Repsol ha dado un paso más. La compañía energética española, presidida por Antonio Brufau, ha suscrito un “acuerdo estratégico” con el Gobierno interino de Venezuela, según un comunicado difundido por el Ejecutivo de la presidenta Delcy Rodríguez y adelantado por Reuters.
La presidenta interina explicó en la televisión estatal que el acuerdo permitirá la producción de gas en Cardón IV, la empresa conjunta que Repsol mantiene junto a la italiana Eni. El acuerdo garantiza el abastecimiento de gas a Venezuela para el desarrollo nacional y el consumo doméstico y permitirá su ampliación para la exportación. “De esta manera, Venezuela sigue la ruta de convertirse en un país portador de gas”, señaló Rodríguez durante la firma del acuerdo.
“Me complace mucho que esto se esté haciendo de la mano de dos empresas europeas que se quedaron en Venezuela, que creyeron en Venezuela y no le dieron la espalda a nuestro pueblo”, dijo Rodríguez.
El comunicado oficial subraya que el gobierno de Venezuela está comprometido a buscar acuerdos con inversores internacionales para que vuelvan a fluir los recursos y aumentar la explotación y producción de petróleo y gas. Rodríguez manifestó a los representantes de Repsol y Eni que pueden contar con Venezuela para “seguir ahondando en proyectos futuros y que esto se traduzca en beneficio compartido para nuestros países”, señaló la mandataria venezolana.
Repsol ha tenido una histórica presencia en Venezuela desde hace más de 30 años, con el yacimiento de La Perla y otros.
El acuerdo se produce justo un mes después de que Washington levantara algunas sanciones y concediera a Repsol y a otras empresas la licencia para explotar sus negocios petroleros y de gas en Venezuela. La Oficina de Control de Activos Extranjeros de Estados Unidos levantó a mediados de febrero las sanciones que pesaban sobre el petróleo de Venezuela y permitió a Repsol y a otras petroleras globales realizar transacciones relacionadas con las operaciones del sector del petróleo y del gas.
Venezuela posee una de las mayores reservas de petróleo del mundo, pero cuenta con una infraestructura descuidada y en mal estado, con incendios frecuentes y una baja productividad por falta de inversión.
La situación de la industria venezolana parece cambiar después de la operación militar de Estados Unidos para capturar al expresidente Nicolás Maduro el pasado 3 de enero. El nuevo escenario, con Washington tutelando el comercio de petróleo, ha aliviado las sanciones al sector energético. El Gobierno de Delcy Rodríguez ha empezado a aprobar licencias generales que permiten a las compañías extranjeras operar proyectos de petróleo y gas.
“Somos una empresa española, pero estamos totalmente comprometidos a invertir en Estados Unidos. Durante los últimos 15 años, hemos invertido 21.000 millones de dólares en la industria estadounidense de petróleo y gas”, comentó Imaz hace dos meses en la Casa Blanca.
“Estamos en Venezuela, con nuestros socios de Eni, y producimos el gas que garantiza la estabilidad de la mitad de la red eléctrica venezolana. Así que estamos comprometidos con esta estabilidad. Contamos con personal, instalaciones y capacidades técnicas. Estamos listos para invertir más en Venezuela hoy. Estamos produciendo 45.000 barriles diarios brutos, y estamos listos para triplicar esta cifra en los próximos dos o tres años, invirtiendo fuertemente en el país”, ha añadido el ejecutivo, dirigiéndose a Trump.
La compañía española ya anticipó hace una semana en la presentación de su plan estratégico su voluntad de tener más presencia en el país latinoamericano. Explicó que sus proyecciones de inversión hasta 2028 “podrían verse incrementadas por una potencial mejora de la situación en Venezuela, donde la compañía tiene una posición privilegiada por su histórica presencia, y donde las nuevas licencias emitidas por las autoridades estadounidenses permiten retomar operaciones de petróleo y gas en el país caribeño”.
El ministro español de Economía, Carlos Cuerpo, ha apoyado a Repsol en Venezuela. Hace unos meses explicó que Repsol es “una empresa estratégica en Venezuela”. Recordó que la petrolera española explota junto a la italiana Eni el yacimiento de gas natural La Perla, un proyecto “esencial para la estabilidad del suministro eléctrico en el país latinoamericano”. Cuerpo agregó: “Por lo tanto, son empresas no solo ya de largo recorrido en Venezuela, sino estructuralmente importantes para el país y que, por supuesto, están jugando un rol ahora para la estabilidad del mismo y lo van a jugar también a futuro”.








