Un grupo de clientes se ha unido para presentar una demanda conjunta contra Costco para reclamarle la devolución de los aranceles después de una sentencia del Tribunal Supremo de Estados Unidos, que los declaró ilegales porque estaban aprobados sobre la base de la ley de poderes de emergencia de 1977, una norma que no está prevista para estas cuestiones. Los magistrados del Supremo señalaron, además, que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, empleó esta norma para saltarse el filtro del Congreso, algo que va contra la separación de poderes de un país democrático. El Tribunal de Comercio Internacional ha dictaminado que el gobierno debe reembolsar los aproximadamente 166.000 millones de dólares en ingresos arancelarios que recaudó, pero no está clara la fórmula ni los plazos, ni siquiera si ocurrirá porque la Casa Blanca se resiste a la devolución.
Los clientes de Costco, una de las mayores cadenas de distribución de Estados Unidos, presentaron la demanda este miércoles ante un tribunal federal de Illinois. En la denuncia reclaman a Costco los reembolsos por los aranceles agregados al precio de los productos que compraron. La reclamación judicial busca también obtener la calificación como demanda colectiva en nombre de los compradores de Costco de todo el país.
“Esta demanda busca impedir que Costco, el tercer minorista más grande del mundo, recupere el doble de sus costos”, afirma la denuncia. “Costco no se ha comprometido a devolver ninguna parte de los reembolsos arancelarios anticipados a los consumidores que asumieron dichos costos”.
Costco, una de las mayores compañías estadounidenses del sector de la distribución, que funciona con un sistema de asociación o membresía, aumentó los precios de los productos importados para compensar el coste de los aranceles recíprocos aprobados por Trump el pasado abril. “Las partes realmente perjudicadas no tienen una vía directa de reparación”, alega la demanda, que solicita a Costco un reembolso por los aumentos de precios relacionados con los aranceles, más intereses.
La compañía ha evitado hacer comentarios sobre la demanda. Pero Costco fue una de las primeras compañías estadounidenses en interponer una demanda contra la Administración federal para reclamar el reembolso de los aranceles cobrados indebidamente, según demostró la sentencia del Supremo. “Nuestro compromiso será encontrar la mejor manera de devolver este valor a nuestros miembros mediante precios más bajos y mejores opciones”, si la compañía recibe reembolsos de tarifas, declaró el director ejecutivo Ron Vachris en una conferencia telefónica sobre resultados la semana pasada.
La situación comercial de Estados Unidos es un embrollo tras la agresiva política arancelaria de Trump hace un año, cuando anunció con cierta fanfarria y con un sorprendente cartel de cartón que impondría aranceles indiscriminados a todo el mundo con unos cálculos arbitrarios, que durante meses han ido cambiando y llenando de excepciones en virtud de la relación de las autoridades de los otros países con el mandatario republicano.
Tras la sentencia del Supremo, anulando los mal llamados aranceles recíprocos, el inquilino de la Casa Blanca, que recibió el dictamen judicial como una agria derrota, anunció que sustituiría los gravámenes comerciales anulados por unos aranceles globales del 10% para todo el mundo en virtud de la Sección 122 de la Ley de Comercio de 1974. Pero esta norma obliga al Congreso a darle el visto bueno antes de los 150 días. Las dos cámaras del Capitolio ya han dado muestras de que no hay una mayoría que respalde la política comercial de Trump, así que se encontrará con dificultades para prorrogarlos.
Además, pocas horas después de que Trump anunciase el arancel universal y temporal del 10% y lo aprobase y publicase en una orden presidencial, el líder de la primera economía del mundo se rectificó a sí mismo y anunció que, en lugar del 10%, incrementaría los aranceles al 15%. Pero ha transcurrido casi un mes de esta declaración y aún no hay rastro de que lo haya cambiado.
Mientras se aclara la situación, miles de empresas han presentado ya las reclamaciones judiciales para obtener la devolución de los aranceles cobrados indebidamente por la Administración federal. El mes pasado, senadores demócratas pidieron al Gobierno que creara un plan para reembolsar a los consumidores y a las pequeñas empresas.
Aunque inicialmente había serias dudas sobre el derecho de los consumidores para reclamar los reembolsos de los aranceles que supuestamente les habrían cobrado las empresas, lo cierto es que cada vez hay más clientes que están acudiendo a los tribunales para defender sus derechos ante este caso judicial.
Costco no es la única empresa a la que sus clientes le reclaman el reembolso de los aranceles, otros grupos como Fedex, UPS o EssilorLuxottica han recibido otras demandas solicitando el reembolso de tarifas y cobros ilegales.
Algunas empresas que detallaron en sus facturas el aumento han prometido reembolsos cuando reciban la devolución del Gobierno. “Si se emiten reembolsos a FedEx, los emitiremos a los transportistas y consumidores que originalmente asumieron esos cargos”, anunció la empresa de transportes.
Pero no es el caso de Costco, que aseguró que no trasladó a los precios el golpe para sus costes de los aranceles. Existen serias dudas sobre si los clientes tienen derecho a reclamar la devolución; la casuística sobre cómo las empresas lidiaron con los aranceles es muy amplia. Algunas compañías los trasladaron directamente a precios y los clientes tuvieron que pagar más por los servicios; otras empresas los absorbieron a costa de sus márgenes de beneficios, protegiendo los precios; algunas compañías buscaron una fórmula intermedia y otras redujeron la calidad de sus servicios o productos para reducir el impacto de los mayores costes sobre sus resultados. Así que cada caso es un mundo y no parece que sea fácil arbitrar una solución general y única.








