Caos en el aeropuerto de Ciudad de México: los taxistas bloquean por cuatro horas la Terminal 1 contra Uber y DiDi

Caos en el aeropuerto de Ciudad de México: los taxistas bloquean por cuatro horas la Terminal 1 contra Uber y DiDi


“Tenemos casi 50 años luchando. Es nuestra fuente de trabajo. ¡Fuera aplicaciones!”. Son los reclamos que grita un centenar de taxistas mientras un operativo de alrededor de 800 policías les hace frente. Es la terminal 1 del Aeropuerto Internacional de Ciudad de México, que ha sido bloqueada por los conductores ante la competencia “desleal” de las plataformas como Uber o DiDi. La protesta de este miércoles ha durado cuatro horas, causando caos entre el tráfico y los viajeros confundidos que han quedado varados.

La protesta ha comenzado este miércoles poco después de las 10.00 de la mañana, aunque los uniformados llevaban al menos tres horas en la zona. El aeropuerto más importante del país, de por sí afectado por el tráfico habitual y las obras de renovación que avanzan a toda prisa de cara al Mundial, es también el escenario de un nuevo choque entre los taxistas y las plataformas de transporte. Los manifestantes denuncian una competencia “desleal”. En su convocatoria, que circuló ayer por las redes, acusan “la falta de aplicación de la ley por parte de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes y las autoridades del aeropuerto”, a quienes responsabilizan de permitir que las aplicaciones operen dentro de áreas donde la normativa lo prohíbe. También señalan al Senado y a la Cámara de Diputados por “hacer un traje a la medida” al impulsar iniciativas para las plataformas.

“Estamos bloqueando el acceso a las dos terminales aéreas porque lamentablemente las autoridades han sido omisas en combatir los servicios ilegales de las aplicaciones”, explica José Romero, integrante de uno de los colectivos de taxistas. “Queremos que se respete el marco de legalidad vigente. Estos vehículos pueden operar fuera de la zona federal, pero por complacencia de las autoridades lo hacen aquí sin limitaciones, pese a que está en contra de la ley”. Romero insiste en que el conflicto no es contra la competencia en sí. “No estamos negados a competir, no nos espanta la competencia. Lo que queremos es que se respete la legalidad”, dice. Según los conductores, desde 2015 “miles de familias vinculadas a los servicios del aeropuerto” han visto afectada su fuente de ingresos. “Agotamos todos los canales de comunicación. Hemos pedido mesas de trabajo y no hemos sido escuchados”, añade.

Mientras los taxistas se instalan con sus vehículos “por tiempo indefinido”, algunos pasajeros llegan a pie arrastrando maletas y otros quieren salir del aeropuerto buscando, irónicamente, un Uber. El personal del aeropuerto explica a los turistas molestos cómo salir al metro o la avenida más cercana.

“Se atreven a manifestarse [los taxistas] y dan el peor servicio”, reclama Edwin Luna, un viajero mexicano de 26 años. El Aeropuerto Internacional Benito Juárez pidió desde el lunes a los usuarios prever retrasos y tomar precauciones en sus traslados para evitar contratiempos. Una advertencia que no ha llegado hasta los turistas internacionales. “Vamos a tener que caminar mucho para salir de aquí”, dice en la puerta del aeropuerto el entrenador Manuel Millán a su equipo de fútbol juvenil, que ha viajado desde España.

La Secretaría de Gobierno de la capital, que ha desplegado a policías y marinos, ha asegurado “el respeto al derecho a la libre manifestación”, aunque llamó a que las protestas “no afecten la movilidad de la ciudadanía”.

Los taxistas se dicen poco dispuestos a retirarse pronto. “No teníamos ninguna intención de afectar a los usuarios, nosotros buscamos el diálogo y amanecemos con un fuerte operativo de seguridad”, reclama Romero. Minutos antes de la manifestación, el aeropuerto informó en redes sociales de que la Guardia Nacional empezaría desde el jueves a “reforzar las acciones a fin de inhibir la operación de servicios irregulares de transportación terrestre”. Pero los manifestantes no han quedado inconformes y aseguran que la protesta será indefinida hasta recibir un compromiso formal por escrito de las autoridades. “No basta con que la Guardia Nacional nos diga que va a empezar operativos mañana”, dice otro conductor, “queremos que sea permanente y que quede por escrito”.

Uber también ha reaccionado. La plataforma ha lanzado un comunicado donde reclama que “espera que se respete la suspensión definitiva que ordena a la Guardia Nacional cesar las detenciones a conductores”. Con la resolución de una jueza, que ordenó cumplir la suspensión definitiva que le fue otorgada al servicio de transporte el pasado octubre, la empresa se defiende: “Uber confía en que esta resolución y la suspensión definitiva otorgada en octubre de 2025, serán respetadas por la autoridad en vísperas de la Copa del Mundo, el evento deportivo más importante del planeta, y con el cual México recibirá más de cinco millones de visitantes adicionales”.

Los conductores además han lanzado la advertencia de que sin diálogo los bloqueos seguirán, incluso, hasta la Copa del Mundo que arranca en poco más de 90 días. “Lo que hoy está en juego no es un servicio. Es el patrimonio, la dignidad y la fuente de trabajo de miles de familias mexicanas”, reclaman.