Eduardo Coudet está a pocas horas de cumplir el sueño que tenía desde que comenzó su carrera de técnico hace más de 10 años. El jueves, a las 21.30, se sentará por primera vez como entrenador en el banco de River y desde ese momento se iniciará en un partido oficial era que, en verdad ya arrancó la semana pasada con la firma del contrato hasta diciembre de 2027, la presentación en sociedad y ponerse la remera y la gorra de DT para comandar los entrenamientos en el RiverCamp de Ezeiza.
Y el Chacho los aprovechó. Si bien River prefería jugar y que no hubiera paro, al flamante entrenador le cayó justo que se suspendiera la fecha para tener una semana completa de trabajo y poder evaluar mejor a los jugadores e ir inculcándoles de a poco su mensaje y su método de trabajo. Desde el miércoles, día que tuvo su primer entrenamiento, no hubo ninguna jornada libre y así será hasta el lunes después de que River juegue el jueves con Huracán y el domingo ante Sarmiento en lo que será el primer encuentro de Chacho en el Monumental.
Bastante conocida es la ideología de Eduardo Coudet: pretende equipos protagonistas, que tengan la posesión de la pelota, realicen ataques directos y también muestren un carácter especial, con ímpetu y energía. Todas cuestiones que se alinean con la historia de River y que intentará llevar adelante en esta nueva etapa en el club tras la salida de Marcelo Gallardo, el técnico más ganador de la historia roja y blanca pero que tuvo un segundo ciclo decepcionante, sin buen juego ni títulos.
Más allá de lo que se conoce de Chacho, del protagonismo que buscan tener sus equipos, tal como se vio en el fútbol argentino cuando dirigió a Rosario Central y a Racing, hay una mirada también enfocada en los rivales para tratar de atacar los defectos del equipo al que enfrenta y de potenciar los del suyo. En una entrevista del 2021 para el podcast del periodista Pablo Paván, Carlos Miguel Fernández, videoanalista que trabaja con el Chacho desde el 2017 y que ahora también se vino con él a Núñez, revelaba algunos detalles de cómo suele ser el trabajo semanal a la hora del análisis para encontrar los defectos del rival y la manera en la que el flamante técnico encara las horas previas y las posteriores a los partidos.
“Normalmente lo que hago es un análisis del rival en ataque y defensa, fases del juego, salidas y movimientos repetitivos en la gestación y finalización, así como también pelota parada. Busco patrones repetitivos. Lo miro con los ojos del cuerpo técnico, veo cuáles son las falencias y cómo desde nuestro juego podemos lastimar al rival”, decía en aquel momento Fernández, quien es profesor de educación física y periodista deportivo.
En ese sentido, de acuerdo a un perfil de Coudet bastante cercano al jugador, el videoanalista y ayudante de campo contaba que “las charlas no son muy largas”. Y agregó: “Tratamos de ser precisos, de dar en el blanco. A veces más es menos. Damos una charla prepartido, que incluye la parte de pelota parada con animaciones. Y hay una charla de cierre de partido, que se hace el primer o segundo día post partido, en el que los entrenadores comentan y van diciendo sus puntos de vista”.
En el cuerpo técnico, como ayudante, Coudet tendrá también a Damián Musto, quien en 2018 estuvo cerca de jugar en el River de Gallardo. Se había destacado en Central y tenía las características de jugador de River. Para el ex volante central fue un “golpe duro” no haber podido llegar a Núñez en aquel momento y ahora tendrá la revancha desde el otro lado de la línea de cal.
Durante esta semana en Ezeiza, los trabajos de Coudet fueron intensos, hubo muchos ejercicios con pelota, sobre todo en espacios reducidos, buscando potenciar controles y velocidad para jugar. En el aspecto físico notaron bien a los jugadores, por lo que las claves para levantar al equipo pasan por lo futbolístico y lo anímico. “Coudet notó bajo a los jugadores. Lo del equipo es más mental que futbolístico“, reconoció Enzo Francescoli en ESPN. Y agregó: “Para un equipo caída de energías, el Chacho es ideal“.
En ese sentido, Coudet buscará recuperar a algunos jugadores puntuales que están en bajo nivel, como son los casos de Maxi Salas y Facundo Colidio. A su vez, quiere que Germán Pezzella sea el líder de su defensa una vez que complete su recuperación de la rotura de ligamentos cruzados, de la que se encuentra en la etapa final. Por el momento, jugarán Lucas Martínez Quarta y Lautaro Rivero, mientras que Paulo Díaz peleará por un lugar. En tanto, los laterales serán Gonzalo Montiel y Marcos Acuña y en el arco continuará Santiago Beltrán ya que Franco Armani se sometió a un tratamiento de celulas madres para combatir su inflamación del tendón de Aquiles y estará por lo menos un mes más parado.
En el mediocampo, Fausto Vera y Aníbal Moreno son fijas y Tomás Galván también. Resta definir un nombre más y los dos del ataque. ¿Juanfer Quintero tiene chances? El colombiano ya tiene el alta médica del desgarro que sufrió con Vélez. Otros que cuentan con chances son Giuliano Galoppo y Kendry Páez.
Y arriba, si bien Coudet es un técnico que habitualmente prefiere jugar con los grandes, el pibe Freitas se sostendría y su acompañante saldría de entre Driussi o Salas o podrían ser los dos si juega con tres delanteros.
De todos modos, quedan un par de entrenamientos todavía para que Chacho defina su primera formación titular como técnico de River.








