En medio del fuego cruzado entre el núcleo de poder referenciado en Rodrigo de Loredo y sus opositores internos, el espacio de la llamada “tercera vía” desembarcó en la ciudad de Córdoba para exhibir respaldo territorial a la candidatura del intendente de Mina Clavero, Luis Quiroga, para presidir el Comité Provincia.
El cónclave se realizó en un hotel de la capital provincial y reunió a intendentes, jefes comunales y dirigentes radicales que buscan posicionar una alternativa dentro del partido frente al liderazgo que ejerce De Loredo, quien fogonea un frente amplio con La Libertad Avanza en 2027.
Con la mirada puesta en la interna, reclamada por la oposición al exdiputado, Quiroga dejó en claro que su postulación apunta a disputar el control partidario y a abrir una nueva etapa en la UCR. “Vamos a recuperar un radicalismo protagonista, que no ande suplicando por alianzas sin contenido programático”, afirmó el jefe municipal.
En tono desafiante, el dirigente minaclaverense remarcó que su espacio no busca una candidatura testimonial dentro de la interna partidaria. “Cuando me pongo un desafío lo hago para ganar. Vamos a presidir la UCR para abrir el debate y la participación”, dijo. Y reforzó el mensaje con una frase que movilizó a los presentes: “No me subo al ring para ser sparring, sino para ganar la pelea”.
Durante su intervención también respondió a quienes cuestionan su identidad partidaria en el marco de la interna. “Nadie me va a correr con el radicalómetro”, advirtió, y remarcó que semanas atrás despidió a su padre con una bandera radical sobre el féretro, un comentario que recibió los aplausos en señal de respaldo.
El espacio que promueve su candidatura está integrado, entre otros, por los legisladores provinciales Dante Rossi y Sebastián Peralta, y el ex intendente de Río Cuarto Juan Jure, quienes buscan posicionar una alternativa dentro del radicalismo que comanda De Loredo.
En ese marco, desde la “tercera vía” plantearon la necesidad de “recuperar un partido horizontal y de debate permanente, donde no existan dueños”, con el objetivo de rescatar los valores históricos del radicalismo y adaptarlos a los nuevos tiempos sin abandonar su identidad.
“Aspiramos a conducir el partido para ponerlo en valor y no atarlo a ningún carro. Queremos hacer radicalismo: no cordobesismo ni mileismo”, remarcaron desde el alineamiento opositor, que también planteó como objetivo reconstruir una herramienta partidaria competitiva con miras al escenario electoral de 2027.
La reunión contó con la presencia de los intendentes Sergio Marín (Toledo), Jorge Soria (Villa Giardino), Germán Corazza (Huerta Grande), Walter Perrone (Coronel Baigorria), Mariano Vottero (Calchín Oeste), José Luis Tassin (Las Junturas) y Alberto Nieto (Villa La Bolsa). También participaron los jefes comunales Eduardo Romero (Rafael García), Mario Moreno (General Fotheringham), Walter Ferreyra (Las Rabonas), Sabina Sanita (Carolina del Potosí), Javier Girardi (Las Vertientes), Marta Quiroga (Washington) y José Domínguez (Los Talares), además de concejales y dirigentes partidarios de distintos puntos de la provincia.
Fuego cruzado
La movida de los integrantes de la “tercera vía” se dio en medio de un fuerte cruce entre sectores del radicalismo por la conducción del partido y la denuncia de intromisión del peronismo en esa disputa.
El jefe del bloque radical en la Legislatura, Matías Gvozdenovich, alineado con De Loredo, rechazó la “injerencia” del gobierno de Martín Llaryora en la interna de la UCR y apuntó directamente contra el Ministerio de Gobierno, que conduce Manuel Calvo, y áreas vinculadas a la vicegobernadora Myrian Prunotto.
Según la espada deloredista, desde el PJ en el poder se busca profundizar la división interna del radicalismo fogoneando la tercera vía. “Están usando teléfonos del Estado y recursos públicos para presionar a intendentes y boicotear un armado amplio de unidad”, afirmó Gvozdenovich, al tiempo que anticipó que impulsará una denuncia judicial por presunto peculado.
Las acusaciones no tardaron en encontrar respuesta dentro de la “tercera vía”. Rossi, referente del sector que impulsa a Quiroga, rechazó los cuestionamientos y acusó al deloredismo de ver conspiraciones donde no las hay.
“Ven fantasmas donde no los hay. A todos los radicales que tienen matices o piensan distinto los acusan de acordar con el peronismo”, disparó. Y contraatacó con una referencia al último turno electoral provincial: “¿Por qué no le preguntan a Luis Juez sobre los radicales que fueron para atrás y facilitaron el triunfo de Llaryora?”.
En ese contexto, el alfonsinista –quien ya se anotó como precandidato a intendente de la Capital- volvió a marcar la línea política de su espacio: “Nosotros hacemos radicalismo. No cordobesismo ni mileismo”.
La pulseada por la conducción del partido, que aún discute si habrá prórroga de mandatos o elección interna (suena el 7 de junio), empieza así a escalar en tono y volumen político dentro de la UCR cordobesa en un año preelectoral de posicionamientos rumbo a la carrera del 2027.








