La paz en Racing se ha visto alterada en los últimos días por el malestar de algunos jugadores. El reclamo es por cuestiones salariales. Y el caso que más le preocupa al entrenador Gustavo Costas es el del capitán Santiago Sosa, quien hizo trascender su disgusto con el presidente Diego Milito. Lo que pidió el volante central de 26 años es una mejora contractual. La petición no es caprichosa, sino que se sustenta en una oferta de Cruzeiro de 8 millones de dólares que fue rechazada por la dirigencia. También hubo sondeos de Flamengo. ¿Qué dicen desde Racing? Que a Sosa ya se le mejoró el salario -y se le extendió el vínculo hasta diciembre de 2028- en enero de 2025. Y que solo podría irse por la cláusula de rescisión estipulada en 12 millones de dólares.
Además, allegados al futbolista están disconformes con los tratos dirigenciales. Aseguran que llevaron a cabo más de un contacto con Milito y que el mandamás de la institución les habría comentado la intención de incrementarle los números en este mercado de pases. Pues bien: eso nunca ocurrió. Y Sosa ahora estalló.
Existe también otra cuestión por la que Sosa y otros futbolistas que fueron campeones en la Copa Sudamericana 2024 están preocupados: algunos refuerzos que llegaron para este año tienen mejores salarios que ellos. Los que esta semana pusieron el grito en el cielo fueron Agustín García Basso y Gastón Martirena. A la brevedad se podrían sumar otros.
El caso del lateral uruguayo hizo ruido porque decidió abandonar la concentración y no viajar a Tucumán para jugar contra Atlético. Habrá que ver si aparece disponible para jugar el martes en Junín o si le aplican alguna sanción. La bronca del defensor es porque no está jugando -es suplente de Agustín Cannavo- y porque no aceptaron una oferta de Gremio de Porto Alegre. “Pidieron un préstamo sin cargo y sin opción; es imposible cederlo en esos términos”, avisaron desde la Academia.
Lo de García Basso corre por carriles similares, aunque el zaguero no formó parte de las últimas listas de concentrados. Se presume que es un pedido de la dirigencia a Costas, quien siempre confió en el central zurdo. Basso intentó rescindir a fin de año (tiene vínculo hasta 2027) para irse libre a Universiad de Chile, pero desde Racing le avisaron que lo dejarían salir por 2 millones de dólares.








