Un estudio mostró que los fármacos para bajar de peso funcionan mejor en mujeres que en varones

Un estudio mostró que los fármacos para bajar de peso funcionan mejor en mujeres que en varones

El análisis de grandes números de personas utilizando los nuevos tratamientos farmacológicos para la obesidad sigue dando sorpresas: La eficacia de estos fármacos para reducir el peso es buena y funciona en la gran mayoría de los perfiles de pacientes candidatos a recibir este tratamiento.

O sea, las moléculas cumplen su acción y son efectivas para pacientes de diferentes edades, etnias, distintas condiciones metabólicas previas y con características clínicas diferentes, como la cantidad de sobrepeso al iniciar el tratamiento o si tenían o no diabetes.

Sí encontraron una diferencia, aunque menor: el género. En promedio, las mujeres que seguían el tratamiento mostraron una reducción de su peso algo mayor que los varones en la misma situación.

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En números: las mujeres logran, en promedio, una pérdida de peso del 10,9% y los varones del 6,8%.

Es decir, las mujeres responden mejor al tratamiento.

En concreto, un flamante metaanálisis clínico publicado en la prestigiosa revista médica “JAMA Internal Medicine” combinó 64 estudios diferentes que sumaron 1181 pacientes. Y comprobó dos cosas interesantes: las nuevas terapias más utilizadas contra la obesidad son eficaces en diferentes subgrupos de personas, pero sus efectos son más contundentes en las mujeres que entre varones.

En otras palabras, su objetivo era evaluar la llamada “heterogeneidad del efecto del tratamiento”, un concepto de la farmacología clínica que busca determinar si un medicamento tiene efectos diferentes según las características de los pacientes.

La obesidad ya afecta más a las mujeres

El hallazgo es relevante porque ayuda a responder una pregunta que los especialistas comenzaron a plantearse a medida que el uso de estos medicamentos se expande en la práctica clínica: si su eficacia variaba de manera significativa según el tipo de paciente al que se le receta.

Para todos y todas

Los resultados sugieren que, más allá de esa diferencia entre hombres y mujeres, los agonistas GLP-1 generan una respuesta relativamente uniforme y positiva entre quienes cumplen criterios para utilizarlos, lo que confirma su potencial aplicación terapéutica.

Los fármacos como semaglutida o liraglutida demostraron en múltiples ensayos clínicos que pueden producir reducciones de peso de dos dígitos en porcentajes, algo que hasta hace poco era un resultado excepcional fuera de opciones como las cirugías bariátricas.

El interés por este tipo de terapias creció en paralelo con el avance de la epidemia global de obesidad. En la Argentina, las encuestas de factores de riesgo muestran que seis de cada diez adultos presentan exceso de peso, una tendencia que se mantiene en ascenso desde hace más de una década.

En ese contexto, comprender qué pacientes responden mejor —y cuáles lo hacen de manera similar— a las nuevas terapias farmacológicas se vuelve una pieza importante para orientar las estrategias de tratamiento.