Gracias a un Musso en modo Dibu Martínez, Atlético de Madrid “sólo perdió 3-0” ante Barcelona y es finalista de la Copa del Rey

Gracias a un Musso en modo Dibu Martínez, Atlético de Madrid “sólo perdió 3-0” ante Barcelona y es finalista de la Copa del Rey

Hansi Flick podrá sentirse orgulloso por cómo jugó Barcelona ante Atlético de Madrid: manejó la pelota, fue asfixiante para recuperarla en campo rival y generó una situación de gol tras otra. Pero chocó con Juan Musso y por eso “apenas” ganó 3-0 en el Camp Nou. Marc Bernal por duplicado y Raphinha anotaron los tantos de la goleada que no alcanzó. ¿Cómo? Es que el Colchonero lo había goleado 4-0 en la ida y es finalista de la Copa del Rey.

Si Barcelona quería ilusionarse verdaderamente con la remontada, debía salir a pasar por arriba al Atlético y así lo hizo. Avisó en el arranque con una recuperación de Raphinha en campo rival y una habilitación a Fermín López, cuyo remate rozó el travesaño. Ese fue el plan del equipo de Flick: robar arriba y atacar con verticalidad. Logró ser avasallante y le dio mucho trabajo a Juan Musso, el arquero argentino que se está jugando un lugar como tercer arquero en la lista mundialista de Lionel Scaloni. Ni siquiera la lesión de Jules Koundé, una importante arma ofensiva con sus trepadas por la derecha, frenó ese impulso.

Tuvo el gol Ferrán Torres al conectar en el vértice derecho del área chica un tiro de esquina de Fermín que generó sorpresa. Minutos más tarde, Lamine Yamal pateó de afuera y obligó a una buena respuesta de Musso. Y un nuevo disparo de Ferrán se encontró con otra atajada del ex arquero de Racing. Hasta ese momento, poco y nada de los dirigidos por Diego Simeone, que ni siquiera conseguían ser agresivos en la marca y a esa altura celebraban que el partido siguiera sin goles.

El gol estaba al caer y cayó. Fue luego de una gran maniobra de Lamine por la izquierda que le permitió en un movimiento dejar atrás a sus dos marcadores y asistir a Bernal, autor del 1-0 sin oposición. A partir de ahí pudo tomarse un respiro el Aleti, generar algunas secuencias de pases y acercarse hasta la posición de Joan García. Fue un espejismo.

Se terminaba el primer tiempo y mientras Flick sentía que el resultado era corto, Simeone estaba aliviado de que la diferencia fuera de apenas un gol. Pero de un momento a otro cambió la historia de cara al complemento: Ademola Lookman, la figura de la ida, se perdió el empate de cabeza y en la acción posterior llegó la falta de Marc Pubill a Pedri y el penal ejecutado por Raphinha para el 2-0. El rostro de los futbolistas visitantes camino a los vestuarios emanaba preocupación.

La reacción del Colchonero nunca llegó, pese a un disparo de Julián Alvarez en el inicio del segundo tiempo que tapó Joan García, y sin tanta claridad como en la primera etapa siguió empujando el conjunto culé. Musso se lució con una nueva gran atajada, esta vez ante un remate de Ferrán. Pero no puedo evitar el segundo gol de Bernal, que lo tomó a contrapierna luego de conectar de zurda un centro de Joao Cancelo: 3-0.

Entró Ronald Araújo, central uruguayo, y se paró a jugar de 9 cuando todavía faltaban más de 15 minutos. Toda una declaración de intenciones. La respuesta de Simeone, el ingreso de José María Giménez, otro charrúa, para aguantar los minutos finales. Y lo aguantó. Jugará su primer final de Copa del Rey desde la temporada 2012-13, cuando ganó su único título. Espera por Real Sociedad o Athletic Club de Bilbao.