El papa León XIV, que viajará a España del 6 al 12 de junio, visitará previsiblemente el lunes 8 el Congreso de los Diputados en calidad de jefe de Estado, en lo que será la primera vez que un pontífice acuda a la Cámara Baja. La agenda todavía se está cerrando, pero lo que sí han confirmado fuentes del Congreso es que la visita ha sido solicitada por el propio Vaticano y está previsto que se celebre una sesión solemne, como las organizadas en anteriores ocasiones con motivo de la presencia de otros jefes de Estado en las instituciones parlamentarias. Estas mismas fuentes han asegurado que se realizará una sesión mixta y que ya se ha informado tanto al presidente del Senado, como a la Mesa del Congreso de los Diputados.
Han pasado 15 años de la última visita de un papa a España y, aunque el programa que realizará el pontífice no está cerrado, la Iglesia española ha adelantado que el Pontífice tiene previsto visitar Madrid; luego Barcelona, para inaugurar la nueva Torre de Jesucristo de la basílica de la Sagrada Familia, en el centenario de la muerte de Antoni Gaudí; y finalmente las islas Canarias, símbolo del drama de la migración por mar. Informa Íñigo Domínguez. A este recorrido se le suma ahora la visita del Papa al Congreso de los Diputados.
El anuncio de la visita este jueves coincide con las declaraciones que han hecho los obispos españoles mostrando su preocupación porque porque la crispación política llegue a los católicos: “Nos preocupa que esa polarización pase a las comunidades cristianas. No es nuevo de hoy, es tan viejo como la Iglesia”. Así lo ha afirmado el secretario general de la Conferencia Episcopal Española, César García Magán, durante la rueda de prensa posterior a la reunión de la Comisión Permanente, tras la polémica suscitada tras la información publicada por EL PAÍS, según la cual el Papa trasladó a los obispos españoles su preocupación por el auge de la ideología de ultraderecha y el riesgo de que estos grupos intenten “instrumentalizar a la Iglesia” y “captar el voto católico”.
Para el obispo, la “diversidad es rica en una democracia, pero cuando se convierte en que el otro es un enemigo a batir, en sentido moral e ideológico, produce riesgos, algo en lo que ha ahondado en repetidos mensajes y reflexiones el propio Papa, que desde su elección ha abogado por la unidad”.







