Bareiro se ganó ser el 9 de Boca y abrió otro debate: ¿por qué su dupla sería Cavani y no Merentiel?
Muchas veces un jugador y las circunstancias son capaces de generar un cambio sustancial en un equipo. Pasó en Boca con Leandro Paredes. Su llegada, en un equipo necesitado, debilitado, golpeado, generó un impacto impensado para un volante central. Al final, el campeón del mundo fue mucho más que su propio apellido. Incluso, que su propio juego. Y el Xeneize, de su mano, creció, se potenció y la peleó hasta que se pinchó otra vez. Ahora, el efecto de la llegada Adam Bareiro, su debut goleador, su estreno inolvidable, parece generar una sensación similar. Es cierto que Gimnasia de Chivilcoy no es la medida exacta, pero fue lo que contagió y lo que transmitió el paraguayo lo que al fin y al cabo fortaleció su imagen. O más bien, la esperanza. Tanto, que el sábado volverá a ser titular. Leer más.








