Cuando el sentido común hacía pensar antes que el Borussia Dortmund era el favorito o que la eliminatoria se decidiría en el suplementario tras el gol salvador de Adeyemi, el Atalanta decidió este miércoles desoír toda lógica para completar con la épica de un penal en el minuto 98 una remontada tremenda (4-1, 4-3 global) ante Jobe Bellingham y compañía para regresar, cinco años después, a los octavos de final de la Champions League.
Sin Raspadori, sin De Ketelaere y con toda la presión tras el 2-0 sufrido en Alemania. Con el fantasma de haber rozado dos años consecutivos los octavos pero haberse quedado con la miel en los labios. Así saltó al campo el Atalanta. Al menos en lo teórico. En lo práctico, más que nunca, hizo honor a su apodo. La ‘Dea’ (diosa en italiano) obró el milagro ante el Dortmund para volver a estar entre los dieciséis mejores de Europa.
Lo sudó mucho más de lo que pudo parecer en el minuto 57, cuando Pasalic anotó el 3-0 de cabeza. Porque ahí, cuando mejor estaba el Atalanta, apareció la zurda de Adeyemi para rebajar todo tipo de emoción. Un tanto que encaminó el partido a la prórroga. Los fantasmas volvieron. Pero un fallo de Kobel en un despeje, un centro de Pasalic a la cabeza de Krstovic y el enésimo error en defensa de un Bensebaini señalado, permitieron a la ‘Dea’, VAR mediante, tener una oportunidad desde los once metros que Samardzic no desaprovechó. Golazo y Bérgamo de nuevo a octavos.
El empaque que le faltó en las dos últimas jornadas de fase liga, perdidas ante Athletic Club y Real Unión Saint-Gilloise cuando rozaba la clasificación directa, brotó a borbotones en el momento más delicado, en el más indicado. Fue un terremoto el Atalanta en el inicio.
El miedo se apoderó de los 22 jugadores sobre el final. El suplementario estaba escrito en un guion en el que Bensebaini volvió a ser protagonista. Villano en Dortmund. Es cierto que Kobel salió mal y dejó en ventaja a Pasalic para sacar un centro con todos descolocados. Pero la decisión del argelino de alzar su taco de espaldas acabó con Krstovic sangrando por el impacto en su cabeza. El árbitro no vio el penal claro y fue el VAR el que le llamó a revisión.
Samardzic, en el momento de máxima tensión, fusiló al ángulo para agregar más épica a la historia. En el minuto 98, el Atalanta completó la gesta. Estará en los octavos por vez primera desde que lo hiciera en 2021, hace ya cinco años.








