“Negro cagón, te comés los mocos”. Esa frase alteró la tranquilidad de Walter Teves (48). Quizás porque lo único que lo hacía reaccionar era cuando le tocaban el ego o se metían con su hija, como lo venían haciendo desde hacía varios días.
La hija de Walter era el centro de amenazas de dos hermanos, quienes habían tenido un altercado con el hombre en septiembre del 2023. El 3 de marzo del siguiente año, no aguantó más y reaccionó.
“Explotó. Eso le sacó la sangre en el ojo y salió a defender el honor de su hija”, dijo a Clarín María Duarte, esposa de Walter. En ese momento los increpó y comenzaron a golpearlo.
La agresión fue brutal. Walter recibió un golpe en la cara y cayó al suelo. Ahí lo patearon en varias partes del cuerpo y en la cabeza, que le provocó un daño irreparable que terminó con su muerte, el pasado 3 de enero.
“Esto no se termina más”, expresó con mezcla de angustia y tristeza María. Su esposo murió luego de pasar 651 días por varios hospitales y centros de rehabilitación a raíz de las lesiones que sufrió en la golpiza que le propinaron los dos hermanos, cuyas identidades se mantienen en reserva porque uno era menor de edad al momento del hecho.
La angustia de María se basa en que el juicio que iba a comenzar en febrero contra el mayor de los atacantes fue postergado hasta nueva fecha.
“Mi marido pasó a otro plano, pero esta situación sigue en el proceso penal. No podemos terminar de cerrar en concreto todo esto. Su voluntad era ser cremado, pero no se puede porque tiene una causa penal abierta. Tengo que esperar que el juez disponga. Estos dos años fueron caóticos”, explicó la mujer.
El ataque
Teves fue atado el 23 de marzo del 2024 por dos hermanos, que en ese momento tenían 25 y 17 años. En los meses previos su familia ya había sido hostigada por los acusados.
El motivo que originó todo fue una maniobra que realizó Teves para evitar un pozo sobre la ruta 210, en Alejandro Korn. El hombre quedó envuelto en una discusión con los hermanos, quienes dijeron que le había rozado el auto.
El altercado no quedó ahí y lo persiguieron por más de dos kilómetros. Teves, que volvía de pescar con su familia, fue encerrado por sus atacantes, quienes bajaron para increparlo.
“Le pedí a Walter que no baje. ‘Sino te voy a llevar en un ataúd’, le dije. Ahí llamamos a la Policía”, recordó María. Esa frase repercutió en su cabeza y sigue hasta aún hoy.
A Teves también le apasionaban las motos.“Yo sé dónde vivís vos, que tenés dos hijos y trabajas en la fuerza”, lo amenazó uno de los hermanos. Teves efectivamente tenía dos hijos, pero no trabajó nunca en ninguna fuerza de seguridad, sino que era un operario en una empresa de lácteos.
Cuando llegó la Policía al lugar, los acusados dijeron que Teves estaba armado. Los oficiales lo revisaron y certificaron que no tenía ningún arma. María denunció que los habían perseguido por 20 cuadras y amenazado. Los policías les restaron importancia a los dichos de la mujer.
Vecinos y hostigamiento
Hasta ese momento María y su familia no lo sabían, pero los hermanos involucrados vivían a pocos metros de su casa, en Glew, partido de Almirante Brown. Fue entonces que Rosario /24), la hija menor del matrimonio, comenzó a ser hostigada.
“Una vez, cuando mi hija estaba sentada en la vereda, pasaba el más chico y se reía de una manera intimidante. La semana anterior al ataque le había hecho gestos obscenos. En el último tiempo nos encargábamos de ir a buscarla al trabajo”, describió.
Teves fue atacado frente a un almacén donde el dueño lo conocía hacía más de 15 años. Fueron los vecinos quienes le avisaron a María que su esposo había sido golpeado.
Cuando llegó al lugar, presenció la peor escena: su marido tirado en el asfalto, “ensangrentado y prácticamente muerto”, según ella misma lo describió.
Secuelas irreversibles
A lo largo de 651 días, Teves pasó por una larga lista de infinidad de hospitales y centros de rehabilitación. Su mujer, que trabajaba como psicopedagoga, primero dejó un turno para poder visitarlo y atenderlo. En 2024 se abocó exclusivamente a su marido.
“El golpe que recibió en la cabeza fue muy fuerte y su estado era irreversible. Los médicos me decían que iba a quedar cuadripléjico y conectado. Estuve todos los días con él. Era trabajar con él, desde lo mío, para buscar información, videos para llevarle, algo que lo incentive. Juró por mis hijos pensé que iba a salir”, remarcó María.
El momento de la golpiza contra Teves.Durante el tiempo que estuvo rehabilitándose, recibió la visita de Rosario y de su hijo Martín (26).
“En un tiempo podía comunicarse conmigo a través de los ojos. Tenia momentos de lucidez extrema, hacia muecas o risas cuando estábamos los cuatro en familia”, sostuvo su esposa, antes de quebrarse por el recuerdo.
En agosto de 2025 fue trasladado al Instituto Médico de Alta Complejidad (IMAC) de Almagro, donde tuvo un paro cardíaco el 6 de diciembre. Desde ese día pasó a terapia intensiva hasta el 3 de enero pasado, cuando murió.
Cómo era Walter
La historia de amor entre Walter y María se extendió durante 30 años y 3 días. Se conocieron a principios de 1995. De la relación nacieron Martín y Rosario.
Él ingresó hace 27 años a trabajar en La Serenísima, lo que luego se transformó en Danone. Allí se desempeñó como operario de una maquina.
Teves junto a su esposa María y a sus dos hijos.“En el último tiempo le apasionaban las motos. A mí me costó muchísimo, él respetaba mis decisiones, yo no quería que comprara una moto. Que paradoja, tenía miedo de de que se termine matando en un choque o que le peguen un tiro. Cuando vi su pasión empecé a ceder”, recordó María.
Otra de las actividades que más disfrutaba Walter era ir de pesca y salir en familia. En sus últimas vacaciones reunió a todos y se fueron 20 días a “su lugar en el mundo”, que era Traslasierra, en Córdoba.
“Era una persona tranquila, que cuando los que lo conocían vieron como reaccionó a estas dos personas, se preguntaron por qué. Pensé que le tocaron a la hija, la madre o el ego. Efectivamente había sido eso”, sostuvo la mujer.
La justicia que no llega
En la causa hay dos hermanos imputados. Uno de ellos está bajo el régimen de Responsabilidad Penal Juvenil de Lomas de Zamora. Si bien en la actualidad es mayor de edad, va a ser juzgado como menor.
El otro imputado iba a comenzar a ser juzgado a mediados de febrero, pero en una audiencia preliminar con todas las partes, el Tribunal a cargo del debate decidió posponer el juicio para abril o mayo y continuar con la producción de pruebas.
Este acusado se encuentra sin prisión preventiva y en libertad, y está imputado por el delito de homicidio en grado de tentativa.
“Yo le prometí a Walter el día que murió que iba a buscar Justicia. No se merecía este final. Walter es una persona tranquila, donde había conflicto trataba de hablar. Si las palabras no servían, se pegaba la vuelta y se iba. Todo el mundo lo quería”, describió su mujer.
La última voluntad de Teves era ser cremado. Todavía su familia no puede cumplir su deseo porque existe una causa judicial abierta. María espera cerrar esta etapa y realizar el pedido de su esposo.








